LA SEGUNDA VIDA DEL ODIO - Capítulo 25
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- Capítulo 25 - 25 Capitulo 25 — ecos del verdugo
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25: Capitulo 25 — ecos del verdugo 25: Capitulo 25 — ecos del verdugo Los Soberanos se reunieron en su salón subterráneo, donde la tensión era tan pesada que casi podía cortarse.
Todos estaban irritados, molestos… incluso preocupados.
Lo que había ocurrido ese día no estaba en sus planes.
Nikolai fue el primero en hablar, apoyando ambas manos sobre la mesa.
—Esto se nos fue de las manos —dijo con un tono grave—.
Adan es más poderoso de lo que imaginábamos.
Uno de los Soberanos, de complexión robusta, dio un golpe seco a la mesa.
—No podemos dejar que vuelva a humillarnos así.
Tenemos que actuar.
—¿Actuar cómo?
—interrumpió otro, serio—.
No podemos acercarnos a él mientras los profesores estén cerca.
Sería suicida.
Nikolai asintió con firmeza.
—Exacto.
Si lo atacamos ahora, perdemos.
Tenemos que planear esto con calma.
—Entonces… ¿qué hacemos?
—preguntó uno más, impaciente.
—Esperar —respondió Nikolai, mirando a cada uno de ellos—.
Tarde o temprano tendremos que enfrentarnos a él.
Es inevitable.
Pero cuando llegue ese momento… debemos estar listos para aplastarlo.
Los demás guardaron silencio.
Uno por uno, terminaron asintiendo.
El conflicto con Adan ya estaba marcado.
Y el choque final era solo cuestión de tiempo.
— Después de aquel tenso encuentro, Adan regresó a la escuela.
Al llegar a la entrada, vio a Valeria, quien al notarlo corrió directamente hacia él.
—¡¿Dónde estabas?!
—exclamó, casi regañándolo— ¡Te desapareciste todo el día, pensé que te había pasado algo!
Adan respondió con tranquilidad: —Estuve bien.
Solo tenía cosas de la mudanza.
Valeria soltó un suspiro de alivio.
—Me preocupaste mucho… Antes de que ella pudiera seguir hablando, Adan la sorprendió con una pregunta inesperada: —¿Cómo estuvo tu día?
Valeria se quedó congelada un segundo.
¿Adan?
¿Preguntando por su día?
Ese chico frío que casi nunca muestra interés por nadie… Por dentro, se derritió de emoción.
—¡Muuuuy bien!
—respondió con una sonrisa enorme— ¡Y estoy muy feliz de que hayas vuelto!
Adan simplemente asintió y se dirigió al salón.
Tomó asiento en su lugar habitual y retomó sus estudios como si fuera un día cualquiera, mientras Valeria lo seguía mirando, aún sonriendo.
— En otro punto de la ciudad, Kevin acababa de ser trasladado a una habitación de hospital.
La operación de su nariz había terminado y ahora estaba en reposo, recostado, con vendajes rodeando su rostro.
Estaba aturdido, cansado, sin fuerzas.
Pero aún no sabía lo que estaba por descubrir.
Muy pronto se enteraría de lo sucedido… Y aquello desencadenaría algo mucho, mucho peor.
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