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La vida después de la muerte en el infierno - Capítulo 70

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  4. Capítulo 70 - 70 Capítulo 69 Los guardianes de Dios muerto el amo del sol
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70: Capítulo 69: Los guardianes de Dios muerto, el amo del sol.

70: Capítulo 69: Los guardianes de Dios muerto, el amo del sol.

Un dios caído está en el centro de la habitación donde se encuentran nuestros amigos, mientras ojos malvados disfrutan del espectáculo.

En la cima de la pirámide se encuentra el dios de la muerte más despiadado que se haya escuchado, o eso es lo que dicen.

Vemos que está sentado viendo a través de un espejo la pelea de nuestros amigos, cuando de repente se le acerca uno de sus generales jaguares y se postra ante él.

GENERAL JAGUAR: Mi amo, la señorita Yollotzin ha muerto.

El general es recibido por un golpe de parte de MICTLANTEKUTI, que furioso le habla.

MICTLANTEKUTI: (molesto) ¿Eres estúpido?

Ya lo sé, estoy viendo lo que está pasando a través del espejo del primer sol, es obvio que sé que murió… (mueca de risa) Es más, escuché su estúpida súplica, pero ya era hora de que muriera.

El general jaguar tirado en el suelo se levanta y se inclina de nuevo.

GENERAL JAGUAR: Disculpe mi ignorancia, señor, pero ¿no quería usted a la señorita?

Hasta… la secuestró de su descanso eterno; ella estaba destinada al cielo; pensé que la quería por todas las molestias que se tomó por ella.

Después de oír, MICTLANTEKUTI se levanta de su asiento, mirando al general.

MICTLANTEKUTI: (mueca de molestia) General, ¿me estás criticando?

GENERAL JAGUAR: No me atrevería, mi señor, solo era mera curiosidad; perdóneme si lo he ofendido.

MICTLANTEKUTI: (suspiro) Bien, está bien, solo porque eres tú.

Esa cosa solo la secuestré porque su poder me pareció interesante y también porque era la última descendiente del dios de la lluvia de esa tierra olvidada.

Esa dimensión estaba por destruirse, así que solo cogí algunas cosas buenas de esa realidad, eso es todo, no le tengo aprecio a casi nada… Siéntete digno de que tú seas algo que me importe, general.

GENERAL JAGUAR: (sonríe) No soy digno de tan majestuosas palabras, mi señor.

Ahora, mi señor, el siguiente reto para ellos es ese dios, ¿verdad?

MICTLANTEKUTI: Sí, ese maldito dios casi me mata intentando perseguirme; pensar que esta versión me seguiría.

El general jaguar levanta la cabeza, sorprendido.

GENERAL JAGUAR: Mi señor, ¿qué quiere decir con esta versión?

MICTLANTEKUTI: Bien, no creo que sea bueno para ti saberlo, umm, pero… eres de mi confianza.

Verás, hay muchas versiones de nosotros, tanto tuyas como mías, pero solo existen 7 infiernos principales y son gobernados por las versiones más fuertes de nosotros; en mi caso soy el primero y el castillo que está atrás de nosotros, conocido también como “el observatorio”, ahí está el portal para poder viajar a esos infiernos y también a otras dimensiones.

En uno de mis viajes, por azares del destino, me topé con una versión del dios Inti que vio morir a todo su panteón por una oscura deidad nórdica.

Como no le hice caso, me siguió hasta aquí, pero como su poder es reducido en este lugar, logré ganarle; claro, ese tipo es un poco más fuerte que yo, pero gracias a esas cadenas, él está bajo control, cuidando ese piso.

GENERAL JAGUAR: (se levanta) Es usted increíble, mi señor, pero no… tiene miedo de que se revele.

MICTLANTEKUTI: Le hice una promesa: si lograba matar a todos los intrusos por 30 mil millones de años, lo llevaría a una versión de su mundo donde solo falte él para que se pueda quedar ahí, pero lo que no sabe es que nunca lo liberarė, jajajajaja.

GENERAL JAGUAR: Es usted un genio, mi señor; lo serviré por siempre.

Mientras MICTLANTEKUTI escucha las palabras de su general, hace una mueca de satisfacción y vuelve a sentarse en el trono mirando el espejo.

Regresando a la batalla, nuestros amigos están mirando a la deidad ahí presente, una deidad muy fornida; solo un taparrabo lo cubría y en el cuello un collar de un sol inca.

Él los mira intrigados a todos ellos y de repente comienza a bajar del trono donde estaba.

Mientras nuestros amigos lo ven venir, están discutiendo qué hacer.

REX: ¿Qué mierda está viniendo sin más aquí?

¿Qué hacemos, muchachos?

DANTE HERALDI: Yo me encargaré de él, así que retrocedan.

QUETZALCOATL: No seas estúpido, Dante, este tipo es muy fuerte, lo puedo sentir.

ISAMU: Umm, ¿creen que seremos capaces de matarlo?

MALEKIN: Este tipo me huele a peligro; creo que tendremos que ir juntos.

ELENA: Dante, amor, confía en nosotros también; no estás solo.

DANTE HERALDI: (nervioso) Es solo… tengo miedo de perderlos a todos.

Todos miran a DANTE muy felices.

MALEKIN: Pensar que un demonio como yo tendría a una persona como tú.

ELENA: Nunca pensé conocer a alguien como tú, te amo mucho y no moriré, te lo juro.

QUETZALCOATL: Descuida, Dante, yo los protegeré a todos también.

REX: Maldición, ahí viene.

De la nada, INTI comienza a correr hacia ellos.

Todos se separan un poco y toman una pose defensiva.

REX se transforma en su forma humanoide y MALEKIN se quita el pañuelo.

Sin perder el tiempo, INTI corre más rápido y el calor que sienten todos es más grande.

Rápidamente, MALEKIN y DANTE activan su “manto sombrío” e interceptan a INTI, dejando que los demás se queden atrás.

Cada uno agarra un brazo de INTI y DANTE grita que ELENA apoye de atrás.

ELENA, sin pensarlo, lanza un hechizo que cubre a nuestros amigos del inmenso calor, permitiéndoles que se acerquen al dios INTI.

El dios mira cómo los otros vienen hacia él y vemos cómo las cadenas que lo agarraban desaparecen, sorprendiendo a DANTE, el cual recibe un cabezazo en la cara por parte del dios, tumbándolo al suelo.

INTI rápidamente golpea con una patada a MALEKIN y lo tumba al suelo; seguido, retrocede un poco y de sus manos lanza un poderoso fuego que manda a volar a REX y QUETZALCOATL hacia atrás.

ISAMU aprovecha y se adelanta rápido contra el dios, pero este bloquea sus ataques con sus brazaletes; en su cara vemos una mueca de insatisfacción y rápidamente le da un puñetazo en el estómago a ISAMU, dejándolo de rodillas.

Seguido, le da una patada, mandándolo a volar, y es atrapado por DANTE, que se estaba parando del suelo.

El impacto hace que DANTE e ISAMU caigan al suelo, pero rápidamente se paran.

El dios INTI los mira decepcionado y les comienza a hablar.

INTI: (suspiro) Creí que ustedes serían fuertes, pero parece que solo son un grupo de novatos.

¿Qué rayos les hizo pensar que podrían derrotar al dios muerto con esa fuerza?

ELENA comienza a curar a sus compañeros desde atrás.

INTI: Veo que ella es el problema, pero déjenme decirles algo, ustedes no son nada contra mí; mejor sería que se largaran y no me hicieran perder el tiempo.

QUETZALCOATL: Claro que no, idiota, el premio está muy cerca y ¿crees que nos rendiremos?

Estás muy equivocado, basura.

INTI: Lár…gen…se mientras sea amable; ustedes no saben de qué soy capaz.

DANTE HERALDI: Esto es extraño, tiene el poder para matarnos, pero no lo hace.

¿Qué está tramando?

REX: A lo mejor, solo está jugando con nosotros, como la otra bruja de abajo.

ISAMU: Dante tiene razón, algo no cuadra; ese tipo no tiene intenciones de matarnos, o me parece.

MALEKIN: Oye, dios Inti, ¿por qué simplemente no nos dejas pasar?

Parece que tú no quieres pelear o quizás… De un momento a otro, MALEKIN es atravesado en el pecho por un rayo solar que sale del dedo del dios INTI, y cae al suelo y se escucha un grito de DANTE que dice “MALEKIN”.

INTI: ¿Qué estupideces estás diciendo, demonio?

Solo intento no gastar mucha energía porque matarlos será un fastidio.

Para empezar, eres muy lento; tienes que ver tus debilidades y adaptarte a tu oponente, idiota.

ELENA rápidamente lo cura, pero de un momento a otro el dios INTI desaparece de la vista de sus enemigos y aparece detrás de ELENA, la cual, muy asustada, quiere teletransportarse, pero INTI logra agarrarla de la mano y la levanta en el aire y la impacta contra el suelo brutalmente, dejándola al borde de la muerte.

Esto hace enojar a DANTE, el cual activa todos sus poderes y saca a sus espadas y se lanza contra INTI, el cual deja a ELENA en el suelo y retrocede, comenzando a bloquear los ataques de DANTE con sus brazaletes.

Vemos que DANTE grita: “QUETZALCOATL, cúrala”, mientras INTI esquiva, se le escucha hablar.

INTI: Esa mujer es débil porque la trajiste, mortal.

DANTE HERALDI: (furioso) No te interesa.

INTI: Te falta enfoque, te dejas guiar por la ira rápidamente y no te puedes desenvolver bien.

Ese poder tuyo te está consumiendo y no te das cuenta.

Me da asco pelear con alguien como tú que no sabe usar sus poderes.

DANTE HERALDI: (sorprendido) ¿De qué rayos estás hablando?

INTI: No te has dado cuenta, tienes mucho potencial, pero tus emociones están traicionándote.

Ya despertaste la ira, ¿quieres?

¿Tener todos los pecados?

Infeliz.

DANTE está sorprendido y retrocede; mira que QUETZALCOATL ha curado a ELENA y se siente más tranquilo, libera sus poderes y mira intrigado a INTI.

DANTE HERALDI: ¿Qué rayos eres tú?

INTI: tu enemigo.

Seguido de esto, INTI se lanza contra DANTE dándole un golpe fuerte en el estómago y mandándolo a volar mientras le dice: “No confíes mucho en otros y solo concéntrate en la pelea”.

Rápidamente, a la velocidad de la luz, llega a donde está ELENA y QUETZALCOATL.

Le tira una patada fuerte a QUETZALCOATL y la saca volando, estrellándola contra el techo, y le dice: “Eres una diosa, no te menosprecies solo porque no eres lo que creías, escoria”.

Vemos que ELENA se para y conjura un montón de lanzas de hielo y le dispara a INTI.

INTI, sin ningún problema, esquiva todo y algunas que le iban a caer se derriten al tocar su piel.

ELENA está asustada y se teletransporta mientras los otros intentan ayudarle, pero INTI, muy velozmente, se posiciona detrás de ELENA en cada momento en que ella se teletransporta.

ELENA es agarrada por el cuello y es golpeada por la espada por el dios, y la hace soltar su bastón y se acerca a su oído y le dice: “No dependas de instrumentos mágicos, cree en tu poder, o mejor, muere, perdedora”.

Seguido, lanza a ELENA con dirección a REX, el cual la atrapa y la deja en el suelo lentamente.

Enseguida, QUETZALCOATL llega donde ELENA y la comienza a curar.

ISAMU aumenta su velocidad e intenta cortarlo, pero el dios INTI bloquea todo con sus brazaletes; mientras bloquea, le habla.

INTI: Tú, no tengas miedo en usar todo tu poder porque si lo sigues escondiendo, todos morirán.

Esto deja sorprendido a ISAMU; luego de esto se tranquiliza y pone una mirada seria y retrocede, tomando distancia de INTI.

Envaina su katana y mira a INTI, el cual va caminando hacia ISAMU.

Seguido de un momento a otro, INTI pierde de vista a ISAMU y se sorprende, y nos damos cuenta de que está atrás de INTI y se escuchan las palabras “mil cortes antiguos”.

El aire se empieza a deformar e INTI es recibido por incontables cortes que lo lastiman un poco; solo le queda retroceder para recuperarse con una mueca de satisfacción en su cara.

Nuestros amigos se recuperan y se juntan en un solo lado frente a INTI.

DANTE HERALDI: Este tipo no tiene intenciones de matarnos, pero hace rato tengo una sensación extraña, como si peleara con alguien familiar.

QUETZALCOATL: Yo también, es algo muy familiar.

REX: No sé a qué se refieren.

ELENA: Es muy peligroso ese sujeto, pero sí… algo no cuadra.

MALEKIN: Sí, esto me es muy incómodo, me recuerda…

ISAMU: A mi maestro.

Todos se quedan sorprendidos, porque se dan cuenta de que el sujeto frente a ellos no solo está peleando con ellos, les está dando consejos a la hora de pelear, pero los camufla como si fueran provocaciones.

DANTE HERALDI: No puede ser, ¿saben?

Creo que es hora de acabar con esto; no tenemos mucho tiempo antes de que se aburra de nosotros y quiera matarnos.

QUETZALCOATL: Tienes razón, no sabemos cómo piensa este tipo; hay que ganar.

Todos asienten con la cabeza y se abalanzan contra INTI, el cual los espera con una mueca de satisfacción.

Rápidamente, ELENA invoca un meteorito muy grande que cae encima de INTI.

En un segundo, el meteorito se rompe e INTI sale; él es interceptado por REX, que en su forma humanoide golpea en el estómago a INTI, pero él ni se inmuta y la mano de REX se comienza a quemar por tocar al dios, pero REX, soportando el dolor, logra darle otro golpe en la cara con su otra mano y lo saca volando, dando vueltas en el aire, siendo agarrado boca abajo por MALEKIN, que estaba cubierto por su barrera y no lo quemaba.

MALEKIN rápidamente pone sus pies en la cabeza del dios y con un movimiento rápido lo hace girar y lo estampa contra el suelo.

MALEKIN, pensando que ganó, se relaja, pero el suelo empieza a arder y rápidamente MALEKIN se retira y un gran mar de fuego sale del suelo y vemos cómo INTI sale ensangrentado y con el cuerpo en llamas.

Seguidamente, comienza a disparar pequeñas bolas de fuego que parecían un sol en miniatura y todo lo que este poder tocaba se desintegraba.

Rápidamente, todos comienzan a esquivar los poderes de INTI.

DANTE se lanza contra INTI; INTI forma una espada derritiendo la piedra del suelo y fusionándola con su fuego que parecía magma, formando una espada para enfrentar a DANTE.

Todos los amigos intentan ir a ayudarlo, pero una enorme muralla de fuego se levanta, encerrando a DANTE e INTI en una especie de jaula de fuego.

El calor adentro era monstruoso, tanto que DANTE activó todos sus poderes, incluyendo el de la “ira”, dejando muy feliz a INTI; él comienza a hablar.

INTI: Muchacho, he esperado a alguien como tú; estoy muy feliz de poder ver a alguien que sí tenga la oportunidad de matar a ese malnacido.

En este sitio, esa cosa no nos puede ver.

DANTE HERALDI: Pero, ¿qué mierda quieres decir?

¿No eres un guardián de él?

INTI: Soy un prisionero, estúpido, las cadenas no están de adorno, ese maldito flacucho me logró capturar, me prometió algo que no podía rechazar, pero con el tiempo me di cuenta de que él mentía.

Soy un dios y tengo buen oído; él cree que no lo escucho, pero su arrogancia lo llevó a la perdición.

A tus amigos les falta mucho; por eso los entrené dándoles consejos para que mejoren.

DANTE HERALDI: Pero, ¿por qué no nos ayudas a matarlo?

INTI: Las cadenas, muchacho, no las ves, pero siguen ahí, controlando mi destino.

Ahora este será el último ataque, así que gáname y demuestra que no me equivoco y mata a ese monstruo; algo grande se está cocinando y él tiene que ver en esto, te lo encargo, muchacho.

DANTE, sorprendido, solo prepara su ataque con todas sus fuerzas mientras INTI hace lo mismo.

Un ambiente inquietante se siente en el aire de estos dos poderosos seres; el templo comienza a temblar de tanto poder.

Nuestros amigos están inquietos y vemos que MICTLANTEKUTI está mirando atento el espejo que solo muestra una jaula en llamas.

Ahora vemos cómo estos dos seres se abalanzan el uno sobre el otro y una gran explosión se da al chocar las espadas, mientras vemos que los huesos de DANTEN se rajan por el intenso choque, pero él resiste.

Ambos son repelidos y DANTE, sin perder el tiempo, usa “paso veloz” y se acerca a INTI y alza la espada para dar un golpe final.

INTI lo ve, pero solo tira su espada a un lado y sonríe abriendo las manos, mientras que en su mente escuchamos las palabras: “Al fin soy libre”.

Seguido, DANTE lanza un gran corte con todo su poder, pero mientras lo hacía, en su cara se ve tristeza.

DANTE corta desde el hombro derecho hasta la cintura izquierda, partiendo en dos a INTI, que cae sonriendo en el suelo.

Las llamas desaparecen y todos ven sorprendidos a DANTE encima del cuerpo de INTI, botando lágrimas; los demás se preguntan: “¿Qué pasa?”, mientras vemos cómo DANTE se sienta en el suelo, y por otro lado, MICTLANTEKUTI se levanta y lo vemos con una cara furiosa tras la derrota de INTI.

MICTLANTEKUTI: (furioso) Bueno para nada, ahora me toca a mí.

Mientras tanto, vemos que nuestros amigos se juntan al lado de DANTE; el ambiente es incierto, nadie sabe qué está pasando.

REX: (con la cola hacia abajo) Amigo, ¿estás bien?

¿Por qué lloras?

ELENA: (cabizbaja) Dante… ¿Qué pasó ahí dentro?

QUETZALCOATL: Niño, ¿estás bien?

ISAMU: … MALEKIN: … DANTE HERALDI: (Lagrimeando) Ese tipo sí nos estaba ayudando, solo fue una víctima más de ese monstruo.

Todos están sorprendidos; otro sacrificio fue llevado a cabo por el dios de los muertos y nuestro amigo DANTE está un poco dolido; otro ser de luz deja el mundo por el bien de otros.

¿Este será otro impulso para DANTE?

¿Quién domina los otros infiernos?

¿Habrá otro sacrificio?

Muy pronto lo sabremos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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