La vida después de la muerte en el infierno - Capítulo 24
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- Capítulo 24 - 24 Capítulo 23 Una pelea salvaje comienza los 3 caballeros más fuertes de su época parte 2 fin
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24: Capítulo 23: Una pelea salvaje comienza, los 3 caballeros más fuertes de su época, parte 2 fin.
24: Capítulo 23: Una pelea salvaje comienza, los 3 caballeros más fuertes de su época, parte 2 fin.
Continuando con la pelea, DANTE descubre que su enemigo tiene una espada mítica que era ficción en su mundo, pero aquí es real, preguntándose qué es lo que está pasando.
DANTE HERALDI: Bien parece que tendré que pelear en serio con usted, señor SIRGUILLER.
SIRGUILLER: Me parece bien, ya era hora.
Recuerda que no es de buena educación hacer esperar a un gran caballero como yo.
DANTE HERALDI: Esta vez lo daré todo (saca su katana Kusanagui de su morral).
SIRGUILLER: Ya era hora, muchacho, jeje.
La batalla comienza.
DANTE evita el choque de espadas al notar que, mientras más tiempo golpee esa hoja, más pesada se volverá para su enemigo.
Por eso, cambia de táctica: golpea y esquiva, sin bloquear, haciendo retroceder a SIRGUILLER.
En uno de los ataques, SIRGUILLER clava con fuerza su espada en el suelo.
DANTE aprovecha el momento para golpearlo por la espalda, pero SIRGUILLER, sin soltar el arma, eleva todo su cuerpo y se impulsa hacia atrás, sujetándose del mango y dejando la espada clavada en el suelo.
DANTE, creyendo que podría apoderarse de ella, corre rápidamente e intenta levantarla.
Sin embargo, la espada está tan firmemente incrustada que termina cayendo al suelo, aferrado al mango, incapaz de moverla ni un centímetro.
DANTE HERALDI: (adolorido) Maldición, ¿de qué está hecha?
Esa espada es muy pesada.
SIRGUILLER: (se acerca caminando) No seas idiota, te dije que esa espada me eligió a mí.
(DANTE salta retrocediendo) La espada no se deja tocar por nadie más que yo.
(Sujeta la espada y la levanta como si nada).
Esta magnífica espada es solo mía.
El caballero adopta una postura de combate, sujetando la espada con ambas manos, a la altura del pecho, y colocándola frente a su rostro.
DANTE lo observa con cierta impaciencia, esperando ver qué hará.
El caballero apunta la espada hacia él, retrae los codos y se concentra.
DANTE percibe una enorme energía acumulándose en la punta del arma, cuando, de pronto, el caballero la impulsa hacia adelante y un rayo de luz descomunal sale disparado.
DANTE, sorprendido, apenas logra esquivarlo; el ataque roza su mano derecha y le deja una herida profunda.
Sin embargo, su poder de curación actúa de inmediato y la herida comienza a cerrarse.
El caballero, asombrado por semejante regeneración, arremete sin dudar para impedir que se recupere por completo.
DANTE retrocede, esquivando como puede, mientras el caballero toma la espada con ambas manos e intenta golpearlo con la guarda, que tiene forma de hacha.
DANTE no tiene más opción que bloquear, y al hacerlo siente cómo el peso del arma se incrementa brutalmente.
DANTE HERALDI: (en su mente) A este paso mi espada se va a romper; esa espada es una molestia y como pelea es un poco raro.
Nunca escuche de un caballero peleando así con su espada.
SIRGUILLER: ¿Asustado?, amigo mío, esto ya casi termina; Creo que mi último ataque te sorprendió, jajaja.
¿Acaso no lo esperabas?
DANTE HERALDI: Estoy algo confundido, caballero.
¿Por qué me atacaste así con tu espada?
¿Siempre peleaban así en tu época?
SIRGUILLER: ¿De qué rayos hablas?
¿Nuestras enseñanzas nunca llegaron a tu época?
¿De qué rayos has leído de nosotros los caballeros?, ya que veo que sabes mucho de nosotros.
DANTE HERALDI: En realidad, no; en todas las películas que vi, nunca vi un caballero luchar como tú.
SIRGUILLER: ¿Qué es una película?
Bueno, no preguntaré más, pero todos nosotros siempre hemos luchado así; es incómodo luchar siempre habitualmente.
Investiga más en el futuro, muchacho.
DANTE HERALDI: (molesto en su mente) Maldito Hollywood, me mintió todo este tiempo.
SIRGUILLER: Bueno, muchacho, ya es hora de terminar con esto.
DANTE HERALDI: Tienes toda la razón; Creo que ya me divertí mucho con usted.
DANTE activa su poder “Velocidad Lobo” y, en un instante, aparece junto a la espada del caballero.
<Lo siento, caballero, esto ya se acabó > dice, y lanza una ráfaga de estocadas a una velocidad sobrehumana.
El caballero apenas logra bloquear los golpes, mostrándose cada vez más serio al contraatacar.
DANTE continúa con una serie de cortes rápidos en todas direcciones; aunque el caballero logra detener varios, no puede evitar recibir daños, pues su armadura no era tan resistente como la de Galahad.
De pronto, el caballero lanza un poderoso golpe hacia adelante, rompiendo todo a su paso, y retrocede con rapidez…
solo para chocar con DANTE, que ya lo esperaba.
Más decidido que nunca, el caballero pronuncia: <Espada Excalibur, déjame tener todo tu poder> La espada comienza a brillar con tal intensidad que ciega momentáneamente a DANTE, obligándolo a retroceder.
Cuando recupera la visión, un impacto directo en el pecho le provoca un corte profundo y lo derriba.
Sin perder tiempo, DANTE se reincorpora mientras su cuerpo empieza a sanar, y frente a él ve al caballero envuelto en una luz resplandeciente: la espada ha tomado una nueva forma, semejante a un arma descendida del cielo.
El caballero se lanza hacia él con una velocidad sorprendente, casi igual a la de DANTE.
Enseguida se desata una lluvia de golpes a gran velocidad; la forma en que el caballero pelea resulta tan inusual que DANTE apenas puede seguirle el ritmo.
A veces, el caballero toma la espada por el filo para usar la guarda como un hacha, y luego vuelve a empuñarla para continuar el ataque.
Esa técnica lo desconcierta tanto que empieza a recibir heridas constantes.
Aunque DANTE casi no siente dolor, la pérdida continua de sangre comienza a debilitarlo.
En un choque de espadas, aprovecha el momento y activa su técnica “Corte Sombrío”, lanzando al caballero con fuerza contra el suelo.
SIRGUILLER: (sorprendido, se levanta del suelo) ¿Qué rayos fue eso?
DANTE HERALDI: (levitando en el aire) Bien, me temo que en verdad esto se acaba aquí.
Caballero, ha demostrado ser un gran oponente, pero tengo que terminar ya con esto.
DANTE levanta su espada y lanza una ráfaga de “Cortes Sombríos”, uno tras otro.
El caballero observa con asombro, pero enseguida sonríe y contraataca: él también empieza a lanzar cortes voladores, chocando con los de DANTE uno a uno.
La batalla se convierte en un enfrentamiento de largo alcance.
DANTE lo nota y, comprendiendo que debe terminar esto cuanto antes, activa su carta de triunfo: “Manto Sombrío”.
Una siniestra aura negra envuelve su cuerpo mientras el caballero lo observa con atención.
Pero, en un pestañeo, lo pierde de vista… y de inmediato siente su presencia detrás.
DANTE lo golpea; el caballero alcanza a bloquear, pero es lanzado por los aires.
Antes de que pueda reaccionar, recibe otro impacto que lo hace volar en dirección contraria, estrellándose contra el suelo y rebotando.
Un tercer golpe lo alcanza por la espalda, elevándolo nuevamente.
Para este punto, DANTE es tan veloz que el caballero ya no puede seguirle el ritmo.
Herido y suspendido en el aire, abre los ojos y descubre que a su alrededor hay cinco DANTE borrosos.
Se movía tan rápido que había dejado clones residuales, y de pronto todos ellos lanzan “Cortes Sombríos” hacia el caballero.
Este, abrumado, solo alcanza a pensar que DANTE es un demonio.
Cubierto de heridas, el caballero cae al suelo.
Pero antes de tocarlo, DANTE aparece debajo de él y le asesta un puñetazo devastador, lanzándolo con fuerza en dirección a MAMMON.
Lo sorprendente es que, incluso en ese estado, el caballero jamás soltó su espada.
Ahora retrocedemos cinco minutos en el tiempo, hacia la batalla entre MALEKIN y SIEGFRIED.
MALEKIN: Umm, parece que DANTE ya activó su poder del manto.
Bueno, esa pelea ya terminó.
SIEGFRIED: (arrodillado en el suelo, herido) Maldición, no te saldrás con la tuya.
MALEKIN: Hace rato dices eso y creo que ya va siendo la hora de terminar con esto, ¿no crees?
SIEGFRIED: (en su mente) Maldición es muy fuerte.
MALEKIN: Si no tienes nada que mostrarme, te derrotaré ya.
SIEGFRIED: Bien, tú lo pediste, maldito demonio.
El caballero SIEGFRIED retrocede rápidamente y desenvaina sus dos espadas.
Una intensa aura roja lo envuelve, transformándose en llamas que cubren todo su cuerpo.
Su silueta comienza a mutar: una cola de dragón emerge de su espalda, su cuerpo crece, la armadura se resquebraja y su piel se cubre de escamas.
Su rostro adopta la forma de un dragón humanoide, y ahora supera a MALEKIN en altura por unos centímetros.
MALEKIN lo observa y sonríe con entusiasmo al ver que su enemigo por fin está peleando en serio.
De inmediato, recubre su cuerpo con una barrera blanca y se lanza al combate.
Ambos chocan con fuerza, golpe tras golpe, y se hace evidente que MALEKIN se está divirtiendo, mientras el caballero lo da todo, atacando sin descanso.
Sin embargo, los espadazos apenas logran dañarlo: MALEKIN bloquea con sus brazos desnudos, recibiendo solo heridas superficiales.
De pronto, el caballero exhala una gigantesca bola de fuego que impacta de lleno a MALEKIN, lanzándolo a gran distancia.
Una explosión masiva de llamas ilumina todo el campo, semejante a una explosión atómica.
Convencido de haber ganado, el caballero suelta una risa desquiciada… pero de entre el fuego, imponente, MALEKIN emerge intacto.
MALEKIN: Estúpido animal, soy un demonio, el fuego es mi casa, jajaja.
Umm, o pobre de ti, ya se acabó la pelea de mis compañeros; terminaré con esto.
MALEKIN se pone serio, se quita su pañuelo de la boca y el caballero se asusta por esa cara diabólica y retrocede.
MALEKIN concentra energía y rodea su cuerpo con el “manto sombrío” y también pone una barrera de color morado alrededor de su cuerpo.
De proto MALEKIN se mueve a una gran velocidad que ni el caballero se percata.
el caballero es atravesado por la mano de MALEKIN, el cual lo levanta y lo tira hacia el cielo.
El caballero escupe sangre en gran cantidad; ya muriendo, solo ve que MALEKIN está justo delante de él en el aire y procede a golpearlo con tanta fuerza que lo saca volando con dirección a MAMMON y en el proceso le había roto todos los huesos del cuerpo.
Ya los tres caballeros habían sido vencidos y justo los tres caen simultáneamente enfrente de MAMMON, el cual los mira derrotados y se pone furioso.
MAMMON: (furioso) ACHAM, desaparece a esas escorias con el anillo de CRONOS que te di.
ACHAM: Sí, señor.
ACHAM se para enfrente de los caballeros, de los cuales solo dos estaban algo vivos; El que luchó contra MALEKIN estaba completamente muerto.
Entonces ACHAM levanta la mano y un portal empieza a aparecer haciendo levitar a los caballeros, ellos en su mente piensan que nunca debieron aceptar el trato con un demonio y reflexionan que fue una mala idea y ahora se merecían todo lo que les estaba pasando.
Mientras piensan todo esto, el portal que invoco ACHAM, succiona a los caballeros y se cierra.
Dentro del agujero vemos que los caballeros están desintegrándose, pero sus grandes cosas siguen intactas: la armadura de GALAHAD queda intacta y vemos que su armadura se pierde en un portal; la espada Excalibur también se pierde en un portal y el cuerpo de SIEGFRIED se convierte en un dragón completamente y se mete en un portal.
Nos apartamos de la historia original para ver algo interesante.
En otro mundo antiguo, vemos cómo la armadura negra cae en una montaña haciendo una gran explosión, atrayendo a unos hombres que pasaban por el lugar.
ALDEANO 1: SIR PERCY, por aquí, mire, parece que algo cayó del cielo.
SIR PERCY: Umm, una armadura negra, qué color tan brillante, creo que me la quedaré para mí, creo que me beneficiará mucho en mis encuentros.
ALDEANO 2: Yo creo que sí, señor, parece que es de su talla.
Qué suerte, algo que vino de los cielos; Creo que es una señal de Dios.
ALDEANO 1: Sí, señor, es un regalo del cielo.
SIR PERCY: (Le brillan los ojos.) No desperdiciaré este gran regalo.
Mientras tanto, en otro universo, en el balcón de un castillo, un anciano está viendo el cielo cuando de repente ve que algo cae del cielo y se estrella a lo lejos.
De inmediato salta del balcón y, extrañamente, vuela hacia el lugar del impacto.
Ya al llegar, mira la extraña escena.
ANCIANO: ¿Qué rayos es esto?
Una espada.
(Intenta levantarla).
Al agarrar la espada, le hace dar visiones en su cabeza dándole su nombre y su leyenda.
ANCIANO: Excalibur, ¿él?
No pude ni moverla un centímetro; Intentaré con magia.
El anciano intenta levantarlo con magia de levitación, pero no se mueve; le tira bolas de fuego y tampoco pasa nada.
Luego de un rato haciendo magia, ve que no le hace nada a la espada y se detiene.
De la nada, se acerca a un niño que viene corriendo.
NIÑO: MERLYN, ¿qué estás haciendo?
Me dijeron que te fuiste muy rápido; hoy tocaba entrenamiento, umm, ¿y eso, MERLYN?
MERLYN: No es nada, solo es una espada y creo que tú podrás sacarla más adelante.
Vamos al castillo; te entrenaré para que esa espada sea tuya.
Vamos a casa, ARTURO.
En otro lugar del multiverso, vemos como el cuerpo de SIEGFRIED transformado en dragón cae en una montaña inmensa y su sangre empieza a esparcirse por toda la montaña y vemos que muchos animales la beben, entre ellos pequeños lagartos que habitaban ese lugar, y vemos como empiezan a crecer y transformarse en dragones, dando inicio a la era de los dragones en este mundo, y se escuchan unos fuertes rugidos que se estremecen a todo este continente y vemos como unos humanos al pie de esta montaña están escuchando todo.
esto.
Por el momento, toda esta pelea ha terminado; Volveremos con nuestros protagonistas más adelante.
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