Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

La Ultima Esperanza de Avocadolia - Capítulo 202

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. La Ultima Esperanza de Avocadolia
  4. Capítulo 202 - 202 7 vs Amigos Inicio
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

202: 7 vs Amigos: Inicio 202: 7 vs Amigos: Inicio “¿Qué vamos a hacer, señor gato?” preguntó Milko a Toco-Toco, pero este último respondió con firmeza: “No hay otra opción.

Mientras tanto, hay que pelear.” Mientras Toco-Toco y Milko intentaban llegar al cuerpo de Paltio, los demás comenzaban sus combates contra los concejales de las sombras.

Rykaru avanzó hacia el sujeto flaco que llevaba puesto el casco de caracol y mantenía los ojos cerrados.

Con energía fluyendo por sus manos, lanzó un potente puñetazo que estampó al sujeto contra el suelo.

“Rykaru, creo que lo mataste,” dijo Lucca al llegar detrás de él, sorprendido por la fuerza del golpe.

“Creo que se me pasó la mano, pero ahora que lo vencimos, debemos ayudar a Toco-Toco para que lleve la esfera hacia mi papi,” respondió Rykaru con entusiasmo.

Sin embargo, antes de que pudiera moverse, el sujeto comenzó a levantarse lentamente, con el puño de Rykaru todavía marcado en su rostro.

“Qué molesto…

No me gusta pelear, es aburrido.

Solo quiero dormir y ver que los demás hagan algo,” murmuró el sujeto con desgana, como si no sintiera dolor alguno.

Rykaru se alertó al ver que el sujeto se paraba como si nada y retrocedió rápidamente.

Al retirar su mano del cuerpo del enemigo, notó que el golpe no le había causado ningún daño visible.

“¿Cómo te atreves a molestarme cuando estoy durmiendo?

Lo que sea que seas, mocoso, no me quitarás el sueño,” dijo el sujeto con voz cansada pero amenazante.

“Yo, el pecado de la pereza, no permitiré que nadie me quite mi descanso.” “¡Maldición, es fuerte!

¡Huye, Rykaru!” gritó Lucca, pero ya era demasiado tarde.

El sujeto, aún con los ojos cerrados, se movió con rapidez inesperada y lanzó una patada devastadora que envió a Rykaru volando hacia Lucca.

Este último apenas logró detener al muchacho, aunque la fuerza del impacto lo dejó sin aliento.

“¡Pero qué demonios fue eso!” exclamó Lucca, luchando por recuperar el aire mientras sostenía a Rykaru.

“¿Te encuentras bien, pequeño?” preguntó Lucca preocupado, ayudando a Rykaru a ponerse de pie.

“Sí, pero ese sujeto es extremadamente poderoso,” respondió el niño, frotándose el estómago con una mueca de dolor.

“Ahora sí puedo volver a dormir,” murmuró el sujeto, echándose en el suelo como si nada hubiera pasado.

“Pero ¿qué le pasa a ese sujeto?” dijo Lucca, observando cómo los ignoraba completamente.

“Entonces, si no quiere pelear, será mejor que pasemos y ayudemos a Toco-Toco,” sugirió Lucca, comenzando a caminar hacia donde estaba el concejal de la sombra.

Sin embargo, justo cuando intentó pasar junto al sujeto, este reaccionó con un movimiento rápido, lanzándole un cabezazo seguido de un golpe certero en la barbilla.

Lucca salió despedido varios metros, cayendo malherido tras recibir el impacto.

El sujeto murmuró entre sueños: “Será mejor que no me molesten.

Estoy durmiendo, y si se acercan, los mataré.” Su voz sonaba adormilada, como si hablara en sueños, pero el poder detrás de sus palabras y acciones era innegable.

“¿Te encuentras bien, Lucca?” preguntó Rykaru al ver cómo Lucca caía tras recibir el golpe del enemigo.

Lucca se levantó lentamente, apoyándose en su bastón.

Afortunadamente, no había sufrido daños graves en el rostro porque logró colocar el bastón a tiempo para bloquear el ataque.

“Ese maldito es fuerte…

Menos mal que coloqué mi bastón a tiempo,” murmuró mientras evaluaba la situación.

“Pero parece que lo está haciendo inconscientemente…

¿O se estará haciendo el dormido?” se preguntó en voz baja.

Al notar que, a pesar de haber bloqueado el golpe, tenía una pequeña herida en el rostro, examinó su bastón y descubrió varios impactos profundos en él.

“¿Cómo hizo esto ese sujeto en tan poco tiempo?

Es alguien de quien debemos cuidarnos,” pensó preocupado.

Miró a Rykaru y le dijo con seriedad: “No vayas solo.

Es mejor que actuemos los dos juntos.

Ese sujeto delante nuestro es poderoso, aunque no lo parezca.” En otro lugar, Urugas observaba todo desde su trono con una sonrisa siniestra.

“Ah, el concejal de la pereza…

Ese sujeto es muy fuerte.

No dejará que esos dos avancen.

Están perdidos,” comentó Urugas con arrogancia.

“¿Por qué si está durmiendo todo el rato, señor?” preguntó Tertrol, intrigado.

“Es porque su poder es ralentizar el tiempo por breves periodos siempre y cuando el enemigo esté cerca.

Así puede lanzar una infinidad de ataques, y cuando el tiempo regresa a la normalidad, parece que solo fue uno,” explicó Urugas entre risas burlonas.

“Impresionante…

Ese sujeto es realmente letal,” dijo Tertrol, visiblemente impresionado.

“Pero si este abriera los ojos…

Nadie podría salvar este mundo.

Es una extensión mía muy fuerte, ¿no te parece, pequeño tejón?” dijo Urugas con una voz fría y amenazante que heló la sangre de Tertrol.

Tertrol no supo qué responder.

Sin embargo, Urugas simplemente añadió: “No importa.

Mientras me deleiten con este espectáculo, todo estará bien.” “Entonces, ¿no vamos a poder pasar, señor Lucca?” preguntó Rykaru con frustración.

“Parece ser que ese sujeto es más rápido de lo que parece.

Será mejor que ataquemos juntos,” respondió Lucca con determinación.

“Bien,” asintió Rykaru.

Ambos decidieron coordinar un nuevo ataque contra el enemigo.

Cuando ya estaban llegando hasta donde estaba el sujeto, este murmuró con desgana: “Tontos.” De repente, el tiempo pareció detenerse.

El enemigo lanzó diez golpes rápidos a cada uno antes de desactivar su habilidad con un chasquido.

En ese instante, los golpes aparecieron simultáneamente en sus cuerpos, lanzándolos hacia atrás con marcas y sangre brotando de sus heridas.

“Pero ¿qué pasó?” dijo Rykaru, confundido mientras intentaba entender el dolor que sentía en todo su cuerpo.

“Ni siquiera nos tocó…

¿Cómo pudo hacer eso?” preguntó Lucca, tratando de ponerse de pie con dificultad.

“No lo sé, pero yo voy de nuevo.

Ese ataque no es nada,” afirmó Rykaru con terquedad.

“Bien,” respondió Lucca, incorporándose con esfuerzo.

Ambos volvieron a atacar, esta vez acercándose desde diferentes ángulos: uno por la izquierda y el otro por la derecha.

Sin embargo, el resultado fue el mismo.

El enemigo los repelió nuevamente, causándoles aún más daño.

“¿Pudiste ver algo, Rykaru?” preguntó Lucca mientras se levantaba del suelo, cubierto de polvo y sangre.

“No lo sé…

Solo sentí una especie de aura que se mezcló con nosotros, y luego nos repelió,” explicó Rykaru, frotándose el brazo adolorido.

“Un aura que repele…

¿Cómo una simple aura puede hacernos semejante daño?

Ese sujeto es peligroso,” indicó Lucca mientras intentaba recuperar el aliento.

“Es un aura como si el tiempo se parara y nos dejara inmóviles,” añadió Rykaru, frunciendo el ceño mientras recordaba la sensación extraña que había experimentado.

“¿Parar el tiempo?” repitió Lucca, confundido y alarmado por lo que acababa de escuchar.

“Así parece, pero no me quedaré aquí para averiguarlo.

Quiero volver a ver a mi papi, y mientras más rápido acabe con ese sujeto que me saca de quicio, más rápido podré verlo,” dijo Rykaru con determinación en su voz.

Sin esperar respuesta, condensó su poder en sus puños, los juntó y lanzó una potente energía azul hacia el enemigo, causando una explosión donde este se encontraba.

“¡Eso es genial, Rykaru!” exclamó Lucca al ver cómo el ataque impactaba directamente en el objetivo.

En otro lugar, Tertrol observaba la escena con atención.

“Señor, el rayo fue efectivo.

El concejal ya no está en el sitio,” dijo, señalando el lugar donde había ocurrido la explosión.

“Tranquilízate.

No debes asustarte,” respondió Urugas con calma, aunque una sonrisa siniestra comenzó a formarse en su rostro.

En ese momento, flotando en el cielo, apareció el sujeto.

Pero esta vez, algo había cambiado drásticamente: ya no estaba durmiendo como antes, sino que tenía ambos ojos bien abiertos, brillando con una luz intensa y amenazante.

“Siento una presencia muy maligna,” murmuró Lucca, mirando a Rykaru con preocupación.

“Sí, yo también,” confirmó el pequeño, notando cómo el ambiente a su alrededor se volvía más pesado y opresivo.

“Todo lo contrario,” intervino Urugas desde las sombras, disfrutando del espectáculo.

“Miren al cielo.

Me da pena por esos dos.

Hicieron lo que menos deberían haber hecho: hicieron enojar a Solz.”

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo