La vida después de la muerte en el infierno - Capítulo 55
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- Capítulo 55 - 55 Capítulo 54 Visiones del pasado el encuentro con un dios
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55: Capítulo 54: Visiones del pasado, el encuentro con un dios.
55: Capítulo 54: Visiones del pasado, el encuentro con un dios.
“El pasado”, algunos quieren olvidarlo, otros lo logran superar y tú, ¿qué es lo que escondes?
Poder cerrar un capítulo de tu vida te dará paz; sigue luchando al igual que ellos.
Retornando con la historia, nuestros amigos cayeron en un sueño profundo donde se mostrarán tormentos del pasado y ellos tendrán que superarlos.
Nos dirigimos con REX, un animal muy particular y que también algo le pesa en su alma.
Una inmensa oscuridad rodea a nuestro amigo REX, que, muy confundido, empieza a gritar.
REX: ¡CHICOS!
¡¿DÓNDE ESTÁN?!
¡¡¿HAY ALGUIEN EN ESTE LUGAR?!!
¿Hola?
Mientras nuestro amigo empieza a avanzar por el lugar, ve que una inmensa luz se acerca hacia él, cegándolo unos segundos, cuando de repente todo se aclara y REX siente que se encuentra atrapado en una caja casi de su mismo tamaño y se mueve inquietamente tratando de buscar una salida.
REX: (nervioso) No, no, no, no puede ser, esta caja me trae recuerdos horribles.
¿Dónde estoy?
Maldición, siento que me ahogo, este espacio es demasiado pequeño… no puedo respirar (hiperventila).
¡AUXILIO!
SÁQUENME DE AQUÍ.
De repente, REX escucha un sonido familiar y empieza a ponerse más nervioso, una voz que le trae horribles recuerdos, la voz de un anunciante, presentando una pelea, su pelea.
ANUNCIANTE: Damas y caballeros, prepárense, hoy toca una pelea especial: un gran perro pitbull y un dóberman.
Hagan sus apuestas con la preciosa diablita de la esquina, wajajajajaja.
Se escuchan risas de júbilo en la arena y burlas con su nombre que atormentan al pobre perro; mientras tanto, REX en su jaula se encuentra nervioso, ya a punto de llorar.
REX: No puede ser, esto no puede estar pasándome.
¡DANTE, AYÚDAME!
La jaula empieza a abrirse lentamente; la puerta frente a REX está levantándose y una fuerza misteriosa empuja a REX fuera de la jaula.
REX, asustado, está fuera de la jaula en la misma arena de pelea que lo marcó.
REX mira a todos lados espantado y, frente a él, un pitbull monstruoso como un zombi.
Él mira a todos lados y mira a los espectadores, los cuales no tienen cara, solo unas bocas gritando que se maten con dinero en sus manos.
De repente, el perro pitbull salta para morder a REX con su boca llena de heridas y sangre, pero él solo tiende a cerrar los ojos.
Unos segundos pasan y REX vuelve a abrir los ojos y esta vez está en un bosque y frente a él está la misma niña que mató, destrozada en pedazos.
REX, al ver el cuerpo, retrocede asustado y, cuando se da cuenta, atrás de él una turba de personas está parada con antorchas en sus manos y tenían también unas caras vacías, excepto por sus bocas que dibujaban una sonrisa macabra en todos los rostros.
De la nada comienzan a perseguir a REX, lo cual, el muy asustado, sale corriendo mientras las personas le gritan que muera, que no sirve para nada y que es un estorbo.
REX corre con todo lo que tiene y se tropieza y cae a un acantilado y cierra sus ojos.
Cuando los abre esta vez, está frente a su antiguo dueño.
REX, un poco asustado y confundido, solo lo mira, ya que esa persona ahí presente no tenía ninguna expresión, solo lo miraba.
Luego de unos segundos, el sujeto ahí presente le dice “perro idiota”, lo cual activa en REX un odio profundo y salta a morderlo, agarrándolo del cuello, lo tumba al suelo y lo samaquea.
Luego de unos segundos de este acto, REX, que estaba en un estado de locura, vuelve en sí y mira que enfrente de él no está el cuerpo de su antiguo dueño malvado, sino el cuerpo de sus dueños que lo criaron de cachorro: el señor STIBEN y la señora NANCY.
Ellos están destrozados frente a REX, que al mirarlos fijamente alza la cabeza y empieza a aullar de tristeza.
Ahora nos dirigimos a un lugar oscuro en el cual está MALEKIN echado y está despertando.
Rápidamente se da cuenta de que está en una caja y logra abrir la tapa de una patada, pero al abrirla, su sorpresa es que tiene el cuerpo de un niño y frente a él está el antiguo pueblo donde lo mandaron a vivir.
MALEKIN abre grandes los ojos al descubrir que está de nuevo en este lugar y se pone nervioso y un poco temeroso al ver a esos mismos demonios que lo atormentaban en el pasado acercándose a él con unas sonrisas macabras y justo cuando lo van a agarrar, él cierra los ojos y al abrirlos, ahora está en el desierto donde no hay nadie.
Él mira a todos lados esperando encontrar algo y al voltear a su derecha, casi a unos 10 metros de distancia de él, en una gran roca se encontraba clavado su antiguo hermano HERACLES, sangrando por todo su cuerpo con incontables cuchillos clavados en él.
MALEKIN intenta correr para ayudarle, pero mientras más rápido corría, menos llegaba; no podía moverse del suelo donde estaba y, de un momento a otro, aparece MAMMON para cortarle la cabeza y MALEKIN grita de desesperación.
Luego de esto, MALEKIN aparece en la sala de reuniones de su palacio, donde en el balcón del lugar se encuentra su viejo compañero ACHAM, que lo mira con desprecio y atrás de la cabra ACHAM, una gran explosión se observa.
Rápidamente, MALEKIN corre a ver, dirigiéndose al balcón donde estaba ACHAM, y cuando mira abajo, ve que toda su gente está corriendo quemada por la explosión y ACHAM se ríe, burlándose de MALEKIN, el cual cae de rodillas en el suelo llorando impotente… como la primera vez y se escucha un grito de parte de MALEKIN que dice: “¡NOOOOOOOOO!”.
Nos dirigimos a ver a QUETZALCOATL, la cual aparece sentada en su trono en el templo del dios sol mirando al mundo mortal.
QUETZALCOATL: ¿Esto me parece familiar?
¿Dónde estoy?
Mientras QUETZALCOATL admiraba las vistas del templo, la puerta del palacio explota y aparece TEZCATLIPOCA, rodeado por un humo negro que sale por sus ojos y boca.
El humo se cuela por todo el palacio y QUETZALCOATL está asustada y cierra los ojos.
Al abrir los ojos, frente a ella está su hermano con un hueco en su pecho como en su última pelea en su mundo y ve cómo su hermano cae al vacío y ella se arrodilla, cierra los ojos y llora de arrepentimiento.
Al abrir los ojos, ahora está en la oscuridad donde escucha las voces de sus padres recriminándola por todas sus malas acciones; también se escuchan las voces de sus otros hermanos diciéndole que no sirve como Dios y que su hermano TEZCATLIPOCA es mejor.
Ella, aturdida por todo esto, trata de correr, pero no logra distanciarse de las voces.
Luego de un rato corriendo, se tropieza y, al levantarse, ve en el suelo a su hermano TEZCATLIPOCA ensangrentado y muriendo tal cual como la última vez que lo derrotaron, con DANTE repitiendo las mismas palabras que atormentan su existencia, las cuales le dicen que su vida es una mentira y solo fue la creación de alguien.
Ella solo mira de pie el cadáver de su hermano y, cuando escucha las palabras “lo siento” con la voz de su hermano, lágrimas recorren sus ojos, pero ella está sin ninguna expresión.
Por último, vemos cómo DANTE está en un edificio, el mismo edificio que lo vio caer en la locura; estaba en un piso lleno de muebles de oficina y solo la luz de la luna alumbraba la habitación.
DANTE HERALDI: (en su mente) Este lugar… lo conozco muy bien.
Una lluvia cae afuera del edificio y truenos empiezan a sonar.
DANTE, un poco nervioso, avanza por el inmenso pasadizo lleno de muebles y, en cada sonido de trueno, la oficina está más alumbrada.
En la oscuridad de la oficina, una voz se escucha, la voz de su enemigo jurado, MIJAIL.
MIJAIL PETROV: Veo que sigues vivo, inútil; no eres más que una sanguijuela que se aprovecha de todos para poder cumplir sus metas.
DANTE HERALDI: ¿De qué rayos estás hablando?
Muéstrate, maldito.
MIJAIL PETROV: Sí, lo veo en ti, la mirada de un asesino.
Tomaste una decisión difícil en el pasado, ¿verdad?
DANTE HERALDI: (voz temblorosa) A… ¿A qué rayos te refieres?
MIJAIL PETROV: Los niños de Chad DANTE HERALDI: (pálido) Tú, ¿cómo sabes eso?
Una risa macabra se escucha en el lugar mientras DANTE se encuentra perturbado.
DANTE HERALDI: No tuve opción, tenía que hacerlo; millones de vidas estaban en juego.
MIJAIL PETROV: Jaja, eso dices, pero quizás en el fondo de tu corazón sabes que no es verdad.
Muy aparte, también dejaste morir a tu familia por tus ambiciones.
DANTE HERALDI: No, tú me arrebataste todo lo que tenía; no tienes derecho a decir eso, maldito.
Aparece.
En el momento en que un trueno suena y se va, MIJAIL está a unos 5 metros de DANTE y ellos están ahora frente a frente.
DANTE, sin perder tiempo, saca por reflejo una espada del morral que tenía y corta en mil pedazos a MIJAIL y, cuando voltea a ver el cuerpo, la habitación cambia; ya no estaba en la oficina, estaba en su casa, en la cocina, donde vio a su mujer, y frente a él se encontraban su esposa y sus hijos cortados en trozos y la cabeza de su hijo le dice: “¿por qué?”.
Esto hace que DANTE retroceda y suelte la espada con un tic en la boca, mirándose las manos llenas de sangre; impactado, se agarra la cabeza y se arrodilla en el suelo y grita de desesperación.
Vemos que estos eventos se repiten en la cabeza de nuestros amigos una y otra vez.
Ahora vamos con MAYANTU, que está parado viendo cómo nuestros amigos se retuercen de las pesadillas.
MAYANTU: Umm, dejaré que se acostumbren un rato a esos sueños; al fin y al cabo, tienen que lograrlo solos, tienen que perdonarse a sí mismos por los errores del pasado, pero si no, tendré que ayudarte.
Solo les daré unos minutos más; quizás no necesiten mi ayuda.
Los minutos pasan y nuestros amigos siguen luchando por los sueños de pesadillas que tienen.
MAYANTU: Umm, al final tendré que ayudar; después de todo son unos niños.
MAYANTU se acerca a REX, pone su bastón en su cabeza y cierra los ojos.
Regresamos a la pesadilla de REX, la cual ya ha pasado más de mil veces en la cabeza de REX.
Ahora él está aullando frente a los cadáveres de sus dueños que lo criaron de cachorro nuevamente; de repente, la voz de MAYANTU le habla.
MAYANTU: Amigo perro, no tienes por qué sentirte triste; el resentimiento que sientes es normal.
Te sentiste traicionado, pero ellos no tuvieron la culpa.
En el universo siempre vas a encontrar personas malas y personas buenas; ellos te amaron hasta donde su destino les permitió.
REX escucha atentamente las palabras del viejo sapo y reflexiona un rato; luego habla.
REX: Lo sé, ellos no tienen la culpa, pero muy en el fondo los culpé por todo lo que me pasó.
Cerré mi corazón hasta que conocí a Dante; él me enseñó muchas cosas buenas y me ayudó.
Sé que todos los humanos no son malos, sé que mi pasado no me define y no dice quién soy ahora.
El daño que causó en el pasado (aparece el cadáver de la niña) no lo puedo cambiar; ahora solo trataré de mejorar.
REX se acerca al cadáver de la niña y lo lame diciendo las palabras “lo siento mucho”.
Luego de esto aparece el dueño malo que lo maltrataba frente a él y REX lo mira seriamente y le habla.
REX: Todo lo que me hiciste me marcó mucho, pero hay una cosa por la que estoy agradecido contigo: si no fuera por ti, nunca hubiera conocido a Dante.
Por eso… yo te perdono y me perdono a mí mismo porque sé que no fue mi culpa todo lo que viví; solo fui un perro asustado.
Aparece una lágrima que sale del ojo de REX y una luz cegadora.
REX despierta y ve a sus amigos tirados y MAYANTU ya estaba poniendo su bastón en la cabeza de MALEKIN y solo le dice a REX “espera”.
Mientras tanto, vemos las pesadillas de MALEKIN, el cual está repitiéndola más de mil veces.
Él está tratando de liberar a HERACLES, pero no puede y MAMMON siempre llega y lo decapita nuevamente y él solo cae de rodillas llorando; luego de esto aparece MAYANTU a su lado.
MAYANTU: Malekin, ¿por qué lloras?
MALEKIN: El… el, el me salvó, le debo todo y yo no pude salvarlo… MAYANTU: A veces la vida nos da compañeros que sacrifican su vida por ayudar y otras veces nos da personas que nos traicionan, pero en tu caso ese amigo dio la vida por ti y estoy seguro de que tú hubieras hecho lo mismo.
Ahora te pregunto: ¿Cómo se sentiría él si supiera cómo estás?
¿Crees que descansará en paz viéndote así?
MALEKIN, escuchando todo eso, se empieza a calmar poco a poco; las palabras del viejo sapo le estaban llegando.
MAYANTU: Por lo que tengo entendido, él es un guerrero y ellos tienen su orgullo; murió protegiendo lo que quería y no creo que deberías recordarlo así.
¿Qué piensas?… Además, ahora tienes nuevos amigos, ¿no?
MALEKIN se levanta y se seca las lágrimas, después de escuchar esas palabras de MAYANTU.
MALEKIN: Umm, tienes razón, viejo sapo, a él no le gustaría verme así y ahora tengo amigos igual de valiosos que él.
MALEKIN alza la cabeza a ver al cadáver de HERACLES que proyectaba los sueños y lo mira seriamente.
MALEKIN: Hermano, gracias por cuidarme.
Ahora tengo nuevos amigos y son muy fuertes como tú.
No dejaré que tu sacrificio sea en vano.
Gracias por todo.
Luego de esto, en un abrir y cerrar de ojos, la escena desaparece y ahora está frente a ACHAM y MALEKIN lo mira seriamente.
MALEKIN: Me causaste mucho daño, mataste a miles de seres; quizás se lo merecían, pero tú no tienes el derecho de hacerlo.
Ahora veo las cosas de distinta manera y, gracias a mis amigos, tú ya no me haces falta.
No te perdono, pero quiero que sepas que ya no te necesito.
Gracias por todo.
Mientras dice esto, MALEKIN le da la espalda orgullosamente a su pasado, olvidándose de él y encontrando la paz al fin, y todo el mundo de pesadillas se desmorona y vemos que despierta.
Seguido, MAYANTU se acerca a QUETZALCOATL; tanto REX como MALEKIN esperan a que MAYANTU termine y entramos al mundo de los sueños de QUETZALCOATL.
En el sueño de QUETZALCOATL vemos que ella está de pie frente al cadáver de su hermano que le repite la palabra “lo siento” y MAYANTU aparece atrás de ella y le habla.
MAYANTU: Umm, veo que tú no me necesitas después de todo.
QUETZALCOATL, al oír la voz de MAYANTU, voltea a verlo y, con lágrimas en sus ojos, pero serena, le habla.
QUETZALCOATL: Oh, eres tú, gracias por venir hasta aquí, pero yo sé mejor que nadie mis inseguridades y, a pesar de todo, soy un dios.
Conozco este dolor mejor que nadie, el dolor de no ser reconocido, los celos, la envidia y el dolor del arrepentimiento.
Mis sentimientos están bien organizados y sé cuándo parar, pero… QUETZALCOATL se rompe y se arrodilla y llora agarrándose el corazón con sus manos.
QUETZALCOATL: ¡ESO NO QUIERE DECIR QUE NO ME IMPORTE!, solo quería seguir sintiendo este dolor para recordarme quién soy.
Ahora más que nunca sé que tengo que seguir porque ahora tengo un pueblo que proteger y quiero seguir avanzando.
Gracias, Mayantú, por venir hasta aquí.
Ahora ya tuve suficiente de autocompadecerme, vamos.
QUETZALCOATL se levanta y se seca las lágrimas mientras avanza agarrando la mano del viejo sapo; se despide de su hermano tirado en el suelo diciendo: “Gracias, hermano, por hacerme más fuerte”.
Luego de esto nuestros amigos se levantan y, para sorpresa de todos y de MAYANTU, DANTE ya estaba despierto.
MAYANTU: (sorprendido) Chico, ¿cómo lograste salir de esa pesadilla?
DANTE HERALDI: (serio y triste) Solo lo acepté y desperté.
REX: (meneando la cola) Eres increíble, amigo, a mí me tuvo que ayudar el señor sapo.
MALEKIN: (tranquilo) Eres increíble, Dante; a mí me costó, pero acepté mis inseguridades gracias a Mayantú.
QUETZALCOATL: (cabizbaja) Bien hecho, Dante.
MAYANTU mira incrédulo a DANTE y él le aparta la mirada de los ojos de MAYANTU, pero REX rompe el incómodo momento y habla.
REX: Bien, ya que estamos todos, ¿no creen que sería mejor avanzar?
Todos asienten con la cabeza favorablemente y proceden a avanzar.
Caminando solo unos 30 metros, se encuentran la pirámide y se adentran sigilosamente por una de las ventanas de la inmensa pirámide que, más que una pirámide parecida a las de los egipcios, era como una mansión, pero dentro de esta cosa solo había una habitación donde se encontraban nuestros amigos ELENA e ISAMU.
Nuestros amigos ya en la venta de la pirámide ven un montón de cadáveres en el suelo y en el medio de la habitación estaba la jaula llena de sangre y dentro de la jaula se encontraron nuestros amigos.
Ni bien DANTE los ve, quiere ir, pero está detenido por MAYANTU.
MAYANTU: Espera, muchacho loco, mira allá arriba.
DANTE y todos los demás miran arriba de la pirámide y ven un enorme murciélago colgado boca abajo que está comiendo cadáveres; todos están en shock, sorprendidos por el inmenso animal que ahí habita.
MAYANTU: Bueno, señores, esa cosa de ahí es “CAMAZOTZ”, el dios murciélago.
Todos nuestros amigos están sudando debido a lo pronunciado por MAYANTU y ahora una pelea legendaria se aproxima.
¿Nuestros amigos habrán recuperado todo su poder?
¿Qué tan poderoso será este ser?
Muy pronto lo sabremos.
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