LA SEGUNDA VIDA DEL ODIO - Capítulo 8
- Inicio
- Todas las novelas
- LA SEGUNDA VIDA DEL ODIO
- Capítulo 8 - 8 Capítulo 8 El lobo hace su primera aparición
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
8: Capítulo 8: El lobo hace su primera aparición 8: Capítulo 8: El lobo hace su primera aparición Adan se acerca a Valeria con una mirada tan fría que casi le corta la respiración.
—Deja a tres cuidando.
Los demás vayan por la bandera azul —dice sin levantar la voz—.
Yo iré solo contra la bandera blanca.
Valeria queda desconcertada, pero al ver la mirada ardiente y oscura de Adan, no se atreve a cuestionarlo.
Ese no es el Adan tímido que recordaba… hay algo más profundo, más peligroso frente a ella.
Adan camina directo hacia el territorio de Kevin.
No corre.
No duda.
Y cada paso suyo suena como si fuera un cazador entrando al bosque.
Valeria, sin entender del todo, ordena que nadie se acerque al grupo de Kevin.
Todos obedecen sin chistar: los tres agresores son conocidos por ser crueles, por golpear por diversión, por disfrutar el miedo ajeno.
Nadie quiere estar cerca de ellos.
Pero Adan no está yendo por ellos por prudencia.
Adan va por venganza.
— Los tres agresores —Kevin, Pedro y César— se alejan de su bandera buscando a Adan, ansiosos por “divertirse como antes”.
En el camino encuentran a un compañero tímido del salón.
Y, como siempre, lo toman como juguete para “calentar”.
Lo sujetan.
Lo tiran contra un árbol.
Lo golpean entre los tres.
Se ríen.
Pero algo se siente distinto.
Como si el aire se hiciera pesado.
Mientras golpean al chico, se escucha una risa.
No una risa humana.
Una risa vacía, tenebrosa, cargada de un odio tan profundo que eriza la piel.
Los tres se quedan paralizados.
—¿Qué… fue eso?
—pregunta Pedro.
La risa vuelve a sonar, más fuerte.
Más cerca.
El lobo hace su primera aparición.
Adan sale de entre los árboles.
La sombra lo cubre, pero su sonrisa… su sonrisa brilla como algo que jamás debería existir.
—Perdieron el tiempo —dice Adan con voz baja—.
Y apenas estoy empezando.
Los tres abren los ojos como si no reconocieran a la persona frente a ellos.
—¿Adan?
¿Perdiste la cabeza?
—grita Kevin, intentando ocultar su temblor.
César y Pedro se lanzan primero.
Adan ni siquiera parpadea.
—Vengan —murmura.
César recibe el primer golpe.
Tan rápido, tan preciso, que su mandíbula ni siquiera alcanza a tensarse.
¡CRACK!
Cae como un cadáver.
Un peso muerto contra la tierra.
Pedro se congela.
El miedo se le mete en los huesos.
Adan sonríe apenas.
—No tengas miedo, ovejita.
Adan desaparece de su vista por una fracción de segundo.
Cuando Pedro intenta reaccionar, Adan ya está detrás de él.
Esquiva todos sus golpes como si supiera dónde iban a aterrizar.
Pedro desespera, lanza una patada a la cabeza de Adan.
Adan retrocede un solo paso, elegante, frío… y luego: ¡BAM!
Un golpe directo al corazón.
Pedro cae de rodillas, sin aire, derrotado.
Ahora solo queda uno: Kevin.
Adan levanta la cabeza, su mirada perfora el bosque entero.
—No me aburras, Kevin —ruge Adan, su voz explotando como un trueno.
Ese grito hace eco en todo el campamento.
Profesores, estudiantes, todos escuchan.
Todos sienten ese escalofrío.
El lobo ya está aquí.
Y ahora va por su presa principal.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com