La sombra que me mira - Capítulo 9
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9: Consecuencias.
9: Consecuencias.
—¿Qué se supone que pasó en el portal?
—Todo parecía ir bien hasta que llegamos a la zona segura, pero cuando llegamos allí, monstruos empezaron a aparecer desde los arbustos y la instructora se empezó a transformar en un cambiaformas.
—¿Qué pasó con el cambiaformas?
—Huyó, intenté seguirle, pero era más rápido y logró escapar.
—¿Cuántos le perseguían?
—Solo yo, los demás estaban ocupados luchando contra las criaturas.
—Entendido, con esto será suficiente por ahora; le avisaremos si surge alguna otra pregunta.
Noxel se sentía aliviado de que por fin acabara el interrogatorio; ya no tenía nada de que preocuparse por el resto del día, salvo de ir a visitar a Anna al hospital.
—¿Cómo te encuentras?
—Mejor, el médico me ha dicho que me recuperaré.
¿Y tú?
—Estoy bien, apenas recibí un par de arañazos.
—Me alegro de que te encuentres bien; estaba muy preocupada.
—Yo también estaba preocupado por ti, pero me alegra saber que te recuperarás.
—No entiendo por qué te preocupaste; hace falta algo más que una manada de lobos para acabar conmigo.
—Explicó Anna con una gran sonrisa dirigida hacia Noxel.
—Si te vieras al espejo, no pensarías lo mismo.
—¿Sabes que decirle eso a una mujer puede herir sus sentimientos?
—No me refería a eso.
—Intento explicar Noxel mientras se le sonrojaba la cara por la vergüenza.
—Cálmate, ya lo sé, es una broma.
—Por cierto, quería decirte que lo siento, ya que, a pesar de que tú mataste al lobo, yo no pude acabar con el cambiaformas.
—No te preocupes, ya lo atraparán; a decir verdad, es impresionante de que hayas podido darle un poco de pelea.
… Después de que terminaran de hablar, Noxel salió de la habitación del hospital y escuchó la misma irritante voz de siempre.
—Primero le mientes a los agentes del gobierno y ahora a tu única amiga de verdad; eres escoria.
Noxel quería contestarle, pero no podía porque había demasiada gente; este tipo de situaciones lo desesperaba cada vez más, hasta el punto de querer matar a alguien.
Una vez Noxel llegó a su casa, cerró la puerta con llave, entró a su habitación y empezó a hacerle un par de preguntas a Eco.
—¿Por qué me llamaste mentiroso antes cuando fuiste tú el que me dijiste que tenía que ocultar el cadáver?
—Porque siempre es divertido reírme de ti, además de que es lo que eres.
—¿Entonces por qué me recomendaste esconder el cadáver?
—Ya te lo expliqué antes, si descubrieran que mataste a un monstruo de nivel 2, llamarías demasiado la atención y más por la forma tan sádica en la que lo mataste.
—No fue sádica, hice lo que tenía que hacer para poder sobrevivir.
—Puedes decirte eso a ti mismo, pero los dos sabemos que lo disfrutaste; incluso tenías una sonrisa de psicópata mientras lo hacías.
—Esa es la cara que pongo cuando estoy concentrado, no puedo evitarlo.
—No me vengas con ese tipo de excusas baratas, tuviste miles de oportunidades de acabar con él de forma rápida, pero decidiste torturarlo lentamente, eres igual que ese cambiaformas.
—Yo no soy ningún monstruo.
—Es cierto, eres incluso peor; ellos matan a los humanos para absorber su energía interna y sobrevivir, mientras que tú lo mataste y torturaste solo por placer.
… —¿Qué pasa?
¿Te has quedado sin argumentos?
No te preocupes, ser un monstruo no es tan malo; después de todo, existen muchos monstruos entre los humanos y a nadie le importa, así que tú no serás la excepción.
Al día siguiente, Noxel madrugó para ir al campo de entrenamiento de la escuela; no había podido dormir bien debido a lo que Eco le dijo ayer y necesitaba algo con lo que desfogarse, así que se puso a entrenar sus diferentes habilidades.
Noxel no tenía que preocuparse de que nadie lo viera, ya que habían dado una semana libre debido al accidente del portal.
Al cabo de un rato entrenando, Noxel decidió tomar un descanso; se dio cuenta de que su habilidad había mejorado: ahora podía utilizar su clon quince minutos sin parar, pero no solo se quedaba ahí, sino que ahora también podía usar el clon con más frecuencia.
Noxel se preguntaba cómo podía haber mejorado tanto, aunque la respuesta era sencilla: al matar al cambiaformas, había absorbido un poco de su energía interna, lo cual generó una gran mejora en sus habilidades.
De repente, Noxel escuchó una voz por detrás.
—Veo que has mejorado bastante.
—Era el maestro Julius.
—¿Cuánto tiempo llevas aquí?
—El suficiente para ver que tienes talento.
—Se lo agradezco, pero no es talento, solo es mucha práctica.
—¿Por qué no comprobamos eso en un combate?
Te daré un poco de ventaja.
Entonces Julius cogió una espada corta de la sala de entrenamiento y dijo: “Solo usaré una mano; espero que de esta forma puedas ganarme”.
—No te preocupes, podría darte problemas incluso si usaras las dos.
En ese mismo instante, Noxel invocó su clon de nuevo y desenfundó su katana.
—Ataca cuando quieras.
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