Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

La vida después de la muerte en el infierno - Capítulo 88

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. La vida después de la muerte en el infierno
  4. Capítulo 88 - Capítulo 88: Capítulo 87: La batalla más dura de nuestras vidas, padre e hijo.
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 88: Capítulo 87: La batalla más dura de nuestras vidas, padre e hijo.

El pacto de un demonio con otro ser es poderoso, ya que une sus almas para beneficiar, bien sea al demonio o a otro; este contrato ata las almas de los dos pactantes por toda la eternidad o hasta que uno lo libere.

Continuando con la historia, nuestros amigos están frente a la diosa de la vida y la muerte, liberando todo su poder. La diosa TLALTECUHTLI solo se ríe al ver que estos seres inferiores se oponen a ella y comienza a avanzar para darles pelea, mientras los demás están sudando por su presencia.

TLALTECUHTLI: Wajajaja, qué ridículo, estos seres inferiores quieren competir conmigo en mi mejor forma; bien, creo que jugaré un rato con ustedes.

ASTAROTH: (en su mente) Maldición, si este lugar no me redujera mis poderes, no me contendría con alguien así.

QUETZALCOATL: No nos subestimes, maldita perra.

QUETZALCOATL corre con su forma más fuerte y la quiere agarrar, pero la diosa TLALTECUHTLI le agarra sus manos y comienzan un forcejeo. Nos damos cuenta de que la diosa TLALTECUHTLI casi no está poniendo ninguna fuerza en su agarre, mientras que QUETZALCOATL está tratando desesperadamente de aplastarla, pero no puede.

La diosa TLALTECUHTLI se ríe de este intento de QUETZALCOATL por ganarle, pero rápidamente se le borra la sonrisa cuando un rayo de fuego comprimido y un rayo de oscuridad pasan por los costados de su cabeza, lastimándole las orejas.

RENJIT: Perdón, señorita, se está olvidando de nosotros, jeje.

HUE: No creas que ya has ganado, nosotros también estamos aquí.

TLALTECUHTLI: Tan desesperados están por morir, ahorita les cumpliré su deseo.

QUETZALCOATL hace una mueca de sonrisa.

TLALTECUHTLI: ¿Y tú qué te ríes? Diosa de pacotilla.

QUETZALCOATL: …te desconcentraste, perra.

QUETZALCOATL se deja ganar en fuerza, desestabilizando a TLALTECUHTLI, que se sorprende. Seguido, QUETZALCOATL la agarra del cinturón y le jala un brazo, haciendo una proyección sobre el hombro, tirándola a la diosa TLALTECUHTLI al piso muy fuertemente, rajando el suelo. En la cara de la diosa malévola vemos su sufrimiento. Luego de esto, QUETZALCOATL le dice: “Esto no ha acabado”, y muy rápido le hace una llave de bloqueo de brazo en cruz en el suelo, mientras la diosa grita de dolor y le habla.

TLALTECUHTLI: (adolorida) Maldita perra loca, suéltame, ¿cómo te atreves a usar técnicas mortales conmigo?

QUETZALCOATL: (haciendo fuerza) ¿Crees… que ellos son inferiores…? ¡PUES TE EQUIVOCAS! Ellos… ellos… ellos son increíbles, logran superar las adversidades… Sé que algunos se salen del camino, pero en general ellos logran lo impensable… así como yo ahora someter a un dios que está por encima de mí, jejeje.

TLALTECUHTLI: (furiosa) Suéltame, maldita.

Una especie de electricidad roja recorre el cuerpo de TLALTECUHTLI, dañando a QUETZALCOATL, que, sin otra opción, la suelta, no sin antes romperle el brazo. La diosa TLALTECUHTLI se agarra el brazo de dolor y se comienza a curar sonriendo, pero la felicidad le dura poco, porque al mirar al cielo se da cuenta de que MALEKIN está viniendo en dirección a ella con un rodillazo veloz; el golpe era tan rápido que no pudo esquivarlo y recibe todo el impacto, hundiéndola en la tierra.

TLALTECUHTLI: (en su mente mientras se hunde) Maldición, son fuertes, no debí subestimarlos, no… noooooo.

Un poder rojo sale del cuerpo de la diosa TLALTECUHTLI, que arroja a MALEKIN muy lejos, y cae al costado de RENJIT.

RENJIT: Malekin, ese golpe que le diste era suficiente para matar a uno de esos gigantes antiguos, pero lo resistió.

MALEKIN: (apenado) Sí, creo que es fuerte, y… disculpa por lo que dije antes.

RENJIT: Descuida, somos hermanos, lo recuerdas.

MALEKIN: (triste) Sí… tienes razón.

La diosa TLALTECUHTLI está furiosa y rayos rojos rodean su cuerpo mientras un aura negra con rojo está por sus pies.

TLALTECUHTLI: (furiosa) No puedo creer que unos simples seres se hayan atrevido a lastimarme así, y tú, demonio, solo miras cómo me lastiman; no tienes huevos para pelear también.

ASTAROTH: (Se ríe y le saca el dedo del medio). Púdrete, perra, si no fuera por ti, moriría tranquilamente… Ahora, si quieres que participe… je, morirás.

A la diosa TLALTECUHTLI se le marcan las venas de furia en el cuello y en la poca parte de la cara que podemos verle. Sin perder más el tiempo, se mueve con una velocidad segadora, dejando impresionados a todos.

Rápidamente llega con RENJIT, que le da una patada en todo el abdomen, mandándolo a volar y rompiendo un montón de árboles en el proceso. Seguido, en unos segundos llega con HUE, que de un golpe en la cara lo hunde en el suelo, mira en dirección de MALEKIN y en un segundo llega a él, pero justo cuando le iba a lanzar un puñete en el pecho, es detenido por ASTAROTH, que para su golpe en seco. La diosa TLALTECUHTLI, en un hábil movimiento, se para de manos y con sus pies golpea a MALEKIN y ASTAROTH, mandándolos a volar en los aires; ella los mira y dice: “Con razón la madre murió, jeje”.

Esto es escuchado por ASTAROTH, que furioso en el aire abre su libro y lanza unas llamas negras en dirección de TLALTECUHTLI, pero ella solo hace una mueca de risa y esquiva el proyectil y rápidamente se va contra QUETZALCOATL y está a punto de lanzarle una patada en la cara, pero vemos cómo QUETZALCOATL sonríe.

Rápidamente, se agacha esquivando la patada y pone las manos en el suelo y alza las piernas dando unas vueltas estilo capoeira, golpeándole la pierna a TLALTECUHTLI. Su cuerpo de TLALTECUHTLI gira en el aire; ella, atontada, no sabe lo que pasa. Seguido, QUETZALCOATL golpea con una fuerza brutal el estómago de TLALTECUHTLI, que estaba dando vueltas en el aire.

De inmediato, QUETZALCOATL le agarra el brazo antes de que salga volando por la patada y se va con TLALTECUHTLI. La fuerza de la patada le da suficiente impulso a QUETZALCOATL, permitiéndole dar vueltas. Vemos cómo QUETZALCOATL da vueltas como trompo en el aire, agarrándole la mano a TLALTECUHTLI, que está muy confundida y, por la fuerza centrífuga, no puede moverse.

Luego de un rato, QUETZALCOATL lanza con fuerza a TLALTECUHTLI con dirección al suelo, golpeándola brutalmente contra la tierra y abriendo un cráter enorme. Vemos que TLALTECUHTLI se está levantando muy herida y con dificultad, maldiciendo a QUETZALCOATL; la mencionada aterriza enfrente de TLALTECUHTLI con una mueca de satisfacción.

TLALTECUHTLI: Perra, ¿por qué eres tan fuerte?

QUETZALCOATL: (Encoge los hombros) Quién sabe, pero déjame decirte una cosa, cualquier ser se volverá fuerte por proteger algo, y eso me define a mí a la perfección; mientras amenaces mi mundo, no tendré piedad contigo.

Luego de estas palabras, QUETZALCOATL le intenta dar un golpe contundente, pero debajo de la tierra salen lanzas hechas de sangre, que atraviesan el cuerpo de QUETZALCOATL.

QUETZALCOATL, muy sorprendida, retrocede muy herida y sangrando, mientras que TLALTECUHTLI se está riendo.

TLALTECUHTLI: (se regenera) Jajajaja, estúpida, no creí que bajarías la guardia en el último momento; yo también tengo las habilidades de tus estúpidos hermanos, bueno, más la del idiota del dios de la guerra, pero en fin, detalles; ahora morirás.

TLALTECUHTLI con su sangre crea una espada y justo cuando le iba a clavar la espada, es impactada por una patada en toda la cara, mandándola a volar y rompiendo todo a su paso hasta estrellarse contra una roca. Era MALEKIN, que rápidamente, una vez que cayó del cielo, se recuperó y fue a ayudar a QUETZALCOATL.

MALEKIN, todavía con su forma delgada, se enfrenta a TLALTECUHTLI, que ahora vemos que está viniendo caminando lentamente.

MALEKIN: (sudando) ¿Estás bien, amiga?

QUETZALCOATL: (Se transforma) Sí… solo un poco cansada. ¿Crees que puedes terminar esto? Ya casi está, jeje.

MALEKIN: Descuida, creo que sí, mira cómo está, está muy lastimada.

QUETZALCOATL: (Se comienza a sanar) Bien, te lo dejo; por el momento descansaré. (Se tira al suelo).

MALEKIN, exigiéndose más, se pone la barrera morada en todo su cuerpo y rápidamente corre y se enfrenta con los puños a TLALTECUHTLI. Vemos cómo una lucha con técnica da lugar en este maldito bosque: golpe por arriba, esquivas, patadas altas; ninguno de los dos daba su brazo a torcer. Rápidamente, la lucha se alarga por unos minutos, pero vemos cómo MALEKIN empieza a perder terreno y su barrera se rompe. Esto es aprovechado por la diosa TLALTECUHTLI, que con su mano forma una lanza e intenta atravesar a MALEKIN, que ya había perdido la esperanza de ganar. De la nada, del suelo salen estacas hechas de sombras, atravesándole el cuerpo a la diosa TLALTECUHTLI, lastimándola seriamente.

Es RENJIT que, muy herido, usa lo último que le quedaba; seguido, grita: “¡AHORA, MALEKIN!”. MALEKIN, que estaba ya resignado, vemos que en sus ojos la llama de la lucha se vuelve a encender; seguido, MALEKIN se para enfrente de la diosa TLALTECUHTLI, que ya estaba votando sangre por la boca, y sin perder tiempo recubre su puño de electricidad y vemos cómo los rayos se comienzan a poner de color rojo, dejando sorprendida a TLALTECUHTLI, que en su mente dice: “¿Cuándo aprendió eso este infeliz?”.

Por la desesperación de escapar, electrocuta a RENJIT, soltándose de las ataduras y logra saltar para esquivar el golpe, pero no fue lo suficientemente rápida y el golpe le cae en su pierna izquierda, desintegrándole la pierna por completo y así pierde una pierna. Furiosa, con una agilidad sobresaliente, va hacia RENJIT y le da un puñetazo en la mandíbula, dándole dos vueltas en el aire al pobre RENJIT, que cae pesadamente en el suelo. Sin más, con su pierna sobrante, lo remata con un rodillazo en el estómago, dejándolo fuera de combate a RENJIT, que ya estaba casi muerto en el suelo.

TLALTECUHTLI, sin perder tiempo, mira a MALEKIN, que estaba cayendo al suelo de cansancio. Antes que MALEKIN toque el suelo, TLALTECUHTLI aparece frente a él y lo golpea con tal fuerza que lo hace llegar más rápido al suelo y forma un gran cráter. HUE y ASTAROTH se levantan del suelo, heridos y cansados, y llegan a ver el momento exacto donde TLALTECUHTLI está golpeando salvajemente a MALEKIN y diciendo: “Maldito, te atreviste a quitarme una pierna, morirás”. MALEKIN, en su estado normal, yace en el suelo, votando gran cantidad de sangre por la boca de tantos golpes.

ASTAROTH, en shock, se para y grita: “¡DETENTE, MALDITA!”. ASTAROTH corre desesperadamente hacia MALEKIN para salvarlo; en la cara de TLALTECUHTLI vemos cómo se ríe muy desquiciadamente mientras golpea a MALEKIN. ASTAROTH ya no lo aguanta más y estalla.

ASTAROTH: (furioso) Maldita… ¡TE DIJE QUE TE DETUVIES!

Vemos que a ASTAROTH le salen unas alas de color negro y gana mucho más velocidad y, con una velocidad segadora, agarra por el cuello a TLALTECUHTLI y, muy furioso, vemos cómo la está ahorcando, impidiendo que se pueda mover. Vemos a un ASTAROTH con unas grandes alas negras agarrando por el cuello a TLALTECUHTLI en el aire, que desesperadamente intenta liberarse; seguido, intenta hablar.

TLALTECUHTLI: (respirando con dificultad) Suéltame… maldito… suéltame… ¿Tú cómo puedes tener tanto poder?

ASTAROTH: (con llamas en sus ojos y furioso) ¡TÚ! Te atreviste a lastimar a mi hijo; la pagarás muy caro… Tú eres un ser miserable que no se compara con nosotros, los ángeles; desaparece.

Cuando termina de hablar, vemos cómo el libro de ASTAROTH vuela alrededor de él abriéndose; seguidas, las páginas comienzan a cambiar rápidamente mientras ASTAROTH habla en un idioma desconocido. Las manos de ASTAROTH comienzan a prenderse en llamas de color rojo intenso; ahora vemos cómo TLALTECUHTLI patea desesperadamente por liberarse, mirándolo los ojos de ASTAROTH que emanaban una ira intensa. En su mente, TLALTECUHTLI se arrepiente de haber provocado tanto a ASTAROTH y piensa también que él es una verdadera deidad.

Las manos de ASTAROTH están incendiando a TLALTECUHTLI, que deja de forcejear aceptando su destino. Una lágrima cae por la mejilla de TLALTECUHTLI mientras el fuego la consume y la hace cenizas. Esta escena es vista por todos, incluso por MALEKIN, que, a punto de desmayarse, mira cómo su padre carboniza a un dios muy fuerte. MALEKIN no aguanta y se desmaya.

Una mujer de cabellos rubios agarra la cara de un bebé que no tenía labios y le dice “te quiero mucho”. Luego de esto vemos que era un sueño de MALEKIN, que despierta de golpe, botando una lágrima por su ojo izquierdo; sin más, se la seca y mira a su alrededor, dándose cuenta de que todos sus amigos estaban ahí, pues la pelea había terminado; solo ASTAROTH estaba parado encima de una roca mirando la pirámide destruida con sus alas negras a la vista de todos.

Luego, RENJIT salta sobre MALEKIN, abrazándolo y llorando.

RENJIT: (llorando) Sonriente, gracias a Dios que estás bien, dormiste 3 horas.

MALEKIN: Oh… vamos, tranquilo, Renjit (aparta a Renjit), me lastimas, ¿qué pasó, Quetzalcóatl, ganamos, verdad? (Se levanta) Y mis heridas, ¿por qué estoy bien?

HUE: Él te curó (señalando a Astaroth).

QUETZALCOATL: (Asiente con la cabeza mirando a Malekin). Sí, ganamos, pero ahora hay otro pendiente, ¿verdad, Malekin?

MALEKIN mira a su padre y ASTAROTH, al sentir la mirada, se voltea y lo mira de reojo; luego voltea completamente y mira directamente a su hijo, dejando una tensión en el aire.

¿Qué pasará entre estos dos? ¿Quién era la mujer en el sueño de MALEKIN? ¿Esto se definirá tranquilamente? Muy pronto lo sabremos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo