La sombra que me mira - Capítulo 3
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3: La energía 3: La energía —Me presento, soy Julius y me encargaré de ayudarles a que descubran sus habilidades.
Además, seré vuestro entrenador y os enseñaré a pelear contra monstruos y personas.
¿Alguien tiene alguna duda?
—¿A qué te refieres con monstruos?
—Supongo que habéis visto los portales de las noticias; esos portales llevan a otras dimensiones donde existen distintas criaturas.
—¿Pero de los portales no se encargaba el gobierno?
—Sí, pero a veces los monstruos salen de ellos o alguien se queda atrapado en un portal; por eso os enseñaré a defenderos y a sobrevivir.
¿Alguna pregunta más?
¿No?
Hoy no haremos nada más, así que podéis descansar por lo que queda del día.
Después de escuchar eso, Noxel decidió dar una vuelta por la sala de entrenamiento.
Noxel había estado en muchos gimnasios, pero ninguno llegaba a ser tan impresionante como la sala de entrenamiento.
Noxel estaba anonadado hasta que una voz proveniente de una joven chica lo sacó de su trance.
Era Anna, una de las pocas personas que le hablaban, las cuales ahora eran aún menos por su apariencia intimidante.
Anna tenía el pelo largo y moreno, tenía el pelo rizado y llevaba un top blanco sin mangas y unos pantalones sencillos, pero lo que más destacaba de ella era su gran sonrisa que Noxel ya estaba acostumbrado a ver.
—Hola, Noxel.
—Hola, Anna, ¿cómo estás?
—Bien.
Veo que has tenido un gran cambio físico.
—Sí, supongo que es gracias a mi deseo, aunque aún no sé cuál es.
Aunque yo también te noto algo distinta, aunque no te sabría decir el porqué.
—Es porque soy más alta; he crecido bastante, aunque comparado contigo sigo pareciendo bajita.
—No soy tan alto; el problema es que tú siempre has sido muy bajita.
—Bueno, eso da igual; por cierto, ¿ya sabes cuál es tu deseo?
—Aún no, pero por mi físico me hago una idea.
¿Y tú?
—Sí, mi deseo principal es ayudar a los demás; de hecho, una vez que termine de estudiar, pienso unirme al gobierno para luchar en los portales.
—¿A qué te refieres con principal, tienes más de un deseo?
—Sí, pero aún no conozco mis otros deseos ni mis habilidades.
Después de hablar por un rato con Anna, Noxel se dio cuenta de que ya habían terminado las clases y era hora de volver a casa.
Una vez llegó, se sentó en la cama y aprovechó que estaba solo en casa para intentar entablar una conversación con su reflejo.
—Reflejo, ¿por qué estás tan callado?
Noxel no sabía cómo hablarle a su reflejo; después de todo, nadie se esperaría tener que hablar consigo mismo de forma literal.
—No me llames reflejo, es indignante comparar algo tan simple como un reflejo con alguien como yo.
—El reflejo estaba indignado por una comparación tan simple.
—Y estoy callado porque no le tengo nada que decir a un fracasado como tú.
—¿Cómo te llamo entonces?
—Puedes llamarme eco o sombra.
—Está bien, entonces te llamaré Eco.
Después de hablar con Eco, Noxel decidió mirar su nuevo horario escolar, el cual era curioso, debido a que la mitad de sus clases eran físicas y la otra mitad teóricas sobre portales y monstruos, lo cual lo dejó bastante exaltado.
Al día siguiente, el profesor Julius decidió explicar un poco más sobre el deseo.
Las habilidades provenían del deseo, pero usaban como fuente de energía la energía interna.
El profesor Julius explicó que la energía interna no se limitaba solo a las habilidades, sino que también tenía otro uso, y decidió aclararlo con un ejemplo.
—Noxel, ven aquí.
El profesor Julius decidió hacer un pulso con Noxel para demostrar que la energía interna también servía para aumentar la fuerza; eligió a Noxel debido a que era el estudiante más fuerte.
Luego de ganarle el pulso, aclaró que la energía interna se encontraba distribuida por todo el cuerpo y que cuando se concentraba en un lugar, permitía aumentar la fuerza y resistencia de esa zona.
Aparte de las lecciones de Julius, también tuvieron que aprender las bases del combate militar y aprender a sentir la energía interna.
A Noxel le resultó sorprendentemente fácil las lecciones de combate, lo cual atribuyó a su deseo; en cambio, le costó algo más sentir su energía interna, pero al final del día también lo logró.
El resto del día transcurrió con normalidad, aprendiendo sobre los monstruos y sus debilidades y cómo ubicarse a través de los portales.
También les explicaron la forma de cerrarlos y el motivo por el que se abren; resulta que se abren debido a un ser vivo u objeto con demasiada energía que se ve obligada a liberar en forma de portal.
Para cerrar un portal, solo se tiene que matar a ese ser vivo o destruir el objeto que causa el portal.
Antes de acabar la clase, el profesor Julius avisó que mañana había una prueba sobre la fuerza y un control básico de energía interna; la prueba trataría de golpear una roca extremadamente resistente y, según sus resultados, el entrenamiento de cada estudiante variaría para adaptarse mejor a sus fortalezas.
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