La sombra que me mira - Capítulo 45
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45: Amor engañoso.
45: Amor engañoso.
Noxel se despertó de un salto, sudado y conmocionado; al parecer había tenido una pesadilla, pero no se acordaba muy bien de ella.
Por más que Noxel intentara recordar, no podía; era como si algo le impidiese recordar.
Noxel, una vez ya se terminó de despertar, agarró el móvil; en él vio un gran número de llamadas perdidas de su María, su nueva jefa.
(¡30 llamadas perdidas!
Definitivamente estoy en problemas) Noxel se alistó lo más rápido que pudo; después de todo, sus compañeros podrían estar en problemas y tampoco quería que lo despidieran.
(Llegando tarde el primer día de trabajo, ¿qué clase de impresión voy a dar?) Su primer día ya iba mal; de hecho, si no fuese porque María le mandó la ubicación del portal al ver que Noxel no contestaba, tardaría más y eso era algo que no se podía permitir.
Para cuando Noxel llegó al portal, María ya lo estaba esperando; se encontraba cerca del portal, con sus brazos cruzados y su habitual traje.
—¿Llegando tarde el primer día?
¿Qué clase de impresión pretendes dar?
—¿Qué ha pasado?
—El portal se abrió en medio de la noche, así que os llamamos para que lo cerrarais lo más rápido posible; después de todo, esta calle es muy transitada.
—¿No deberías haber enviado a alguien con más experiencia para cerrar el portal?
—Lo habría hecho, pero el sistema es una mierda, no hay nadie disponible, erais nuestra última opción.
—Sabes que probablemente tardaremos bastante en cerrar el portal, ¿no?
—Lo sé, pero no queda de otra; ya hemos buscado a un constructor para que haga un puente provisional; vosotros solo aseguraos de que nada salga de ahí y todo irá bien.
—Espera, ¿por qué no entras y nos ayudas a cerrar el portal?
Eres una nivel 3 después de todo.
—Lo haría, pero estoy jubilada de las incursiones; además, no me pagan lo suficiente.
Si eso es todo, vete, puede que tus compañeros corran peligro.
Noxel entonces recordó que sus compañeros estaban dentro, seguramente esperando desesperadamente por su ayuda.
Al cruzar el portal, Noxel vio un hermoso clima helado; el sol le acariciaba la cara junto al viento y le hacía sentir unas pequeñas pero agradables cosquillas.
Al frente suyo pudo ver a Anna peleando contra un zorro negro de tres colas, Anna luchaba con todo lo que tenía, pero estaba demasiado herida.
—¡Anna!
Noxel corrió a la velocidad de un rayo para alcanzarla, sacando a la luz el filo de su katar mientras saltaba para clavarle el katar a la bestia que amenazaba a Anna.
—¿Estás bien?
—Sí, solo son unas pocas heridas.
—Dijo justo antes de activar su habilidad.
—Ahora mucho mejor.
—¿Sabes dónde están los demás?
—No, nos separamos por culpa de una niebla extraña.
—¿Tienes una idea de por dónde se han ido?
—Puede que estén más al norte.
—Vale, ¿cuánta energía interna te queda?
—Nada.
—Entonces vete al portal, es demasiado peligroso que te quedes aquí.
—Vale, pero antes déjame decirte una cosa.
Sé que quizá no es un buen momento para esto, pero tengo que decírtelo.
—Sea lo que sea, puede esperar; ahora necesito encontrar a los demás, puede que se encuentren en peligro.
—¡Espera!
Te amo, eso es lo que quería decirte; por favor, ven conmigo, ir a por los demás es demasiado peligroso.
—Lo tengo que admitir, eres buena fingiendo.
—¿Qué?
¿Qué dices?
—Al principio, cuando te vi peleando con ese zorro, me engañaste; por un momento creí que eras la real.
—No entiendo lo que quieres decir, soy real y lo que siento por ti también lo es.
En ese instante el rostro de Noxel cambió ligeramente; su expresión era confusa, pero parecía expresar algo parecido a la angustia, o quizás a la tristeza; no se sabe con seguridad; la emoción que su cara reflejaba no se podía describir con palabras.
En el instante en el que su expresión logró volver a la normalidad, Noxel volvió a usar su katar.
Noxel apuñaló a Anna en el abdomen, causándole un dolor indescriptible.
—¿Quieres saber cómo descubrí que no eras Anna?
Es muy simple: Anna nunca dejaría a sus compañeros tirados sin importar qué tan mal esté, y mucho menos pediría a alguien más que hiciera lo mismo.
Sangre azul lentamente salía del cadáver de la supuesta Anna mientras esta volvía a su forma original, una con extremidades y uñas afiladas de piel azul y de aspecto horrendo y monstruoso.
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