Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

LA SEGUNDA VIDA DEL ODIO - Capítulo 90

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. LA SEGUNDA VIDA DEL ODIO
  4. Capítulo 90 - Capítulo 90: Capitulo 90 — El elegido del Amazonas
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 90: Capitulo 90 — El elegido del Amazonas

Los aldeanos que quedaban en pie se detuvieron. Los aldeanos que antes servían a los generales alzaron los brazos; ahora, con la muerte de los generales, no tenía sentido continuar.

—No queríamos esto —confesó uno de ellos, con la voz rota—. Estábamos obligados.

Los ancianos de la aldea dieron un paso al frente con una serenidad ancestral.

—Lo entendemos —sentenció el líder de los ancianos—. A partir de hoy, la sangre deja de dividirnos. Ambas aldeas serán una sola, y la paz del bosque volverá a ser nuestro hogar.

La alegría estalló en un murmullo de esperanza. Sin embargo, el silencio regresó cuando vieron a Adán acercarse. Caminaba con la misma calma con la que había enfrentado a los cinco generales, con la mirada fija y el espíritu imperturbable. Los cinco ancianos se alinearon frente a él.

—Adán… —dijo el primer anciano, con la voz cargada de una gratitud profunda—. Sin ti, nuestro linaje habría terminado hoy. El Amazonas no olvidará tu nombre. El bosque entero te seguirá.

Entonces, ante el asombro de todos, el primer anciano se arrodilló lentamente y realizó una reverencia solemne, postrándose ante el chico como si estuviera frente a una deidad que caminaba entre los hombres. Uno a uno, el segundo, tercero, cuarto y quinto anciano siguieron su ejemplo. Al ver a sus líderes postrados, los aldeanos presentes se inclinaron en un mar de respeto hacia el guerrero imbatible.

Adán los observó, no con arrogancia, sino con la responsabilidad de quien acepta un destino pesado.

—Pronto necesitaré guerreros —dijo Adán, y su voz resonó con una autoridad natural—. Necesito guerreros que estén dispuestos a pelear para limpiar mi país y, después, para mejorar el mundo.

—Pelearemos por ese mundo mejor, Adán —respondieron los guerreros al unísono, un grito que hizo vibrar las copas de los árboles—. ¡Nuestras vidas son tuyas!

Adán asintió, dedicándoles una última sonrisa antes de girarse para partir. Pero antes de alcanzar la espesura del bosque, un grito pequeño y agudo lo detuvo.

—¡ADÁN!

Paula corría hacia él desenfrenadamente, con las mejillas bañadas en lágrimas, tal como el día en que se conocieron. Se lanzó contra él.

—No te vayas… por favor, no te vayas —suplicó entre lágrimas que parecían infinitas.

Adán se agachó y la tomó de las manos con suavidad.

—No te preocupes, Paula. Nos volveremos a ver.

—¿Lo prometes? —preguntó ella, mirándolo con esos ojos llenos de esperanza.

Adán le retiró una lágrima del rostro y le hizo la promesa más sagrada de su vida.

—Lo prometo. Cuando haya terminado de limpiar este mundo y la paz sea real para todos, volveremos a vernos. Te lo prometo, Paula.

Con esa promesa sellada en el aire del Amazonas, Adán se dirigió hacia la ciudad, dejando atrás a un ejército leal y llevándose consigo el secreto de una técnica antigua y el corazón de una aldea agradecida.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo