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La vida después de la muerte en el infierno - Capítulo 79

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  4. Capítulo 79 - 79 Capítulo 78 Una chica muy agresiva la verdadera identidad del capibara
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79: Capítulo 78: Una chica muy agresiva, la verdadera identidad del capibara.

79: Capítulo 78: Una chica muy agresiva, la verdadera identidad del capibara.

Las desdichas de un humano a veces pueden presentarse durante una racha de mala suerte, pero a veces pareciera que la vida te tuviera odio.

Continuando con la historia, DANTE fue empujado por una explosión y una criatura rara hace acto de aparición y le comienza a hablar a nuestro amigo.

CAPIBARA: Hola, muchacho, me llamo Tiresias y soy alguien que puede ayudarte en tu viaje; un amigo me pidió que te ayude.

DANTE HERALDI: No puede ser, ¿en serio?

Una cosa tan tierna como tú me puede guiar.

TIRESIAS: Jaja, es normal, ya sabía que ibas a decir eso; sé que algunos no me toman en serio por mi apariencia, es que estoy maldito, ¿sabes?

Creí que tú eras alguien sensato por lo que me dijo Titi.

DANTE HERALDI: Espera, ¿estás hablando del gato?

TIRESIAS: Sí, ese mismo, menos mal que lo recuerdas… De un momento a otro una risa se escucha y vemos que una mujer se está acercando a nuestros amigos.

TIRESIAS: Oh, ahí viene esa mujer.

Oye, muchacho, pase lo que pase, trata de no involucrarte con ella, pues ella es muy problemática; ya he tratado antes con ella, su personalidad… Um, es algo complicada, por decirlo así.

DANTE HERALDI: ¿En serio?, bueno… si te mandó Titi, debes ser alguien confiable; desde ahora todo lo que digas lo creeré.

TIRESIAS, sorprendido, lo mira y sonríe levemente y voltea rápidamente a mirar a la mujer que llegó.

Esta mujer está vestida con un gran sombrero de bruja, es de piel clara, con ropas algo descuidadas y botas largas de color negro, con una capa gastada por el tiempo, con algo de busto y un bastón largo, pero lo más llamativo es que era alguien pequeña, de aproximadamente 1.50 metros, que con una expresión seria se acerca a DANTE.

CHICA: Oye, ¡tú!

Gigantón, ¿quién eres?

¿Y por qué estás con la rata?

TERESIAS se molesta y le habla.

TIRESIAS: Oye, niña loca, ¿no crees que te estás pasando?

Recién nos vemos luego de tiempo y me hablas así.

CHICA: Mira, tú, pequeño roedor, me hablas de esa manera y quieres que te respete.

TIRESIAS: Pequeño, ja, mira quién habla, si ya casi te alcanzó en tamaño, jaja.

CHICA: (molesta) ¿Qué has dicho?

En verdad quieres volar en mil pedazos, ¿verdad, rata de alcantarilla?

DANTE mira cómo pelean estos dos; avergonzado, rápidamente los detiene.

DANTE HERALDI: (apenado) Oigan, ya basta, dejen de pelear.

TIRESIAS: Um… perdón, me dejé llevar; con ella no se puede hablar bien; en fin, ya lo veía venir, jeje.

Oye, tú al menos preséntate con él, para seguir conversando.

CHICA: Umm, este tipo no me da confianza porque tengo que presentarme; primero que se presente él.

TIRESIAS: Oye, pero tú, ¿estás mal de la cabeza o qué?

Debes saber… DANTE HERALDI: No, está bien, déjalo así, Tiresias, ella tiene razón.

Me llamo Dante, Dante Heraldi, señorita, un placer conocerla.

CHICA: (ruborizada) Este… sí, perdón, yo me llamo Gitzy, Gitzy Roquenfarld, un gusto, señor… Espera, pero eso no quiere decir que ya te tenga confianza, solo que me tomaste de improviso; no sabía que los tipos de este lugar fueran tan educados; mayormente me botan de todos lados.

DANTE HERALDI: Espera, dijiste Roquenfarld, tu familia no es la más adinerada del mundo.

GITZY ROQUENFARLD: (molesta) No sabía que alguien de este mundo conociera a mi familia, pero en fin, esa escoria de familia solo piensa en el dinero; hace tiempo que no me acordaba de ellos, pero solo llámame Gitzy, por favor.

DANTE HERALDI: Entiendo… bueno, un placer.

Dime, pequeña, tú eres de por aquí, ¿verdad?

¿Conoces el pueblo más cercano?

GITZY: Oye, no me llames pequeña, soy mucho mayor de lo que parezco; para tu información, antes de morir tenía 35 años y no he cambiado nada.

(Se molesta).

Las escorias de mi vida pasada siempre me subestimaban por mi tamaño y ahora, ¿tú también?

Además, ya he vivido mucho en este lugar; tengo más de 5 mil años viviendo aquí.

TIRESIAS: De los cuales la conozco por 2 mil años y nunca nos entendimos.

GITZY: Es porque eres una rata sabelotodo.

TIRESIAS: ¿Qué dijiste?… DANTE HERALDI: Ya déjenlo así, no peleen, es verdad, tu nombre me suena, Tiresias, eres del mundo griego, ¿verdad?

TIRESIAS: Sí, sí lo soy; fui un conocido profeta y filósofo, pero mi vida está marcada de tragedias.

DANTE HERALDI: La verdad, me encantaría escuchar tu historia.

Oye, Gitzy, ¿podría ayudarnos, por favor, a encontrar el pueblo?

(Le sonríe).

DANTE le habla con tal ternura a GITZY que se calma un poco, pero luego entra en razón y le habla en un tono alto.

GITZY: No sé por qué debería confiar en ti, pero (baja la voz) creo que eres alguien educado y, si esa rata quiere que te ayude, lo intentaré.

TIRESIAS: (se molesta) ¿Qué, maldita loca, ya verás… TIRESIAS toma una pose de batalla para pelear, pero rápidamente es jalado por DANTE a un lado y le habla al oído.

DANTE HERALDI: (susurro) Oye, Tiresias, tranquilízate, ¿no dijiste que eras un filósofo en vida?

¿Que ellos no eran tranquilos?

La ayuda de esta maga quizás nos ayude a cruzar el camino que quiero recorrer; si te mando Titi, debes ser alguien en quien confiar.

TIRESIAS: Perdón, me dejé llevar; he pasado tanto tiempo en este cuerpo que me dejo influenciar por cualquier cosa.

Este cuerpo me ha causado varias molestias; ahora ya lo domino mejor y decidí vivir mi vida más alocada, por eso me conseguí estas ropas y acepté lo que soy… Está bien, iremos con la chica, pero dudo que la dejen entrar al pueblo.

DANTE HERALDI: ¿Por qué dices eso?

TIRESIAS: (sonrisa pícara) Pregúntale a ella… DANTE se voltea y mira a GITZY, que estaba mirando a la nada muy tiernamente, y en su cabeza se cuestiona: “¿Alguien como ella pudo haber hecho algo?”.

Luego de eso se acerca a ella y le pregunta.

DANTE HERALDI: Oye, es verdad lo que dice Tiresias, ¿de verdad no te dejarán entrar al pueblo?

GITZY se sorprende y se sonroja, luego le contesta.

GITZY: (triste) La verdad… soy alguien muy fuerte y, como en este infierno… nadie me quiere hablar por eso, cada cierto tiempo desato una explosión de magia como la que viste hace un rato… y la última vez… lo hice cerca del pueblo y por eso más de 20 personas me persiguieron para sacarme de la ciudad; ahora vago por estos desiertos.

DDANTE, sudando y con una expresión atónita, la mira y se ríe… DANTE HERALDI: Jajaja, la verdad no creí que alguien como tú tuviera un gran poder, pero mejor que sea así.

Oye, ¿no te gustaría acompañarme?

Creo que tu fuerza me podría ayudar.

La sonrisa de DANTE toma por sorpresa a GITZY, la cual mira sorprendida y le llega un breve recuerdo a su cabeza de personas que le decían que no la necesitaban para nada y que no servía para nada; esto hace que GITZY bote una lágrima de su ojo, porque alguien en este mundo le pedía su ayuda.

DANTE HERALDI: (asustado) Oye, ¿estás bien?

No quise hacerte algo; si te molestó lo que te dije, te pido perdón.

TIRESIAS se acerca a DANTE y le habla.

TIRESIAS: Umm… no creí que esa mocosa tendría esa clase de vida; en fin, Dante, viajemos con ella.

(En su mente) Ahora sé por qué Titi tiene confianza en este muchacho; es bueno de corazón.

Me pregunto qué habrá hecho para que esté en el infierno; después lo veré con mis poderes.

DANTE HERALDI: ¿De verdad?

Oye, ¿oíste eso, GITZY?

Tiresias aceptó, vamos.

GITZY: (secándose las lágrimas) Bien, iré contigo… pero eso no quiere decir que confíe en ti, tú y Tiresias… los tendré vigilados, ju.

GITZY se voltea y les da la espalda y les dice: “Síganme”.

Nuestros amigos encojen los hombros y se limitan a seguirla; por el camino, TIRESIAS y DANTE hablan un poco.

DANTE HERALDI: Oye, Tiresias, ¿podrías contarme algo de ti?

Si no me equivoco, eras un filósofo y un vidente, ¿o algo así?

También creo que te maldijeron, pero no recuerdo que fueras un animal, ¿qué pasó en realidad?

TIRESIAS: No estás lejos de la verdad, te contaré mi historia, chico, y cómo terminé con este cuerpo de capibara (triste)…  MUNDO GRIEGO (número 19) TIRESIAS, nacido un día claro y de sol en “TEBAS”; su padre EVERES, un sacerdote, y su madre, una ninfa al servicio de Atenea, de nombre CLARICLO.

TIRESIAS, de muy joven portaba un conocimiento y labia sin igual que lo hacía destacar; sus palabras, entre buscadas, lo hacían ver como un profeta.

Ya de adolescente, caminando por el bosque, le pasó un evento por lo que sería conocido.

En su camino se encontró con dos serpientes apareándose y, por susto o quizás por celos, porque no estaba con una mujer hace mucho, tomó la decisión de golpearlas para separarlas.

Esto fue visto por la diosa Afrodita, que, molesta por su vil acto, lo transformó en mujer.

TIRESIAS, impresionado por esto, salió corriendo para nunca más volver a su ciudad natal.

Pasaron 7 largos años y TIRESIAS ya se había acostumbrado a su nuevo cuerpo, tanto así que probó los deseos de la piel y se rumoreaba que había tenido hijos en esta forma, pero solo él lo sabía.

Luego de 7 años, TIRESIAS volvió a pasar otra vez por el bosque donde lo maldijeron y, una vez más, la historia se repite.

TIRESIAS volvió a ver a unas serpientes apareándose, pero esta vez, aprendió de sus errores y simplemente se marchó dejándolas en paz.

Esto fue visto de nuevo por la diosa Afrodita, que, viendo que TIRESIAS había aprendido la lección, decidió transformarlo de nuevo en hombre.

TIRESIAS, al darse cuenta de que de nuevo fue transformado en hombre, alegremente sale corriendo a su ciudad natal buscando a sus padres.

Rápidamente se dirigió al bosque a buscar a su madre, pero por su apuro no se dio cuenta y, al apartar unos arbustos de golpe, llegó a un lago donde estaban su madre y la diosa Atenea bañándose.

La diosa, al verlo, inmediatamente de ira le arrojó agua a los ojos, dejándolo ciego.

La madre CLARICLO lo reconoció al instante y le pidió compasión a la diosa; ella intentó curar a TIRESIAS, pero solo lo curó levemente por el pecado de verla desnuda, dejándolo parcialmente ciego.

Atenea, ya mostrando algo más de compasión, le dio un báculo de madera, el cual le entregaba el poder de que su alma fuera eterna y siempre permanecería en el mundo; de paso le ayudaría a caminar por el mundo, ya que estaba parcialmente ciego.

En este punto ocurría una interesante conversación de los dioses más importantes en esa era, ZEUS y HERA.

Ellos estaban sentados en sus tronos admirando el mundo mortal.

ZEUS, un hombre musculoso con barba y pelo blanco, pero con puntas color azul claro, ojos amarillos como el oro y de piel azul, con una toga romana que lo hacía ver más fuerte; HERA, una diosa bella, delgada, de labios carnosos, de cabello color oro y de puntas plateadas, con una toga sexy.

Estos dos conversaban.

ZEUS: Oye, mujer, ¿ves a ese mortal?

Que está saliendo del bosque; mi hija casi lo deja ciego si no fuera por su madre.

Quería matarlo por ver a mi hija desnuda, pero vi su vida y ya fue marcado por Afrodita; lo transformo en mujer y se me vino algo a la cabeza.

HERA: Ahora con qué marranada me vas a salir, Zeus.

ZEUS: Pero no he dicho nada aún.

HERA: Llevamos mucho tiempo, mujeriego de porquería, y sé cómo piensas.

No sé por qué me dejé convencer para casarnos; ah, verdad, me engañaste para hacerlo.

ZEUS: Bien que querías y te hacías de rogar.

Bueno, dejando eso del lado, escucha, mujer, siempre me he preguntado quién siente más placer en la cama, las mujeres o los hombres, y ese tipo me lo puede responder.

Yo soy hombre y la verdad pienso que las que más disfrutan son ustedes.

HERA: ¿Qué cosa?

Ustedes son más dominantes en la cama; yo estoy en contra; creo que ustedes disfrutan más.

ZEUS: Jeje, ves que te dio curiosidad; hablemos con ese mortal.

HERA, un poco molesta, acepta la sugerencia de su esposo; ellos bajan y se topan con él.

Seguido, hablan con TIRESIAS, que, debido a Atenea, no reconocía bien a quienes tenía adelante, hablándoles informalmente.

TIRESIAS: Hola, ¿quiénes son?

Estoy un poco ciego y a la justa los reconozco.

¿Desean algo de mí?

HERA, molesta, le iba a reclamar, pero ZEUS la detiene y habla primero.

ZEUS: Hola, señor Tiresias, he escuchado rumores de hombres que hablan que usted tuvo la mala suerte de vivir tanto como hombre y mujer, y mi amigo y yo nos preguntábamos algo muy sencillo.

Sé que usted tuvo sexo estando como mujer y hombre, ¿podría decirnos quién goza más?

Solo es eso y nos iremos.

TIRESIAS: Mierda, solo pasó 2 semanas y ya están estos rumores (suspira).

Bien, como no quiero hacer esto largo, les diré: el placer que siente un hombre es muy bueno (Hera sonríe), perooo… muy corto.

Sé que pareciera que el hombre disfruta más porque domina más en la cama, pero debo admitir con gran sinceridad que el placer que la mujer siente es mucho mayor (Zeus sonríe), ya que el clímax es mucho más largo.

HERA, molesta por la respuesta del mortal y por no poder matarlo porque ZEUS ahora, por la respuesta que había dado, lo estaba protegiendo, solo lo maldijo con la ceguera y se marchó.

TIRESIAS, esta vez completamente ciego, el pobre estaba tirado en el suelo preguntándose “qué había hecho mal”; él estaba agarrándose los ojos.

ZEUS, molesto por lo que hizo su esposa, le agarró el hombro a TIRESIAS y le habló.

ZEUS: Mortal, soy el dios Zeus, y la que te hizo esto fue mi esposa Hera, por la respuesta que diste, pero agradezco tu sinceridad y no dejaré solo a un hombre como tú.

No te puedo devolver la vista porque lo que un dios da, otro no puede quitar, pero sé que eres muy sabio y ahora te daré algo que te ayudará a elevar tu estatus; te daré el don de la visión futura y también fortaleceré más tu alma para que puedas incluso existir en el inframundo y así podrás dar tus predicciones a todos.

Luego de esto, ZEUS se marcha.

TIRESIAS estaba atónito; su suerte había cambiado de golpe.

Ahora, con su gran poder de ver el futuro, comenzó a ser reconocido como un profeta muy bueno.

Una de sus predicciones más conocidas fue: Edipo rey: Fue Tiresias quien reveló que Edipo había matado a su padre y se había casado con su madre.

Heracles:Le dio pautas y consejos en varios de sus trabajos.

Época de la guerra: Aconsejaba a reyes, príncipes, ejércitos y hasta dioses menores; su palabra era ley para todos.

Todo esto le dio gran estatus a TIRESIAS, pero su poder no tenía límites y le llegaban visiones de unas tierras lejanas, tierras que él no comprendía muy bien, hasta que cierto día el dios HADES se interesó en él y fue a buscarlo.

TIRESIAS para este entonces ya se estaba volviendo loco de todas las visiones que le llegaban y se estableció en una casa en el bosque; su don se había vuelto una maldición.

Sudando y agarrándose fuertemente de un sofá donde estaba sentado, sintió cómo la puerta de su hogar fue abierta de par en par por el mismísimo dios de los muertos HADES, quien le pregunta: “Tú eres TIRESIAS”.

TIRESIAS logra calmarse y habla con HADES.

TIRESIAS: Ese mismo soy yo, señor Hades, lo estaba esperando.

HADES: Interesante… Tú has visto visiones de otras tierras lejanas, ¿podrías contarme lo que viste?

TIRESIAS: Sé que quieres, dios Hades, hay una voz en tu cabeza que te está llamando, ¿verdad?

Algo no te cuadra con este mundo; quizás es porque estamos atrapados en un plano que solo nosotros vemos, pero en realidad hay más.

HADES: (molesto) Tú tienes las respuestas, ¿verdad?

TIRESIAS: Las tengo, pero quiero pedirte dos favores; si me lo das, te diré todo.

HADES: (suspira) Está bien, te escucho.

TIRESIAS: Primero, dale paz a mi descendencia; segundo, dame el poder de soportar estas visiones y que no me vuelvan loco; por favor, ya no aguanto esto; tanto conocimiento para un mortal como yo… es asfixiante.

HADES: Jajaja, mi hermanito te dio algo muy poderoso, pero se le olvidó que un mortal no puede soportar eso.

Lastimosamente, no te puedo quitar el don porque Zeus te lo dio, pero te puedo dar el poder de la sabiduría y así podrás pensar con más claridad y verás que estos problemas son normales y serás más poderoso todavía.

Bien, hagamos un trato (extiende la mano).

TIRESIAS extiende la mano y ambos seres se aprestan la mano sellando el trato, pero lo que TIRESIAS no sabía era que HADES lo llevaría al inframundo, para que le sirva ahí y ocultar el secreto a otros dioses de la existencia de otras tierras, pero no rompió su palabra; le dio el don de la sabiduría para poder controlar sus pensamientos y así estuvo.

Prácticamente HADES lo mató, pero su alma era muy fuerte y vagaba por el inframundo sin ser condenado; en este tiempo también ayudó en las odiseas.

Incluso después de muerto, su espíritu en el Hades seguía profetizando.

“Ulises” baja al inframundo específicamente para pedirle ayuda, y así estuvo ayudando en el inframundo hasta que Hades logró descubrir la verdad, la verdad sobre la ascensión a verdadero dios de los muertos; le exigió a TIRESIAS que le contara todo y él así lo hizo.

HADES, loco por este descubrimiento y pensando que TIRESIAS le podría contar a otros dioses, cegado, lo transformó en un animal que no inspirara confianza en que sería un sabio; lo transformó en un capibara, ya que él es un dios, conocía a todas las especies y le pareció que este animal no inspiraba sabiduría.

Y así transformado, HADES lo votó a vagar en su reino.

Luego de este acontecimiento, después de unos siglos, HADES de este mundo logró la ascensión matando a algunos de los dioses de su mundo y al final logró llevarse a todos sus esbirros, incluyendo a TIRESIAS.

Al ver que ya no le servía más, HADES, ya en su nuevo mundo, lo votó y lo dejó vagando por las inmensas tierras que ahora domina como el nuevo dios de los muertos.

Regresando con la historia, TIRESIAS terminaba de contarle su historia a DANTE.

TIRESIAS: Y así, amigo Dante, fue como terminé vagando por estas tierras.

Con el tiempo me acostumbré a mi nuevo cuerpo y, con mis visiones del futuro, me puse estas ropas y entrené artes marciales para ser más liberal y poderoso.

También conocí a esta chica explosiva, formamos una relación, pero no era muy comprensiva y de un momento a otro se largó de mi lado molesta, no sé por qué, ni yo, siendo un visionario, puedo entender a las mujeres, jeje, y eso que también fui una.

Disimuladamente, GITSY escuchó todo y solo se le ve fruncir el ceño de molesta.

DANTE HERALDI: Me sorprende que tantas personas te utilizaron, pero creo que viviste una gran vida de aventuras.

TIRESIAS: Bueno, mirándolo retrospectivamente, creo que sí, al final soy quien soy y ahora soy un herbívoro, jajajaja, pero muy poderoso… GITZY: Muy bien, los dos, ya estamos a punto de llegar; ya a lo lejos está la ciudad.

DANTE mira intrigado; a la distancia se ve una pequeña ciudad.

De un momento a otro, un gigantesco golén de piedra aparece para atacarlos y GITZY ya estaba lista para atacar, pero es detenida por TIRESIAS, que le habla.

TIRESIAS: Espera, mocosa, si atacas tú, los de la ciudad se pondrán en alerta; tu magia es muy llamativa.

GITZY: Pero entonces, ¿qué hacemos?

Ya está viniendo.

TIRESIAS: Ju, déjamelo a mí.

TIRESIAS saca de uno de sus bolsillos unos lentes de sol y se los pone, cambiando su personalidad a alguien más agresivo; seguido, salta muy rápido y muy fuerte, estirando sus patas con dirección al golén y de un golpe logra destruir en pedazos al golén, dejando con la boca abierta a DANTE y GITZY.

TIRESIAS: Jajaja, esto es lo mejor de la vida, yujuuuuu.

Nuestros amigos miran asombrados cómo una persona así de sus características tiene tanto poder.

¿Qué nuevas aventuras les esperarán a nuestros amigos en esta nueva ciudad?

Muy pronto lo sabremos.

proximo capitulo 6 de diciembre.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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