La sombra que me mira - Capítulo 36
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
36: Déjà vu.
36: Déjà vu.
Noxel, al llegar al portal, se vio increíblemente sorprendido.
1, 2, 3, 4, 5… Allí se encontraban todos sus compañeros; esta era la primera vez que Noxel veía a tanta gente participar en una incursión.
—¿Qué te pasa, Noxel?
—Preguntó Oscar mientras se acercaba y le ponía una mano en el hombro.
—Nada, solo estoy un poco impresionado por la gente.
—Ya, a mí también me extrañó que todo el mundo se apuntase, pero así será más fácil.
—Tienes razón.
¿Entramos?
—Claro, cuanto antes entremos, antes acabaremos.
Una vez entraron, vieron un hermoso bosque, con hojas rosas y moradas como cerezos y bugambilias; el sol brillaba más de lo normal.
—¿Creo que estoy teniendo un déjà vu?
—Dijo Noxel mientras prestaba atención a los pequeños detalles del paisaje.
—No te preocupes, todos estamos igual.
—Es irónico, ¿no?
Cuando entramos a un portal por primera vez, vimos un bioma igual a este, y justamente esta es mi última incursión como estudiante.
—Supongo que el mundo está lleno de casualidades.
—Sí, es verdad.
—¡Escuchadme todos!
De repente, su conversación se vio interrumpida cuando Anna soltó ese grito; todos sus compañeros también dejaron lo demás solo para enfocarse en ella.
—El plan es ir todos juntos, que nadie se separe; para la pelea, Óscar y yo nos encargaremos del monstruo; vosotros quedaos apoyando desde atrás y no dejéis que escape.
—¡Vaya!
¿Desde cuándo actúa así?
—Desde que la nombramos presidenta de la clase, claro que tú no lo sabes porque no estuviste.
Después de ese corto pero importante mensaje, Anna dirigió la expedición; ella, junto a Óscar, se encargaba del frente; en cambio, a Noxel le tocó una tarea más sencilla: simplemente tenía que esperar y ayudar a los demás en caso de que algo saliera mal, Noxel se encontraba más atrás en el grupo, separado de sus amigos; en ese momento se arrepentía de no haber socializado más porque ahora no tenía a nadie con quien hablar y todos parecían echarle miradas extrañas.
(Será solo mi imaginación) Noxel rápidamente desechó cada pensamiento negativo que tenía su cerebro; no necesitaba más pesimismo, ya le bastaba con la negatividad que le aportaba Eco.
—¡Noxel!
Ven un momento.
—¿Qué pasa, Anna?
—Tengo un favor que pedirte.
—Claro, pídeme lo que sea.
—Ve a investigar con tu clon por esa zona; he escuchado algo extraño viniendo por ahí.
Si te encuentras con algún monstruo que no sea el jefe, mátalo.
—¿Y si me encuentro con el jefe?
—Asegúrate de que no huya, entreténlo y desgástalo todo lo que puedas.
—Entendido.
Por cierto, sé que este no es el momento, pero ¿por qué estás tan fría conmigo?
—Tienes razón, este no es el momento; hablaremos cuando salgamos de aquí.
Noxel se sentía mal por Anna; ya apenas sonreía y era demasiado fría.
Noxel esperaba que esa actitud la pudiese solucionar porque le dolía ver a Anna así; Noxel apenas soportaba ver a Anna sufrir.
—¡Ah!
Y otra cosa más, avísame de todo lo que veas.
El clon de Noxel se había dirigido al oeste mientras que el grupo principal vagaba por el bosque, buscando cualquier cosa sospechosa, pero el bosque parecía abandonado; solo se habían encontrado con animales pequeños que fueron exterminados sin mayor problema.
—He encontrado algo.
—¿El qué?
—Son una manada de ciervos, pero tienen unos cuernos gigantes y ¿me están mirando?
—Encárgate de ellos, asegúrate de que no se conviertan en una amenaza para el grupo.
—No te preocupes, ya estoy en ello.
Mientras tanto, el clon de Noxel sacaba a relucir su katar escondido en su brazalete.
—Venid a por mí, os aseguro que os arrepentiréis.
Noxel rápidamente se abalanzó sobre el primero, cortando el cuello rápidamente, haciendo que se desangre.
El segundo se encontraba ya embistiendo con sus cuernos, pero Noxel desenvaionó su wakizashi y logró parar el golpe.
Sus enemigos no eran demasiado fuertes, pero eran demasiados; si quería ganar, no podía encender las llamas de su arma, tendría que matarlos con su pura habilidad en el combate.
Y así lo hizo, fue masacrando uno tras otro sin siquiera usar su katana o ninguna habilidad, simplemente con un estilo de pelea letal.
Noxel mataba y mataba, pero cada vez aparecían más; estaba logrando dar batalla, pero cada vez se veía más acorralado y cansado.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com