La vida después de la muerte en el infierno - Capítulo 61
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61: Capítulo 60: Una pelea salvaje, las personalidades de Supay, parte 4.
61: Capítulo 60: Una pelea salvaje, las personalidades de Supay, parte 4.
El sufrimiento de un pueblo por una sensación que muy frecuentemente se aparece en las personas que gobiernan, se mata por ella, esta sensación, “la avaricia”, corrompe todo, hasta un noble pueblo; un solo ejemplo: la conquista de América, dejando incontables muertes solo por oro.
Regresamos con la historia; esta vez sigue con la pelea de QUETZALCOATL y REX vs “el SUPAY de la avaricia” un ambiente pesado se siente en la habitación ya que el “SUPAY de la avaricia” está aumentando su poder, una especie de energía rodea su cuerpo mientras QUETZALCOATL está delante de él.
SUPAY DE LA AVARICIA: Umm, ¿qué es esto?
El de la gula también perdió; Siento su presencia en mí, jeje, esto se pondrá más interesante.
QUETZALCOATL: Que dijiste, parece que otro de nosotros ganó, jeje; (en su mente) ahora será más fuerte, ¿podré ganarle?
SUPAY DE LA AVARICIA: Estas que cargas con esto tú sola, jaja, ¿podrán conmigo?
Ahora soy más fuerte.
REX: No está sola, esta vez seremos dos contra uno.
SUPAY DE LA AVARICIA: Perro estúpido, ya no tienes oportunidad contra mí, ya te vencí una vez.
REX, preparándose para la batalla, crece de tamaño para pelear.
SUPAY DE LA AVARICIA: es gracioso todavía no te has rendido, pensar que un animal tendría tanta determinación.
REX: ellos lo valen.
El “SUPAY de la avaricia” hace una mueca de risa y da un salto grande hacia atrás disparando sus flechas; nuestros amigos lo esquivan, pero vemos como QUETZALCOATL esquiva las incontables flechas como si estuviera bailando, poniendo sus manos en el suelo y dando vueltas y saltando como si su cuerpo no tuviera peso alguno.
Pareciera que podía volar mientras bailaba.
Esto deja sorprendido a todos; el “SUPAY de la avaricia” detiene su ataque al ver que no le puede dar.
SUPAY DE LA AVARICIA: ¿Qué rayos fue todo eso?
REX: Si Quetzalcóatl, me sorprendiste.
¿Qué fue eso?
QUETZALCOATL: Je, conocí a dos tipos interesantes en el pueblo; uno se llama Zumbi y el otro, Besouro.
Estos sujetos me enseñaron un arte muy particular y confuso; en esta ocasión veo que su arte me servirá para ganarle a este tipo.
SUPAY DE LA AVARICIA: Malditos humanos, siempre hay uno que sobresale del resto.
Oye, eres una tramposa; cuando gane, te quitaré todas tus habilidades y poderes, pero por el momento me conformo con ¡TU FUERZA!
“SUPAY de la avaricia” activa un poder que drena la mitad de poder de los que lo rodean, debilitando a REX y QUETZALCOATL.
Inmediatamente, REX lanza bolas de fuego, pero el enemigo solo las corta con sus espadas y avanza contra QUETZALCOATL.
El demonio salta y lanza un corte con todas sus fuerzas, pero QUETZALCOATL hace un giro hacia atrás, pone sus manos en el suelo y agarra con sus piernas la cabeza del “SUPAY de la avaricia” y con el impulso lo jala, estrellándolo de cara contra el suelo.
El “SUPAY de la avaricia” se levanta adolorido y, retrocediendo, mira con furia a QUETZALCOATL.
SUPAY DE LA AVARICIA: maldita sea ¿cómo es que esto paso?
¿Tienes algo más escondido verdad mujer?
QUETZALCOATL: Lo he mezclado.
SUPAY DE LA AVARICIA: ¿Qué?
QUETZALCOATL: he mesclado las artes con las que vencí al grandote y las nuevas que estoy usando ahora.
QUETZALCOATL ha mezclado dos artes marciales volviéndola más versátil para pelear; el “SUPAY de la avaricia” está molesto y REX está impresionado de que QUETZALCOATL está tratando como un niño al “SUPAY de la avaricia”.
QUETZALCOATL: ¡Rex!, atento, se pondrá serio este sujeto.
REX: Sí.
El “SUPAY de la avaricia” está molesto y el poder de la ira se aflora en su cuerpo, volviendo su piel algo roja y un poco más grande.
Rápidamente, comienza a tirar sus lanzas a gran velocidad y nuestros amigos logran esquivar a duras penas por lo débiles que están.
REX intenta acercarse a morderlo, pero rápidamente es repelido con una pata tan brutal que lo saca volando a gran velocidad, estrellándolo con las paredes del lugar y volviendo a su estado normal.
Parece que se desmayó.
Por la distracción de parte de REX, QUETZALCOATL logra acercarse al “SUPAY de la avaricia”.
Rápidamente hace un giro con sus piernas, golpeando en las piernas del “SUPAY de la avaricia”, desestabilizándolo y tumbándolo, pero antes de que caiga al suelo, QUETZALCOATL logra patearlo con fuerza con ambas piernas, alzándolo a gran altura en el aire; seguido salta y logra ponerse en su espalda y con sus pies sujeta sus manos inferiores y con sus manos logra inmovilizar sus manos del medio y superiores.
Luego de esto, logra tomar impulso y lo hace girar con dirección hacia el suelo a gran velocidad mientras el “SUPAY de la avaricia” intenta escapar.
Justo antes de golpear el suelo, el “SUPAY de la avaricia”, por su gran flexibilidad, logra liberar una mano superior de su cuerpo, suelta su arma y con sus garras últimas un hombro de QUETZALCOATL, desestabilizándole la caída, pero aun así los dos impactan con gran violencia en el suelo y son lanzados en diferentes direcciones.
Debido a la intervención del “SUPAY de la avaricia”, los dos están gravemente heridos y tumbados boca abajo en el suelo.
Vemos que el “SUPAY de la avaricia” ha perdido sus armas e intenta incorporarse, pero no puede.
Unos segundos pasan y vemos que REX, ya levantado y algo aturdido, se acerca lentamente al “SUPAY de la avaricia”, que por el golpe le cuesta pararse.
Ya estando a unos metros del “SUPAY de la avaricia”, vemos que la mirada de REX está perdida, pero con una meta fija: derrotar al enemigo ahí presente.
Sin ninguna expresión en su cara, REX abre la boca y vemos cómo las llamas empiezan a brotar.
REX, el cual estaba con la mente perdida, empieza a recordar a sus amigos y, de un momento a otro, el color de las llamas cambia a un color azul y las llamas empiezan a arder más en la boca de REX.
El “SUPAY de la avaricia” siente el peligro venir del perro y rápidamente se voltea para verlo y REX, sin aviso, lanza una inmensa llamada de llamas azules, quemándolo y mandándolo a volar al “SUPAY de la avaricia”, estampándolo contra la pared y recibiendo las incontables llamas de REX que parecían no acabarse.
REX está en un trance lanzando las llamas, pero su fuerza ha llegado a su límite y las llamas desaparecen y REX cae al suelo desmayado.
El “SUPAY de la avaricia” cae al suelo muy herido; 4 de sus manos estaban calcinadas.
SUPAY DE LA AVARICIA: (Temblando de dolor) ¿Cómo es posible que un animal tenga tanta determinación?
(Se levanta débilmente.) Ese maldito animal me las pagará; Pensé que me moría.
Mientras el “SUPAY de la avaricia” se acerca lentamente a REX, QUETZALCOATL se está moviéndose e intenta levantarse, pero solo logra voltearse.
De reojo logra mirar la escena ahí presente y ve que REX está desmayado y el “SUPAY de la avaricia” está muy lastimado; sin más, viendo las intenciones del demonio, intenta llamar la atención del enemigo.
QUETZALCOATL: (tosiendo) ¡Oye!
Demonio inútil… no puedes vencer a un perro, jeje… tanto te cuesta vencerme a mí también.
SUPAY DE LA AVARICIA: (agonizando), cállate… Luego te mataré a ti.
QUETZALCOATL: … Tú eres un perdedor… No puedes ni siquiera ganarme.
SUPAY DE LA AVARICIA: Maldita, quieres morir primero, ¿verdad?… El “SUPAY de la avaricia” cambia de objetivo y se acerca a una QUETZALCOATL que está tirada en el suelo.
QUETZALCOATL está riéndose mientras se acerca al enemigo; el “SUPAY de la avaricia” se detiene y la cabeza de QUETZALCOATL está en sus pies y él la queda mirando.
SUPAY DE LA AVARICIA: (jadeando) Morirás ahora… Tienes algo que decir.
QUETZALCOATL: Umm… sabes, el arte marcial que me enseñaron se llama capoeira… muy aparte del otro que se llama aikido… tengo otro que tiene un nombre raro.
¿Quieres saber cómo se llama?
SUPAY DE LA AVARICIA: No me interesa… ¡MUERE!
El “SUPAY de la avaricia” intenta rápidamente clavarle su garra en la cabeza de QUETZALCOATL, pero ella, en un movimiento rápido, dando lo último de ella, gira pateándole las piernas al “SUPAY de la avaricia” y tumbándolo.
En plena caída, ella salta y le pone su rodilla en la garganta del demonio y con sus manos le abraza la nuca apretando su garganta y con su otro pie se aferra muy fuerte al “SUPAY de la avaricia”, el cual desesperadamente trata de liberarse golpeándola con sus dos últimas manos que le quedaban, ya que estaba ahogándose.
Vemos que poco a poco el “SUPAY de la avaricia” está sucumbiendo al dolor y la falta de oxígeno.
Antes de que muera, QUETZALCOATL le dice al oído: se llama “SAMBO”; con estas palabras el “SUPAY de la avaricia” cae fulminado en el suelo sin una pizca de vida en sus ojos y empieza a desaparecer.
Rápidamente, QUETZALCOATL se levanta y poco a poco empieza a curarse con las pocas energías que le quedaban y logra arrastrarse hacia REX para curarlo también.
Esta batalla ha terminado y los ganadores son REX y QUETZALCOATL.
Nuestros amigos se están recuperando poco a poco de sus heridas y vemos cómo otra pared se derrumba.
Ellos débilmente se acercan y miran adentro y ven que ELENA está frente a una criatura muy grande y fea; tiene 3 cabezas: una de cabra, otra de un león y otra de un dragón con alas de murciélago y una cola de serpiente con un cuerpo de toro.
Rápidamente quieren ayudarla, pero ELENA los detiene y les dice que todo acabará pronto.
Esta vez volvamos unos minutos en el tiempo para poder apreciar la pelea de ELENA y el “SUPAY de la lujuria”.
Esto pasaron unos minutos antes de la derrota de Avaricia.
ELENA y el “SUPAY de la lujuria” han estado arrojándose poderes de fuego y rayo todo este tiempo y ahora es donde llegan al clímax.
ELENA está nerviosa viendo a la “SUPAY de la lujuria” riéndose enfrente de ella.
SUPAY DE LA LUJURIA: Jeje, ¿qué te pasa, mujer?
No puedes conmigo; seguro extrañas a tu marido.
ELENA: No digas estupideces, claro que lo extraño, pero no es mi marido… aún (se sonroja).
SUPAY DE LA LUJURIA: Uy, veo que en ti hay una pasión por ese hombre, jeje, pero quizás no deberíamos pelear contra mí, no eres alguien fuerte, ¿verdad?, actualmente tengo más poder gracias a los idiotas que perdieron, jeje.
Deberías rendirte, mujer.
ELENA: Umm… Físicamente quizás no, pero tengo otras alternativas para vencerte, poca mujer.
La “SUPAY de la lujuria” se molesta por sus palabras y la mira fijamente a los ojos.
ELENA, incomoda, aparta la mirada, pero de un momento a otro el suelo se abre y cae al vacío.
Mientras cae, vemos como muertos salen de las paredes intentando agarrarla y debajo de ella un lago de lava la esperada y justo antes de caer, ELENA despierta.
Todo esto era una ilusión causada por el “SUPAY de la lujuria”.
ELENA se arrodilla en el suelo, cansada.
SUPAY DE LA LUJURIA: ¿Qué rayos?
¿Cómo lograsteis salir de mi ilusión?
ELENA: (sudando) Déjame decirte algo, Lujuria, tú crees que soy débil, pues esa confianza te llevará a la perdición.
ELENA rápidamente se levanta y con su bastón invoca un par de meteoritos de la nada y el “SUPAY de la lujuria” no le queda más que esquivar, lanzando algunas bolas de fuego para detener a ELENA, pero ella se cubre con una barrera, lo cual deja sorprendida a la “SUPAY de la lujuria”.
Seguido de esto, aparece ELENA, una especie de círculo mágico en el aire y de ello empieza a salir una ventisca de aire frío.
SUPAY DE LA LUJURIA: (mientras esquiva) Maldición, ¿cómo puede ser tan versátil con sus hechizos?
¿Quién le enseñó todo esto a esta maldita loca?
¿Cómo puede un mortal tener tanto poder?
ELENA: Eso no te incumbe, pero creo que fue un ancianito que ayudamos.
Toma esto.
ELENA lanza rayos eléctricos de su bastón y logra golpear al “SUPAY de la lujuria”, mandándolo con fuerza al suelo.
Ya molesta, el “SUPAY de la lujuria” corre esquivando todo y logra agarrarle la cabeza a ELENA.
Justo cuando la iban a atravesar con su mano, ELENA se teletransporta hacia atrás, dejando más perplejo al “SUPAY de la lujuria”.
Ya muy molesta, el SUPAY de la lujuria vota un humo rosa de su boca, el cual llena parte de la habitación.
ELENA, asustada, convoca una tormenta de aire, pero como no hay salida del lugar, el humo rosa solo se mueve de lugar en la habitación.
Seguido de esto, intenta escapar del rango del humo rosa y, al salir del humo, frente a ella está DANTE, que lo mira furioso.
ELENA está confundida, pensando qué hace DANTE en ese lugar, pero rápidamente es atacada por este DANTE que la insulta y la desprecia.
ELENA esquiva sus ataques, pero sin darse cuenta está lastimada fuertemente en el costado de su abdomen por el “SUPAY de la lujuria”.
Rápidamente, ELENA se teletransporta alejándose del “SUPAY de la lujuria”; Vemos cómo ella se coje su mano saboreando la sangre de ELENA, la cual está curándose la herida.
SUPAY DE LA LUJURIA: Jeje, no te rindes, ¿verdad?
Ahora que al fin te alcance, sentirás algo muy placentero.
Mujer, tus deseos sexuales se apoderarán de ti.
¿Qué harás?
Jajaja.
ELENA escucha todo atentamente y vemos como el color de sus ojos empieza a ponerse rosa y piensa para ella misma.
ELENA: (jadeando) Maldición… me siento caliente.
¿Qué me hizo?
Ese dante de hace un momento fue una ilusión de ella, lo más probable; Esto se está complicando, debo acabarlo ya.
SUPAY DE LA LUJURIA: Oye, te gustó lo que hice para ti, ¿verdad?
Te traje a ese hombre que te vuelve loca, míralo, ahí está.
ELENA voltea a un lado y ahí estaba DANTE.
ELENA sabe que es una ilusión, pero los poderes de lujuria estaban causándole excitación y no le dejaban pensar bien.
Rápidamente es atacada por DANTE y ella levanta una barrera para protegerse y el “SUPAY de la lujuria” la mira sonriendo, pues no hay nadie quien la esté atacando; solo era una ilusión muy viva.
SUPAY DE LA LUJURIA: ¿Qué pasa, mujer?
Estás asustada de que tu hombre te haga algo, jaja.
Déjalo, si te vence, te hará el amor apasionadamente, jeje.
ELENA: (molesta) Ya fue suficiente, en verdad me hiciste molestar.
La “SUPAY de la lujuria” se queda sorprendida de la fuerza de voluntad de ELENA y nota que el aire se está helando; la temperatura está comenzando a bajar.
SUPAY DE LA LUJURIA: ¿Qué es esto?
No puede ser (voltea a ver a Elena).
Lo hizo ella.
ELENA poco a poco está bajando la temperatura para suprimir sus emociones.
El “SUPAY de la lujuria” se percata de esto ya gran velocidad se dirige a ELENA, la cual está convocando un hechizo.
Vemos como el “SUPAY de la lujuria” está a pocos metros de ella intentando clavarle las garras y gritando “PERRA”, pero sus esfuerzos son en vano.
ELENA convoca un hechizo llamado “sepulcro de hielo” y rápidamente el “SUPAY de la lujuria” es congelado en segundos y vemos como ELENA la mira orgullosa de su cometer.
ELENA le da la espalda para buscar una salida, cuando de repente se siente una impresionante presión en el aire y vemos que el hielo se empieza a rajar y un poder fuerte sale del bloque de hielo revelando a la criatura que vimos al inicio.
Seguido, ELENA le planta cara y una de las paredes se rompe y aparecen QUETZALCOATL Y REX y regresamos a donde nos quedamos.
ELENA, muy confiada, les habla a sus amigos.
ELENA: Como les dije, ella es mía, jugó con mis emociones y me hizo pelear con alguien muy preciado para mí; la venceré, solo observado.
Los dos amigos se miran muy sorprendidos y algo asustados del cambio de actitud de ELENA.
REX: Oye, Quetzalcóatl, ¿no crees que da un poquito de miedo?
QUETZALCOATL: Si es una pelea de mujeres, mejor apártate.
El gigante ser le habla a ELENA.
SUPAY DE LA LUJURIA: Jajaja… Ahora morirás; yo tengo el poder de transformarme en lo que quiera y con mi poder veo que en tu mente existen criaturas asombrosas; con esos recuerdos de bestias que conociste los he mezclado… Ahora muere.
El “SUPAY de la lujuria” está preparando un gran ataque de llamas, pero de repente está inmovilizado por unas cadenas de hielo, impidiéndole seguir con su ataque.
SUPAY DE LA LUJURIA: ¿Qué es esto?
¿Mujer?
¿Tú lo hiciste?
ELENA: “Cadenas de hielo”, ahora verás cómo soy cuando estoy molestando.
Estas cadenas fueron mejoras; ahora adsorben energía de la víctima… ahora.
Una inmensa barrera se alza sobre el “SUPAY de la lujuria” y unas especies de bolas de cristal se encuentran enfrente del “SUPAY de la lujuria” y vemos que adentro de cada una de ellas hay un elemento; algunas tienen magia de agua, otras de fuego, otras de aire y otras de tierra.
Las más extrañas tienen un elemento negro y otro brillante; al ver esto, el “SUPAY de la lujuria” se desespera por escapar.
ELENA: (con una sonrisa malvada) Jeje, ahora te mostraré mi nueva técnica que inventé.
Ahí adentro tienes todos los elementos básicos, pero también le agregué magia de gravedad y luz… Ahora recibe mi poder… “Big Bang elemental” El “SUPAY de la lujuria” regresa a su forma original para escapar, pero la barrera se lo impidió y abre bien grande los ojos cuando escucha el nombre de la técnica y ve que todas las esferas brillan al mismo tiempo intensamente y solo le escuchamos decir “maldición”.
Una gran explosión es avistada por todos mientras vemos que ELENA se ríe como loca.
Gracias a la barrera de ELENA, nadie más que el “SUPAY de la lujuria” es afectado; nuestros amigos miran la gran explosión y miran a ELENA y terminan un poco asustados.
REX: (temblando) Quetzalcóatl, recuérdame nunca hacer enojar a Elena.
QUETZALCOATL: (sudando) Sí, claro, y tú a mí.
Al terminar la explosión, vemos que hasta el suelo fue evaporado; no quedó rastro de nada y el “SUPAY de la lujuria” ni sus cenizas quedaron.
El encuentro ha terminado y la ganadora es ELENA, la cual está tirada en el piso por usar tanta magia y vemos como QUETZALCOATL y REX se acercan a ella y, mirándola, se ríen.
La batalla por la supervivencia continúa; Veremos cómo se siguen desenvolviendo estos eventos.
Por hoy todo ha acabado.
¿Qué pasará con Dante?
¿El “SUPAY de la pereza” habrá ganado?
Muy pronto lo sabremos.
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