La sombra que me mira - Capítulo 28
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
28: Libertad.
28: Libertad.
Noxel los mató a todos.
Después de tal masacre, siguió ascendiendo la empinada montaña; en el camino se encontró con templos; estos tenían grabados en forma de llama, pero Noxel no se encontraba allí por los templos, estaba allí para encontrar a sus compañeros.
Una vez que llegó al tope de la montaña, se encontró con un gran cráter en el centro.
Arriba hacía un increíble frío; el contraste de un momento a otro era notorio, pero lo que más le sorprendió encontrar dentro del cráter fue a sus compañeros intentando destruir el suelo debajo de ellos.
—¡Chicos!
¿Qué estáis haciendo?
—…
Noxel hizo de todo para que sus compañeros reaccionaran a algo, pero falló en todos sus intentos; era como si estuvieran hipnotizados.
(Espera, y sí debajo nuestra se encuentra un monstruo con poderes mentales) Noxel no tardó en intentar sacarlo del trance, pero siguió sin lograrlo; solo había una manera de hacer que despertaran y era sacarlos del rango de la habilidad.
(Supongo que tendré que hacer esto a la fuerza) Noxel entonces invocó su clon y dejó inconscientes a sus amigos, se colocó a uno en cada mano y su clon hizo lo mismo y bajó la montaña lo más rápido que pudo; solo tenía media hora para poder salir de la isla.
Noxel corrió y corrió, pero no logró escapar; sus compañeros ya se empezaban a despertar.
—¡Uhh!
¿Qué está pasando?
—Preguntó Thor algo mareado y desorientado.
—Espera, estás consciente.
—Claro que lo estoy.
¿Por qué no lo estaría?
—Hace poco estabas en la cima de una montaña intentando escavar debajo del suelo.
—¿Estás seguro de que no has tenido una pesadilla o algo?
—No es tiempo para bromas.
—Si no es una broma, suéltame y deja que te ayude a escapar.
—No puedo, seguramente volverás a ser hipnotizado dentro de poco y no puedo encargarme de ti mientras llevo a los demás.
Noxel siguió manteniendo el ritmo sin parar, pero justo cuando iba a llegar a la orilla, se topó con un pájaro de fuego, como si fuese un cuervo infernal.
—Tú, humano, osas entrar en mi territorio y llevarte a mis siervos.
—No son tus siervos, son mis compañeros.
—Entiendo, soy un ser misericordioso después de todo, hagamos un trato.
—¿Qué clase de trato propones?
—Destruye el sello del volcán y os dejaré en paz.
—Puedo contigo, ¿por qué debería aceptar?
—Dices que son tus compañeros, pero no te das cuenta de que estoy poseyendo a uno de ellos.
—¡Sui!
Noxel se encontró tan distraído por toda la situación que ni siquiera se acordó del cuervo que lo había acompañado.
Ante este gran shock, Noxel noqueó de nuevo a Thor, ya que no quería que este escuchase su conversación.
—¿Entonces yo os dejo en paz y tú me liberas?
Es un trato justo.
—¿Cómo me puedo fiar de ti?
—Soy un ave de palabra; además, no tienes otra opción.
—Te equivocas, puedo acabar contigo.
—Pero entonces también acabarás con tu compañero y los dos habremos perdido.
—Está bien, lo haré, pero necesito un gesto de buena voluntad.
—Te escucho.
—Deja que saque a mis amigos del radio de tu control mental.
—Está bien, mas debes darte prisa en regresar, o si no tu amiguito podría acabar mal.
Una vez Noxel regresó, ascendió la empinada montaña que resultó haber sido un volcán todo este tiempo.
—Cuéntame, ¿por qué te encerraron en un volcán?
—No es de tu incumbencia.
—Creo que sí lo es, considerando que te voy a liberar.
Mientras más tiempo pasaba, las plumas rojizas y doradas se iban cayendo del cuervo poseído; poco a poco iban ascendiendo, pasando por el derruido templo y llegando de nuevo a la cima del volcán.
—Oye, he pensado una cosa, si tú no has podido romper el sello, ¿por qué crees que yo seré capaz?
—Has logrado resistir a mi control mental, eso demuestra tu gran poder.
—Tiene sentido.
¿Pero por qué secuestraste a mis amigos?
Ellos cayeron bajo tu control.
—Estoy desesperado por salir de aquí, llevo más tiempo encerrado del que tú has vivido; tenía que intentarlo.
—¿Y por qué no intentarlo con otras criaturas?
—Lo intenté hace mucho tiempo; como puedes ver, no funcionó.
Noxel se tiró hacia el cráter preparándose para lo que debía hacer; liberaría un monstruo sin precedentes en el otro mundo.
Noxel se dispuso a clavar su espada sobre la dura superficie en la que apoyaba sus pies, concentró toda su energía interna en el filo de su hoja, dejando que fluya con toda la potencia posible.
Pero nada sucedió.
—¡¿Eh?!
—¡¿Eh?!
—Has fallado.
—Lo sé, lo acabo de ver.
—Como castigo por no cumplir tu promesa, acabaré con tu preciado compañero y el día que salga de aquí acabaré contigo también.
—Espera, he fallado, pero sé que puedo lograrlo.
Dame tiempo, déjame hacerme más fuerte; entonces volveré y te podré liberar.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com