La sombra que me mira - Capítulo 23
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23: Avance.
23: Avance.
Noxel desenfundó su katana lo más rápido que pudo y atacó a los innumerables monstruos esqueléticos.
—Adentraos en la isla, vienen del mar.
—Gritó Noxel mientras cubría a sus compañeros.
Mientras Noxel luchaba, Thor se encontraba a unos pocos metros de él, apoyándolo en la masacre; Ita se encontraba recogiendo las cosas más indispensables con la ayuda de Jim y Emma.
Noxel y Thor lograban frenarlos, pero no durarían demasiado tiempo, ya que cada vez que acababan con uno aparecían más y con los que acababan se recomponían.
Poco a poco se fueron alejando de las orillas de ese mar maldito y se fueron adentrando en los interiores de la isla.
Mientras caminaban, la tierra se movía, la isla cambiaba y el portal se perdía.
Una vez que entraron en una cueva, lograron calmarse un poco; se sentían seguros adentro, pero no lo suficiente como para dormir.
—Sabía que había algo mal en esta isla; no existen lugares normales en esta dimensión.
—Replicó Noxel echando un suspiro del cansancio.
—¿Qué ha sido eso?
—Preguntó Jim bastante agitado.
—No lo sé, pero no creo que sea nada bueno.
Noxel iba a explicar lo que podría pasar, pero de repente se fijó en unos símbolos tallados en las paredes de las cuevas.
Poco a poco se acercó a ellos, pasando su mano sobre ellos, sintiendo el relieve de los símbolos.
—Son como los de aquella vez.
—Dijo, analizándolos detenidamente.
—¿A qué te refieres con los de aquella vez?
—Preguntó Emma con un pequeño tono de preocupación en su voz.
—En mi anterior incursión me topé con un templo abandonado; en ese templo había símbolos muy parecidos a estos.
—¿Y?
—Existe la leyenda de que la persona que logre dominar el idioma de los deseos obtendrá un gran poder, pero este poder corrompe a la gente; de hecho, se cree que fue el motivo de la inestabilidad de este mundo.
—…
—Pero no le des mucha importancia, es solo una leyenda después de todo.
—¿Y cómo sabes tú todo eso?
—Me lo dijo una amiga.
—Bueno, eso da igual; lo importante ahora es crear un plan para conseguir el núcleo del portal.
—Espera, si la isla se ha movido, eso significa que el portal también.
—Puede ser, pero tenemos a Ita y a Sui para que lo encuentren.
—Igualmente, estamos en un archipiélago; puede que el monstruo con el núcleo ni se encuentre en esta isla, y es demasiado fácil perderse entre islas que cambian de forma.
—No te precipites, aún no sabemos si las demás islas cambian de forma; además, podemos dejar un rastreador en la isla, así sabremos cómo volver.
—Tiene sentido, pero ¿qué pasa con el entrenamiento de Jim?
No quiero ofender, pero ahora mismo solo es una carga.
—No es una carga, es nuestro compañero y si quieres que mejore, haz que entrene más.
Después de una larga discusión, se decidió finalmente el plan: Noxel entrenaría a Jim mientras Thor y Emma cazan al monstruo e Ita se encargará de avisar ante cualquier problema.
A la mañana siguiente, Sui volvió y dibujó otra vez el archipiélago.
A pesar de los cambios, parecía que las islas no cambiaban entre sí; algunas se unían, otras se separaban, pero nunca cambiaban lugares, solo cambiaban de forma.
Claro que para confirmar esta teoría tendrían que esperar unos días más, pero mientras más estudiaran las islas, mejor les iría.
—Ven, Jim.
—¿Q-q-q-qué vamos a hacer hoy?
—Hoy vas a pelear contra tu primer monstruo.
—¿Co-co-cómo?
No estoy listo aún.
—Pues más vale que lo estés porque si no te matará y si huyes, te mataré yo.
Noxel lo guiaba poco a poco hacia un lugar recóndito en la isla; después de caminar un rato, llegaron a ver a una manada de jabalíes bebiendo agua.
—¿Co-co-cómo conoces este lugar?
—Ita me contó sobre él, no te preocupes, solo tienes que pelear con uno; del resto me encargo yo.
—No sé si puedo hacerlo.
—Si quieres vivir, lo lograrás.
En ese momento, Noxel saltó hacia la manada de jabalíes rápidamente, eliminando uno tras otro en una secuencia de cortes rápidos y precisos, dejando a solo uno con vida.
—Es tu turno.
Jim lentamente desenvainó su espada, sosteniéndola temblando como siempre hacía; entonces el jabalí se abalanzó hacia él.
Jim pensó en huir, pero entonces vio a Noxel negando con el dedo.
(No puedo huir, tengo que pelear, no quiero ser una carga) Jim comenzó a empuñar la espada con más fuerza y a dejar de temblar; si no tenía otra opción, entonces lucharía.
Por desgracia, al dar un paso hacia atrás, se tropezó con una raíz de un árbol.
(Esto es malo, no puedo esquivar) El jabalí se iba acercando cada vez más y más hasta que dio un salto para abalanzarse sobre Jim.
En ese mismo instante, Jim vio su espada y la agarró lo más rápido que pudo, lográndosela clavar al jabalí en su abdomen.
—Yo… lo maté.
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