Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

La sombra que me mira - Capítulo 37

  1. Inicio
  2. La sombra que me mira
  3. Capítulo 37 - 37 ¿Qué ha pasado
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

37: ¿Qué ha pasado?

37: ¿Qué ha pasado?

(No creo que pueda aguantar mucho más) La manada, por mucho más que Noxel matara, no parecía disminuir; de hecho, conforme acababa con ellos, parecía aumentar.

Noxel estaba a punto de no poder con ellos, eran una cantidad demasiado abrumadora cuando de repente todos le dejaron en paz y huyeron.

(¿Se han ido?) Noxel sintió cómo el suelo empezaba a temblar; algo se acercaba, y era algo grande.

Noxel pudo ver por encima del bosque una gran trompa de un elefante.

—Esto no es bueno.

—¿Qué ocurre, Noxel?

—He encontrado al jefe.

—Entretenlo y guíanos.

Noxel cada vez se encontraba en una situación más complicada; uno de sus cuerpos estaba peleando contra el jefe solo, mientras que el otro los estaba guiando hacia allí.

Noxel sentía cada golpe que daba la bestia, pero no podía dejar de correr; si quería llegar lo antes posible con su clon, tenía que ignorar todo el dolor y continuar.

Por otro lado, su clon estaba intentando hacerle algún daño al maldito elefante, pero este, cada vez que se acercaba, le golpeaba con su trompa.

(Supongo que tendré que usarlo) Noxel en ese momento se acordó del poder que le prestó el ser del volcán; ya lo intentó usar una vez, pero lo único que sintió fue un terrible dolor.

Noxel sintió cómo su energía interna se quemaba, se convertía en fuego; esto le causaba una horrible agonía, como si su cuerpo no estuviese hecho para aguantarlo, pero Noxel lo aguantó.

Cada segundo el fuego le rodeaba, pero no le quemaba, sino que este destruía y regeneraba; entonces Noxel concentró su fuego en su katana recién desenvainada.

El elefante, al ver el fuego, esta vez recurre a una nueva estrategia: apuntó su trompa hacia Noxel y disparó un cañón de agua que podía acabar hasta con el fuego más puro.

Este cañón tenía tanta potencia que arrancó un árbol que se encontraba detrás al ver que Noxel lo había logrado esquivar.

Ahora Noxel no tenía siquiera que golpear; con acercar sus llamas a la bestia ya le causaba dolor.

Claro que no necesitase golpear no significaba que no lo haría; de hecho, golpeó bastante las piernas del pobre elefante.

Este no se veía ni siquiera capaz de sangrar, ya que, gracias al calor, la herida suturaba, lo que un gran dolor le causaba.

Pero entonces el elefante finalmente se enfadó y golpeó al clon tan fuerte que lo dejó casi inconsciente.

Noxel, debilitado y acorralado, pudo ver por el rabillo del ojo un grupo de siluetas acercándose a él; sus compañeros ya habían llegado y ahora podía desaparecer.

—¡Tened cuidado!

¡Ataca con su trompa; esta es muy rápida y puede disparar cañones de agua!

—¡Coged las cuerdas y atadlo!

¡No dejéis que huya!

—Gritó Anna corriendo hacia el monstruo a una velocidad vertiginosa y golpeándolo en la cara antes de que este siquiera pudiese reaccionar.

Todo el grupo se movía con velocidad, como si fuese un ejército; cuerdas iban moviéndose de un lado a otro, pasando tanto por encima de la bestia como por debajo.

Cada vez que este se resistía, Óscar le lanzaba un rayo, dejándolo momentáneamente aturdido.

—¿Cuándo habéis aprendido a hacer todo esto?

—Preguntó Noxel, increíblemente asombrado con la coordinación del equipo.

—Estos últimos días, las clases han sido más duras desde que ya no estás.

—Contestó Oscar mientras le lanzaba otro rayo al monstruo.

Una vez que todas las cuerdas se lanzaron, el monstruo quedó completamente atrapado; todos estaban sujetando las cuerdas para restringir sus movimientos, bueno, todos menos Anna, Oscar y Noxel.

Óscar se encontraba lanzando rayos, Anna se encontraba a su lado pensando en cómo acabar con la criatura y Noxel simplemente se encontraba observando.

—Noxel.

—¿Dime?

—¿Cuánto filo tiene tu katana?

—Preguntó Anna con una idea en su mente.

—No el suficiente como para atravesar a esa cosa, pero tengo algo más que podría ayudar.

Noxel apenas había tenido oportunidad de usar su katar desde que lo compró.

Era increíblemente afilado, pero su corto alcance hacía que pocas veces fuese su mejor opción, aunque ahora tenía la situación perfecta para poder brillar.

—Entonces úsalo, yo te curaré si algo sale mal.

Noxel se abalanzó sobre la bestia, volviendo a sacar su katar en medio del aire y clavándoselo en el cráneo al elefante, atravesando su cráneo y perforándole el cerebro.

—Bien hecho, ahora extrae su núcleo y dáselo a Óscar.

Y Noxel así lo hizo, recogió la hermosa piedra del cerebro de la bestia y se la lanzó a su compañero.

—Oye, ¿no creéis que este monstruo ha sido demasiado fácil de…?

A Noxel no le dio tiempo a acabar la frase cuando sintió que algo le atravesaba el abdomen; ese algo era el puño de su compañera.

Ese algo era el puño de Anna.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo