Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

La sombra que me mira - Capítulo 50

  1. Inicio
  2. La sombra que me mira
  3. Capítulo 50 - 50 Mentiras
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

50: Mentiras.

50: Mentiras.

—Espera, no te precipites, estoy seguro de que podemos llegar a un acuerdo.

Noxel se encontraba furioso y no pensaba perdonar a la infame bestia que tenía enfrente, pero debido a la complicada situación, no podía acabar con ella sin más, Noxel tenía que pensar en una manera de liberar a Anna para por fin poder acabar con su adversario.

¿Pero cómo haría eso?

La respuesta era sencilla, solo tenía que usar las dos habilidades más poderosas de la humanidad, la mentira y el miedo; si estas dos se combinaban correctamente, un humano normal podría conseguir casi cualquier cosa, pero si estas se utilizaban mal, se perdería todo en un instante.

Noxel ya sentía el miedo de su rival, pero aún faltaba la mentira; Noxel tenía que buscar la mentira perfecta para llevar a cabo su plan; esta no podía ser demasiado ideal, pero tampoco podía ser demasiado descarada, tenía que ser justa, un trato real donde pareciese que los dos ganaran.

—Vale, entonces supongo que no te molestará revelarme tus trucos; después de todo, puede que no lo parezca por mi fuerza, pero también me serían útiles un par de tus trucos.

—Entiendo, mas me temo que no sé si seré capaz de enseñarte.

—Supongo que entonces tendré que matarte.

—¡Espera!

Puede que yo no te pueda enseñar, pero conozco a alguien que sí; te ayudaré a llegar hasta él si me perdonas la vida.

—¿Y cómo sé que dices la verdad?

—Confiando en mí, puede que no lo parezca, pero soy un monstruo de palabra.

—¿Esperas que confíe en ti cuando tienes cautiva a Anna?

Eres más estúpido de lo que creía.

—Solo la tengo cautiva porque no tengo otra opción, pero si me prometes que no me matarás, podría liberarla.

—Lo prometo, no te mataré siempre que Anna se encuentre bien.

—Bien, entonces aquí tienes a tu preciosa amada, probablemente se despertará al cruzar el portal hacia tu mundo.

—Despiértala ahora.

—¿Estás seguro de que quieres que la despierte ahora?

Sería bastante malo si descubre que has hecho un trato conmigo.

—No me importa, tan solo haz lo que yo te diga.

—Está bien.

En ese mismo instante, Anna empezó a abrir los ojos con una mirada cansada y sin energía; estaba cansada, pero seguía con vida.

Entonces Noxel la dejó descansar en una roca cercana mientras este se acercaba a la criatura a la que su amada había manipulado.

—Supongo que es hora de sellar el trato.

Entonces Noxel se dispuso a darle la mano a la misteriosa criatura, pero antes de hacerlo, un mecanismo se activó en su muñeca, dejando ver el filo de su katar y en un instante Noxel se clavó a la criatura en el pecho sin piedad.

—¿Por qué?…

Prometiste que me dejarías vivir.

—Menti, a diferencia de ti, yo no soy un humano de palabra, al menos no con los que dañan a mis amigos.

—Es gracioso, ¿no?

Nos llamáis monstruos, pero sois vosotros los que matáis sin razón; nosotros solo matamos para sobrevivir, en cambio vosotros disfrutáis del matar; es algo hipócrita que monstruos como vosotros nos tratéis tan mal solo por hacer lo que es natural.

—No intentes manipularme, hiciste llorar a Anna y utilizaste los traumas de los demás solo para disfrutar de su sufrimiento, solo dices esas palabras porque esta vez tu truco no salió como esperabas, pero no finjas falsa bondad ni esperes mi simpatía, deberías agradecer que solo te he matado; si tuviera más tiempo, te enseñaría el mismo infierno, pero me temo que ya me debo marchar.

Así que hazme un favor y muere en silencio.

—Vaya, vaya, parece que te lo estás pasando muy bien por aquí.

—¿Eco?

¿Qué haces aquí?

—Me aburrí de matar simple cambiaformas y decidí ver cómo te iba y, si te soy sincero, me alegro de haberlo hecho.

Ese monólogo tuyo sobre la justicia ha sido… ¿Cómo decirlo?

Ah, ya sé, inspirador.

—Me alegro de que te haya gustado, pero ¿desde hace cuánto estás aquí?

—¿Acaso importa?

Que tú lo sepas o no, no cambiará nada; he escuchado lo que he escuchado y no puedes hacer nada al respecto, así que ¿qué tal si dejas de hacer preguntas estúpidas y empezamos a hablar de verdad?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo