Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

LA SEGUNDA VIDA DEL ODIO - Capítulo 83

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. LA SEGUNDA VIDA DEL ODIO
  4. Capítulo 83 - Capítulo 83: Capitulo 83 — El elegido del anciano
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 83: Capitulo 83 — El elegido del anciano

El vapor del té subía en espirales, impregnando la pequeña choza con un aroma a tierra y raíces antiguas. El anciano le entregó a Adán la taza de madera tallada a mano y, tras soltar un suspiro cargado de siglos, se acomodó en su asiento. Mientras Adán bebía con calma, el viejo comenzó a hablar, y su voz pareció transformar las paredes de paja en un desierto lejano.

—Hace veinte años —comenzó el anciano, con la mirada perdida en las brasas—, estalló una guerra bajo el sol inclemente de Egipto. Muchos guerreros legendarios caminaron sobre esa arena, y yo tuve el honor de pelear junto a ellos. En aquel entonces, yo era considerado el más fuerte de todos.

—Peleamos contra las hordas persas para proteger al Faraón —continuó el viejo, con una chispa de orgullo en sus ojos nublados—. Fue una carnicería gloriosa. Ganamos, por supuesto, pero yo obtuve algo más valioso que una victoria política. Conocí a un chico… alguien muy parecido a ti.

El anciano hizo una pausa y soltó una risita seca, llena de nostalgia.

—Fue mi único alumno. Lo entrené hasta que mis huesos pidieron descanso. Años después de retirarme, escuché que ese chico había formado un grupo con otras tres personas formidables. Mi memoria falla a veces; la vejez es una ladrona de nombres —rió de nuevo—, pero sé que ayudaron al Faraón a derrocar enemigos que parecían dioses. Lo último que supe fue que encontró a una mujer y tuvieron un hijo. Eso me dio paz. Saber que mi pupilo encontró un motivo para dejar de matar y empezar a vivir.

Adán permaneció en silencio, sintiendo una extraña conexión con esa historia. El anciano se inclinó hacia adelante, su rostro iluminado por el fuego.

—Te cuento esto porque a él nunca le enseñé mi técnica final. Una técnica privilegiada, prohibida para la mayoría. Y hoy quiero enseñártela a ti.

Adán arqueó una ceja, manteniendo su compostura.

—¿Por qué a mí? —preguntó—. Apenas sabe mi nombre. No me conoce.

El anciano sonrió, y en sus arrugas se leyó una sabiduría que no necesitaba presentaciones.

—No necesito años para conocer a un hombre, muchacho. Me basta con ver el abismo que cargas en los ojos. Sé que llevas un peso que aplastaría a cualquiera, y esta técnica… esta técnica puede aliviar esa carga. Sé que eres alguien que pelea por la igualdad, alguien que no bajará la cabeza ni ante un rey ni ante un presidente.

El viejo extendió su mano nudosa hacia Adán.

—Tienes el alma de un libertador. Por eso, y solo por eso, te pertenece.

Adán miró la mano del anciano y luego el fuego. Comprendió que este no era un encuentro fortuito, sino el destino reclamando su lugar.

—Acepto —sentenció Adán, inclinando levemente la cabeza—. Enséñeme.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo