La sombra que me mira - Capítulo 10
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
10: La mentira 10: La mentira —Ataca cuando quieras.
Después de esa frase, Julius se abalanzó hacia Noxel con una velocidad increíble, tanto que Noxel apenas pudo bloquear su ataque.
(Es demasiado rápido, tengo que buscar una forma de ralentizarlo).
Noxel apenas se podía defender gracias a su clon, pero no aguanta mucho así; ya había usado su clon antes, por lo que ahora solo tenía dos minutos antes de que desapareciera.
Noxel se veía obligado a retroceder, pero en ese momento tuvo una idea.
Noxel dejó que el maestro Julius lo acorralara contra la pared; en ese momento apoyó uno de sus pies en la pared y la aprovechó para darle impulso.
Pero eso no sería suficiente para derrotar a Julius; solo le había servido para ganar algo de tiempo, pero tiempo es justo lo que le faltaba, ya que su clon duraría solo un minuto más, así que Noxel decidió deshacerlo y luchar él solo contra Julius.
—Apenas te podías defender usando tu habilidad, ¿crees que puedes ganar sin ellas o solo te estás rindiendo?
—Creo que puedo ganar.
—¿Y qué te hace pensar eso?
—Es un secreto.
El instante después de decir esas palabras, Noxel corrió lo más rápido que pudo hacia Julius, enfocando su energía interna en las piernas, para ir lo más veloz posible y lanzar un tajo ascendente para seguirlo con un tajo descendente y una secuencia de golpes apuntando a su abdomen.
Por desgracia, eso no funcionó, ya que Julius logró esquivarlos todos con suma facilidad.
—Tus golpes han perdido potencia, te estás cansando.
¿En serio creías que ibas a ganarme solo por enfocar toda tu energía en tus piernas?
Noxel decidió no responder y seguir atacando, cada vez más enfocado en intentar golpear el abdomen de su maestro.
—Te estás volviendo predecible; esto acabará dentro de poco.
Noxel seguía atacando al abdomen sin parar; a Julius ya le parecía que Noxel estaba desesperado, pero de repente logró ver una silueta que pasaba por encima de él y se colocaba en su espalda para intentar atacarle por sorpresa.
Ante esto, Julius golpeó a Noxel en el estómago con su mano izquierda y se giró rápidamente para pegarle una patada al clon de Noxel.
—Me rindo, me has hecho usar los dos brazos, has ganado.
Claro que a Noxel ya no le importaba haber ganado después de haber recibido ese puñetazo en la boca del estómago.
Después de que Julius ayudara a Noxel a levantarse, decidieron tener una conversación más tranquila.
—¿Qué hacía antes de ser un profesor, señor Julius?
—Era un agente del gobierno, me dedicaba a cerrar portales y realizar misiones de todo tipo.
—¿Y cómo acaba un agente del gobierno aquí?
—Mi vocación siempre fue enseñar; una vez el gobierno dejó de necesitarme, decidí dedicarme a lo que de verdad me gustaba.
—Por cierto, dijiste que no usarías tu brazo izquierdo, pero tampoco usaste tu habilidad.
¿Fue para darme más ventaja?
Julius se quedó un rato mirando a la nada sin saber qué decir hasta que dijo.
—No, de hecho no tengo ninguna habilidad.
Esto dejó impresionado a Noxel por un instante, hasta que su reflejo le empezó a hablar.
—Miente, tiene una habilidad mental.
Noxel se quedó sorprendido por lo que le había dicho Eco; no sabía si creerle, pero decidio hablar un poco más con Julius.
—¿Qué pasó?
¿Naciste sin habilidad?
—Sí, fue bastante duro al principio, pero me logré adaptar.
—Me alegro, pero me temo que ya me tengo que ir, tengo algunas cosas que hacer.
Una vez se encontró solo, decidió hacerle un par de preguntas más a Eco.
—¿Cómo sabes que tiene una habilidad mental?
—Intentó usarla con nosotros cuando estabas inconcientes.
—¿Y por qué no me lo dijiste?
—Porque pensé que estaba intentando ayudarte a despertar, pero no le sirvió de nada, ya que no pudo entrar a nuestra mente.
—¿Por qué no pudo entrar a nuestras mentes?
—No lo sé, quizás porque al ser dos mentes en un cuerpo estaba fuera de sus capacidades o simplemente somos inmunes a las habilidades mentales.
Por cierto, eres un idiota; se supone que quieres pasar desapercibido para que la gente no me descubra, pero cada vez que tienes la oportunidad, sales a lucirte.
Noxel estuvo tan absorto en la pelea que se le olvidó que no debía destacar demasiado, pero esa no era su mayor preocupación ahora; su mayor preocupación eran las preguntas que le había dejado la conversación con el instructor Julius.
¿Por qué mentiría sobre su habilidad?
¿Por qué dejó el gobierno?
Noxel tenía muchas preguntas y pocas respuestas; no se terminaba de creer nada de lo que Julius le había dicho.
Si le había mentido respecto a su habilidad, podría haberle mentido en todo lo demás.
Noxel dudaba de qué debía hacer; de momento no le afectaba nada de lo que el profesor Julius hacía o decía, además de que todos tienen secretos, pero por otro lado nadie miente sin un motivo o razón aparente.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com