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La vida después de la muerte en el infierno - Capítulo 89

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Capítulo 89: Capítulo 88: Familia, pasado y promesa.

Los ángeles, seres de luz, su poder reside en sus alas: 6 alas para los más poderosos, la primera jerarquía; 4 alas para los segundos, la segunda jerarquía; 2 alas para los últimos, la tercera jerarquía, pero esto puede cambiar. Solo Dios puede degradar a estos seres quitándoles sus alas, y las alas negras pertenecen a los ángeles desterrados que están arrepentidos de sus pecados e hicieron buenas acciones; hay otros cuyas alas cambian a las de un murciélago cuando no se arrepienten de nada.

Continuando con la historia, MALEKIN mira ferozmente a ASTAROTH, que con una mirada triste pero seria mira a su hijo. El ambiente es pesado entre estos dos seres; nadie quiere meterse en el camino de estos dos, hasta que el silencio es interrumpido por QUETZALCOATL.

QUETZALCOATL: (nerviosa) Oigan, señores, ¿no creen que esto deberían resolverlo pacíficamente?

MALEKIN: (molesto) Sí… yo también lo creo, pero ¿qué dices tú… padre?

ASTAROTH: (con un tic en el ojo) Malekin, yo…

MALEKIN: (molesto) Me dejaste por varios años en un lugar maldito, pudriéndome por varios años; si no fuera por Heracles… quizás yo ya estuviera muerto. ¿Acaso tienes derecho a regresar?

Todos miran nerviosos cómo esta escena se pone más intensa, mirando fijamente a MALEKIN y ASTAROTH.

ASTAROTH: Hijo… yo quiero pedirte perdón, lo entenderás más adelante, pero tu madre…

MALEKIN: ¡NO METAS A MI MADRE! Ni siquiera la conocí, no me acuerdo de ella nada, y espero que no estuviera de acuerdo con todo lo que hiciste… También espero que lo que vi hace un momento en mi sueño (se agarra la cara) sea verdad… Sabes, siempre soñé con este momento, pero pensar que tú, un demonio maldito, fueras mi padre, solo me da asco.

ASTAROTH, al oír estas palabras, algo en su corazón se rompe y sus alas empiezan a bajar de lo alto que estaban.

ASTAROTH: (voz temblorosa) No, es verdad, toda la culpa fue mía… los quiero a los dos, pero creo que lo mejor hubiera sido nunca conocer a tu madre, para evitar este sufrimiento, pero déjame compensártelo, hijo.

MALEKIN: Nunca vuelvas a decir que soy tu hijo, ¡JAMÁS! Solo quiero decirte adiós; por el bien de los dos, espero nunca volverte a ver.

ASTAROTH: Pero hijo…

MALEKIN: (furioso) ¡QUE NO LO DIGAS, MALDICIÓN!

ASTAROTH baja y se pone al lado de MALEKIN e intenta poner su mano en el hombro de su hijo.

MALEKIN: ¡SUÉLTAME! No te lo voy a repetir.

ASTAROTH: (apenado) Espera, déjame explicártelo, solo faltan unos años, ya estoy desarrollando un poder para romper los pactos y podré decirte la verdad… solo espera…

MALEKIN le da un golpe en la boca a ASTAROTH, tumbándolo en el suelo y haciéndolo sangrar.

MALEKIN: No lo repetiré otra vez, lárgate. (Con los ojos a punto de llorar).

ASTAROTH, en el suelo, está muy pensativo mirando a MALEKIN; luego de unos segundos, sus ojos se abren mucho, parece que tuvo una idea; seguido, se limpia la sangre de la boca y se levanta.

ASTAROTH: Bien, al parecer no escucharás, y como padre no te dejaré irte así con esas emociones. ¿Quieres pelea? Pues, ¡VEN A POR MÍ!

MALEKIN, al oír esto, se pone en posición de pelea mirando a ASTAROTH.

HUE: ¡ASTAROTH! Esta no es la solución, solo empeorarás todo.

ASTAROTH: El chico quiere pelea, pues la tendrá; yo sé lo que estoy haciendo.

HUE: Eres un estúpido, piensa en LEONORA, ella no hubiera querido esto.

QUETZALCOATL agarra el hombro de HUE y lo detiene.

QUETZALCOATL: HUE (hace un no con la cabeza): Déjalos, parece que solo así solucionarán sus problemas.

RENJIT: ¿Estás segura de esto, Quetzalcóatl?

QUETZALCOATL: Solo retrocedan.

Todos hacen caso y retroceden rápidamente, dejando a MALEKIN y ASTAROTH mirándose fijamente.

QUETZALCOATL: ¡ESCUCHENME LOS DOS! Al aceptar esto, no quiere decir que los voy a dejar hacer lo que quieran; me meteré si esto se sale de control.

ASTAROTH: (muy serio) Por mí está bien.

MALEKIN: (furioso) No creas que ella te salvará.

Luego de una mirada larga que parecía nunca acabar, los dos salen a toda velocidad chocando entre sí, pero MALEKIN es el que es empujado para atrás, golpeándose con varios árboles en el proceso, ya que no tenía todo su poder.

ASTAROTH: (se detiene en seco) ¿Quieres que lance el hechizo para que puedas tener todo tu poder?

MALEKIN: (Se levanta y se limpia la sangre de la boca). ¿Crees que necesito tu ayuda? Nunca más, solo observa.

MALEKIN crece de tamaño, pero no por completo. ASTAROTH mira eso y sonríe. Seguido, ASTAROTH corre y golpea con fuerza en el pecho de MALEKIN, pero su golpe es detenido en seco por la barrera morada de MALEKIN, la cual estaba por todo su cuerpo. Rápidamente vemos cómo MALEKIN recubre también su cuerpo con rayo azul, dejando impresionado a ASTAROTH, el cual rápidamente abre su libro y múltiples encantamientos de fuego son lanzados.

MALEKIN, con una velocidad considerada, acorta distancia con ASTAROTH, el cual salta para atrás y del suelo invoca una gran estaca de hielo, la cual empuja para atrás a MALEKIN. Rápidamente en el aire, logra estabilizarse y cae parado. Corre rápido para golpear a ASTAROTH, pero es interceptado por un pequeño meteorito, impactándolo contra el suelo. MALEKIN crece más de tamaño, bajando su velocidad, pero con todo eso logra acortar distancia con ASTAROTH, que ahora lanza otro hechizo, esta vez uno de viento que eleva a MALEKIN a los aires. Seguido, es impactado por pilares de tierra. En su mente, MALEKIN piensa: “Maldición, tiene control de todos los elementos”.

Rápidamente, MALEKIN tira un rayo de su mano, logrando darle en la pierna a ASTAROTH, que estaba muy confiado. Esto hace que ASTAROTH aparte la mirada de MALEKIN por unos segundos y se dé cuenta de que ya no está. Con la mirada lo busca por todos lados y luego recibe un gran golpe por la espalda; al voltearse, se da cuenta de que es MALEKIN, pero más delgado; parece más una persona común.

ASTAROTH: ¿Qué diablos pasa con tu cuerpo?

MALEKIN: No creas que necesito tu ayuda para pelear; yo mismo desarrollé una forma de combinar mis distintas habilidades; ahora verás.

MALEKIN, con esa forma delgada, en unos segundos se acerca a ASTAROTH, que, impresionado, da un golpe, pero MALEKIN lo esquiva y se pone detrás de él. Rápidamente, MALEKIN crece de nuevo y lanza un puñetazo devastador, hundiendo a ASTAROTH en el suelo. Este último hace un hueco por la tierra y logra escapar de MALEKIN y, saliendo del suelo, se pone enfrente de él.

ASTAROTH: Jeje, lograste cambiar, bien hecho, usas la forma delgada para acercarte y luego la forma grande para golpear, no está mal, lograste lastimarme.

Vemos cómo el hombro izquierdo de ASTAROTH está dislocado; seguido, él mismo se lo acomoda.

ASTAROTH: Ahora pelearé más en serio.

Luego de esto, ASTARON abre su libro, menciona unas palabras y el libro comienza a flotar alrededor de ASTAROTH. Sus alas negras comienzan a brillar un poco y ASTAROTH, hablando en una lengua extraña, en la mente de ASTAROTH, él dice: “Este hechizo no lo quería usar porque gasta toda mi energía, pero tengo que ayudarlo”. Luego de terminar de hablar, dice en un idioma normal: “Lo que Dios me quitó, por un momento yo lo repongo”. Al terminar de hablar, en la espalda de ASTAROTH, unas segundas alas negras comienzan a salirle. Vemos cómo lentamente las alas aparecen; todos miran asombrados y MALEKIN pone una cara de molesto.

MALEKIN: (molesto) ¿Crees que perderé? Ni lo pienses.

Después de terminar de decir esto, MALEKIN concentra energía, y sus rayos azules que recubrían su cuerpo comienzan a ponerse de un color rojo, como cuando se enfrentó a la diosa de la vida y la muerte; al ver esto, ASTAROTH sonríe y grita.

ASTAROTH: Este es el poder de la segunda jerarquía angelical; no duraré mucho, así que terminemos con esto.

Una batalla devastadora da lugar y los muchachos que miran esto están sorprendidos.

RENJIT: (asustado) Oye, Quetzalcóatl, ¿no vas a interferir? Hasta los cielos se están formando nubes negras.

HUE: Tiene razón, creo que sería mejor detener esto.

QUETZALCOATL: (sorprendida) Es muy tarde, ellos lo están dando todo.

Las nubes negras comienzan a soltar truenos, el viento se mueve como si un tornado pasara por el lugar. Esta batalla es como un desastre natural; vemos que mientras pelean, ASTAROTH dice: “Tu madre estuviera orgullosa”. Esto hace que MALEKIN se enfurezca aún más y le dice: “¡NO LA MENCIONES A ELLA!”, comenzando a golpear con más fuerza a su padre. Los dos toman distancia en el aire y se quedan levitando, dejando con la boca abierta a los demás.

HUE: Sabía que Astaroth tenía la habilidad de vuelo, pero Malekin, su poder está creciendo con este combate.

REJINT: Es curioso: cada golpe que da Malekin, Astaroth lo esquiva y le grita; es como si le estuviera enseñando a pelear.

QUETZALCOATL: Parece que hasta el último momento seguirá siendo el padre preocupado.

Los dos seres están viéndose mutuamente y rápidamente avanzan en dirección del uno al otro; en la mente de MALEKIN, la imagen de la mujer que vio en sus sueños lo mantiene fuerte, mientras que ASTAROTH solo mira a los ojos a su hijo mientras avanza.

ASTAROTH, mientras avanza, le grita a MALEKIN: “¡NO CREAS QUE PODRÁS GANAR!” y MALEKIN le devuelve el habla gritando: “¡ESO YA LO VEREMOS!” seguido, MALEKIN comienza a crecer de tamaño volviéndose muy grande; luego de eso concentra todo su poder y recuerda la sensación que tenía cuando ASTAROTH le daba su poder, y en unos instantes ese gran cuerpo suyo comienza a encogerse. Al mirar esto, ASTAROTH sonríe y acelera más su velocidad; vemos que MALEKIN logró dominar el poder de comprimir su cuerpo con toda su fuerza. Cuando ya están a unos metros el uno del otro, MALEKIN, decidido, junta los puños para golpear a ASTAROTH.

ASTAROTH, mira que el golpe es fácil de esquivar y sonríe, pero en su cabeza recuerdos de su esposa llegan a él, recuerdos de cuando tenía a MALEKIN entre sus brazos. Luego de esto, ASTAROTH solo cierra los ojos dejándose golpear; el golpe de MALEKIN cae en el pecho de ASTAROTH con tal fuerza que un impacto sónico se ve en el aire. Vemos cómo MALEKIN empuja a ASTAROTH hasta el suelo y, una vez ahí, MALEKIN no para de golpear a ASTAROTH.

ASTAROTH está en el suelo con los brazos abiertos y MALEKIN está encima de él. ASTAROTH no se defiende, recibe todos los golpes de MALEKIN. Con cada golpe que da MALEKIN, ASTAROTH sangra. Los golpes son brutales. Con cada golpe que recibe, recuerdos de su familia inundan la mente de ASTAROTH; cada golpe le recuerda los días donde perdió a toda su familia…

Hace millones de años.

Luego de la fallida toma del trono de DIOS por parte de LUZBELL, todos los ángeles rebeldes cayeron al averno, un infierno que estaba en pañales, donde los demonios antiguos ya existían. Los ángeles caídos más fuertes se separaron, pero en esta ocasión 3 ángeles en particular decidieron juntarse; estos eran AZAZEL, BELIAL y ASTAROTH.

AZAZEL: Maldición, maldito, Miguel, ¿cómo mierda se volvió tan fuerte?

BELIAL: Tranquilízate, Azazel, esto era inevitable.

ASTAROTH: Maldición, no se vale, Miguel es muy fuerte y los otros serafines también lo apoyaron, Luzbell de mierda, no sé por qué lo seguimos, su plan era absurdo, “tomar el trono de Dios, sí, cómo no” (mira al cielo). Ojalá se atraganten con su cielo.

AZAZEL: (asustado) O no, miren, nuestras alas son de murciélagos.

BELIAL: Cállate, Azazel, te pareces a las virtudes, tan delicadas esas cosas.

AZAZEL: No me insultes, por favor. Bueno, ¿qué haremos? Luzbell nos abandonó a todos y no sabemos dónde está, ahora, ¿qué haremos?

ASTAROTH: Va… qué más da, olvídate de ese desgraciado, buenos muchachos, por el momento sigamos juntos, quizás el padre de todo se apiade de nosotros.

Los milenios pasan y los seres inferiores como los humanos y otras razas fueron creados y las almas comenzaron a moverse. En el infierno las malas personas abundaban y los ángeles caídos los torturaban para ganar más poder. Con el tiempo, los ángeles no eran suficientes para cuidarlos y algunos seres escaparon. Ellos fueron evolucionando y convirtiéndose en demonios.

Estas fuerzas comenzaron a tomar el infierno y gradualmente nacieron grandes demonios pecadores convertidos en demonios. Algunos demonios nacieron de forma natural con el poder de los ángeles y los primeros demonios poco a poco fueron desapareciendo; la mayoría había sido tomada por Luzbell, el cual hizo un trato con Dios. Dios hizo todo esto para tranquilizar a su hijo más rebelde; todo seguía su curso hasta cierto día.

AZAZEL: Oigan, hermanos, ya ha pasado millones de años y no creo que ese barbón nos vaya a perdonar. Miren, nuestros cuerpos han cambiado mucho.

BELIAL: Sí es gracioso, la cabeza de Astaroth desapareció y tiene otros ojos, jajajaja.

ASTAROTH: Sí, sí, muy gracioso, imbécil, ahora vamos a trabajar; estos nuevos demonios nos quitan las almas y me he enfrentado a pecadores realmente poderosos; con ellos logré fortalecerme más.

BELIAL se agarra la oreja y recibe un mensaje por telepatía.

BELIAL: Oye, un soldado mío me dijo que al norte de donde estamos ha caído un nuevo lote de seres; parecen ser de la raza humana. ¿Qué me dicen, vamos?

ASTAROTH: No hay nada mejor que hacer, vamos.

AZAZEL: Es hora de comer, jajaja.

Los tres demonios se dirigen volando al punto donde están los humanos, mostrando sus alas de murciélago. Cuando llegan al lugar, descubren que hay como 30 humanos corriendo por todo el lugar, asustados como gallinas en corral. Luego de ver a los humanos cómo corren despavoridos al verlos, comienzan su caza. En esta ocasión, ellos los partían en pedazos y luego absorbían sus almas; no había tortura de por medio. Entre risas y gritos, los demonios se divertían. Justo cuando ASTAROTH estaba yendo por su quinta víctima, logra ver a una mujer de cabello rubio sentada en el suelo; era la única persona que no corría. Esto dejó confundido a ASTAROTH, el cual aterrizó enfrente de ella.

ASTAROTH: Mujer ¿Por qué no corres? ¿Acaso…? ¿No nos tienes miedo?

MUJER: (Se echa.) ¿Para qué correr? Eso es lo que les gusta, ¿verdad? Al final nos matarán y yo ya viví lo que tenía que vivir, hice mucho daño, así que me lo merezco.

Confundido, ASTAROTH se acerca más y se sienta al costado de ella.

ASTAROTH: Oye, ¿cómo te llamas? Nunca vi un ser como tú; tu especie es cobarde cuando nos ve, pero tú me intrigas.

MUJER: (Se levanta y se sienta mirando a Astaroth). Bueno, si de verdad te interesa, me llamo LEONORA, un placer, pero creo que deberías decir tu nombre también, muchacho guapo.

Estas palabras dejan sorprendido a ASTAROTH y lo vemos sorprendido.

ASTAROTH: OH, perdona mis modales, jeje, yo me llamo Astaroth.

LEONORA: Espera, ¿eres de verdad? Jajaja, lo sabía, mi maldita familia religiosa tenía razón, pensar que ustedes existen, así que ¿este es el infierno?

ASTAROTH: Creo que sí, me gusta investigar, así que en estos milenios, creo que ustedes los humanos así lo conocen. Claro, no me sorprende que sepan de nosotros; algunos demonios lograron escapar a su plano. Lo más seguro es que ellos esparcieron nuestra cultura con ustedes, pero en fin, cuéntame más de ti.

Luego de esto, los otros demonios se dan cuenta de que ASTAROTH está conversando con una humana y bajan para encararlo.

BELIAL: ¿Qué mierda estás haciendo, Astaroth? ¿Por qué demonios hablas con la comida?

LEONORA: Hola, me llamo Leonora.

AZAZEL: Oye, hermano, la comida habló.

LEONORA: ¿Comida? Y a todo esto, ¿por qué nos matan?

BELIAL: Esto… pues… verás… qué mierda, Astaroth, ¿qué demonios es ella?

ASTAROTH: (mirada coqueta) Ni yo lo sé, pero ella me interesa mucho, jeje.

AZAZEL: Hablas como si te gustara… Oh, ya entendí.

BELIAL: Sí, es interesante esta mujer humana… Oh, espera un minuto, no, ella es la comida. Astaroth, entra en razón, somos demonios ahora, ella debe morir por nosotros.

ASTAROTH: (Se levanta molesto). No dejaré que nadie le ponga la mano encima.

AZAZEL: Esto está mal.

BELIAL: Oye, Astaroth, lo reconozco, esta mujer es interesante, pero ¿no crees que DIOS se molestará? No podemos hacer esto, ¿quieres enfadar más a padre?

ASTAROTH: Él nos abandonó, y la verdad ya estoy harto. Tengo suficiente poder para poder escapar de este lugar, pero la verdad no sabría qué hacer y hoy conocí algo interesante (se pone delante de Leonora) y voy a proteger con mi vida.

BELIAL: Sabes, a mí también me interesa esa mujer. Estoy con ustedes todo el tiempo y ya me cansé de esto también; algo fresco para poder jugar, creo que la quiero.

AZAZEL: Oye, Belial, ¿estás bien de la cabeza? No vale la pena esto.

BELIAL: ¿Qué pasa, Azazel? ¿Crees que no soy digno de ELLA?

AZAZEL:  No, no dije nada.

ASTAROTH: Tú y tus complejos, te lo advierto, Belial, si le pones un dedo encima, verás que Miguel no es el único ser poderoso de la creación.

En segundos, ASTAROTH pone segura a LEONORA en una cueva cerca; se movió a la velocidad de la luz. Seguido, grita “vengan por mí” y se enfrenta a los otros demonios. ASTAROTH pelea con AZAZEL y BELIAL al mismo tiempo; incontables impactos de ondas sónicas se ven en el terreno, destrozando a los pobres humanos que seguían corriendo. Luego de unos minutos, ASTAROTH derrota a los otros dos, dejando el campo completamente destruido y todos los otros humanos despedazados. Luego, ASTAROTH los amenaza.

ASTAROTH: Por los viejos tiempos los dejaré vivir; lárguense de mi vista; si los vuelvo a ver, no tendré compasión con ustedes.

Los dos demonios se levantan del suelo muy heridos y comienzan a echar vuelo, alejándose lentamente de ASTAROTH; vemos que BELIAL se voltea y le habla por última vez.

BELIAL: No creas que esto ha terminado.

AZAZEL asiente con la cabeza y se va con BELIAL; rápidamente, ASTAROTH va con LEONORA, la cual estaba en la puerta de la cueva mirando el combate.

LEONORA: Guau, eres increíble… La verdad no sé qué pasó ahí porque solo vi explosiones, pero seguro los apalizaste, jeje.

ASTAROTH, al oír esto, se ríe y le sonríe; dentro de él no sabía qué era esta emoción que sentía por la humana, que lo obligaba a defenderla.

ASTAROTH: (sonriendo) Leonora, estás en el infierno, ¿te gustaría acompañarme por la eternidad?

LEONORA: (Sonrojada) Sí que eres directo, diablito, jajaja, me gusta eso.

Luego de esto, la pareja anduvo por el infierno por muchos años formando una relación. ASTAROTH había comprendido el sentimiento del amor y nunca más hizo algo malo; al contrario, logró salvar a varias especies. Con el tiempo, sus alas, que eran dos, lograron volver a su forma normal, pero de color negro; más luego formaron un ejército, construyeron un castillo y, pasado el tiempo, LEONORA quedó embarazada de ASTAROTH.

Había nacido un bebé muy particular, uno que no tenía labios y parecía siempre sonreír. Este era MALEKIN. LEONORA lo abrazó muy fuerte y le dijo “te quiero” mientras ASTAROTH miraba feliz. Ellos estaban felices con su bebé. El tiempo pasó y MALEKIN tenía 4 años y todo era felicidad hasta que cierto día…

SOLDADO DEMONIO: (exaltado) Mi señor, terribles noticias.

ASTAROTH: Dime qué es lo que pasa.

SOLDADO DEMONIO: Señor, hay dos grandes demonios a las afueras de nuestro territorio y tienen infinidad de soldados demonios.

ASTAROTH: Dijiste 2.

LEONORA: Querido, no serán esos dos, ¿verdad?

ASTAROTH: Cómo son ellos.

SOLDADO DEMONIO: Uno parece una cabritzti del planeta Jorden.

LEONORA: Es él, es una cabra, sin duda es él.

ASTAROTH: Maldición, sabía que algún día volverían, debí matarlo en ese momento. ¿Cuántos soldados traen?

SOLDADO DEMONIO: Mi señor, son 30 legiones.

ASTAROTH está sorprendido y se sienta en su trono mientras LEONORA está sudando, agarrando al niño.

ASTAROTH: No puede ser, nosotros solo contamos con 10 legiones actualmente; ellos combinaron su poder militar, ¿qué mierda haré?, justo cuando mi vida estaba arreglada, ¿por qué? (Golpea el suelo haciendo temblar el lugar).

El niño MALEKIN llora y su madre lo trata de calmar.

ASTAROTH: Perdón, hijo, lo siento, no volveré a hacer eso; puedes retirarte, en unos momentos tendrás mis órdenes. (El soldado se retira). Leonora, ¿qué haremos?

LEONORA: ¿Esto está perdido?

ASTAROTH: No lo creo, pero si algo malo pasa, tendremos que irnos a empezar de nuevo.

LEONORA: (Suspira) Hay que hacerlo por él.

ASTAROTH mira a LEONORA y a MALEKIN y les sonríe. Ahora nos vamos un poco en el tiempo; vemos cómo la guerra da lugar, incontables demonios invaden el territorio de ASTAROTH, la masacre es inevitable y las fuerzas enemigas avanzan al castillo de ASTAROTH. Vemos que los dos demonios entran en la habitación de ASTAROTH, donde está él.

BELIAL: Mira nada más quién tenemos aquí.

AZAZEL: Sí, es nuestro amigo Astaroth, jeje.

ASTAROTH: Malditas perras, creen que me ganarán.

Los dos demonios sonríen y comienzan a transformarse en unos seres más grandes y monstruosos; toda la habitación tiembla. ASTAROTH saca unas espadas debajo de su cama para enfrentarlos. Rápidamente, los dos demonios lanzan bolas de energía oscura contra ASTAROTH, que a muy duras penas logra bloquearlas todas.

ASTAROTH: (en su mente) Estos malditos crearon una barrera alrededor de mí para debilitarme.

BELIAL: Maldito, ¿dónde está esa mujer? La haré mía.

ASTAROTH: Bastardo, no te dejaré ir.

De repente, la voz de LEONORA suena en la habitación diciendo: “Aquí estoy”. ASTAROTH, sorprendido, pregunta: “¿Por qué has venido?”. Rápidamente, LEONORA salta y crea una enorme barrera de color morado frente a ASTAROTH, el cual está muy sorprendido, y también deja sorprendido a los otros dos demonios.

ASTAROTH: Leonora, ¿cómo es que tú puedes usar esa magia?

LEONORA: Perdón, amor, todo este tiempo a escondidas aprendí magia de nuestros sirvientes y con el tiempo desarrollé este poder.

AZAZEL: (mientras ataca) Oye, Belial, esto es posible, un humano con poderes.

BELIAL: Es normal, ha pasado mucho tiempo en este lugar, por eso desarrolló esos poderes, pero no es suficiente.

ASTAROTH: (susurra) Oye, nuestro hijo, ¿dónde está?

LEONORA: (susurra) Lo mandé con el sirviente más confiable a un pueblo lejos de aquí y le borré la memoria; si algo nos pasa, el niño estará a salvo.

ASTAROTH: Lo intentaremos, estaremos juntos, lo prometo.

Luego de esto, ASTAROTH comienza a juntar energía y prepara su ataque con todo su poder para derrotar a estos dos demonios, pero al último momento vemos cómo la barrera de LEONORA comienza a resquebrajarse. Una sonrisa diabólica se ve en la cara de BELIAL y seguido lanza un rayo de energía oscura con todo su poder, rompiendo la barrera de LEONORA. Ella rápidamente se voltea y abraza a su marido; el poder es tan grande que rompe todo a su paso, mandando a volar a ASTAROTH y a LEONORA.

Vemos que estos dos últimos estaban en el suelo muy lejos del castillo, adoloridos y muy lastimados, al borde de la muerte; con dificultad logran moverse y echados se ponen cara a cara.

LEONORA: Oye, Astaroth, no lo lograré.

ASTAROTH: Espera, Leonora… me curaré… maldición, no me queda mucha energía.

LEONORA: (llorando) ¿Crees que me puedes hacer un favor? Esos malditos, si saben que estamos vivos, no nos dejarán en paz… Quiero hacer un pacto contigo.

ASTAROTH: (sorprendido) Espera, amor, podemos hacerlo; si hago un pacto justo ahora, no tendré más energía.

LEONORA: (llorando) Astaroth, eres el único que puede cuidarlo en la sombra, por favor, solo hazlo, esta es mi última voluntad.

ASTAROTH, llorando, agarra la mano de LEONORA y asiente con la cabeza.

ASTAROTH: (llorando) ¿Qué es lo que deseas, mortal?

LEONORA: (sonriendo y llorando) Deseo que nunca descuides a nuestro hijo y que no le puedas decir la verdad; quiero que viva feliz sin la presión de nuestro pasado.

ASTAROTH: (llorando a montones) Hecho…

En el castillo los demonios sonríen y gritan de alegría porque derrotaron a ASTAROTH, pero la risa les duró poco porque una voz que venía del cielo dijo lo siguiente: “Demonios, ustedes que destrozan todo a su paso, no merecen la salvación. El infierno se dividirá en 7, prepárense”.

Luego de esto, la tierra tiembla y vemos cómo algunos demonios empiezan a brillar; una de ellas es LEONORA. Después de cerrar el pacto, el cuerpo de LEONORA desaparece; seguido, múltiples demonios también desaparecen; entre ellos están BELIAL y AZAZEL. La tierra se ilumina y todos desaparecen. ASTAROTH, muy confundido, se levanta y mira todo a su alrededor, detectando que no había nadie más que él en ese lugar.

ASTAROTH: (mira al cielo llorando) ¿Por qué?, ¿por qué? ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

En otro lugar, el demonio que llevaba a MALEKIN había desaparecido, pero este solo fue movido a otro lugar del mismo infierno y, desorientado, logra ver un pueblo y piensa ir a dejar a MALEKIN en ese lugar. Al llegar, los demonios del sitio acorralan al demonio y lo matan; el jefe del pueblo, al mirar a MALEKIN por ese aspecto que tenía, decide dejarlo como mascota del lugar.

Ahora nos vamos con ASTAROTH. Varios años han pasado y crea un laboratorio, obtiene mucho conocimiento de todo el cambio que hubo en el infierno. Con el pasar del tiempo logra tener más aliados y entre ellos un joven, ACHAM, logra meterse en sus filas. Con el tiempo logra descubrir el paradero de su hijo y manda a ACHAM, pero como sabrán, MALEKIN abandonó el pueblo donde estaban, y así pasa el tiempo y pasa todo lo que vimos con HERACLES y MALEKIN.

Luego de esto, ASTAROTH logra encontrar de nuevo a su hijo en los eventos con DANTE, pero al ver que tiene amigos, decide no meterse. Luego de esto, al enterarse de la diosa de la vida y la muerte, decide matarla para evitarle problemas a su hijo y comprobar su fuerza. Se topó con HUE y vemos que también hace un trato con él para mantener su boca cerrada, ya que HUE logró encontrar a ASTAROTH en su laboratorio y supo toda su historia; la historia pasa hasta el momento donde lo dejamos.

MALEKIN golpeando sin parar a ASTAROTH, el cual solo se deja golpear. Unas lágrimas salen de los ojos de ASTAROTH, lo cual mira MALEKIN y poco a poco detiene sus golpes; pasó de ser golpes contundentes a golpes fuertes, luego golpes suaves y por último lo mira y al bajar su último golpe con el recuerdo de su madre en la cabeza, le dice con lágrimas en los ojos: “¡¿Por qué me abandonaste, papá?!”. Los otros amigos se acercan y se juntan alrededor de MALEKIN y ASTAROTH; todos están con miradas muy tristes, el silencio es sepulcral, pero es interrumpido por ASTAROTH, que habla muy bajo por las graves heridas.

ASTAROTH: (dificultad para hablar) No llores… hijo, al final, pude ver toda tu fuerza… creo que estás listo para… ayudarme… Por el tiempo no te podré decir mucho… pero esto será más que suficiente… mata a Belial y Azazel, ellos son los culpables de todo… Fue un gusto poder volver a verte…

HUE: (lagrimeando) Oye, Astaroth, ¡¿POR QUÉ LO DIJISTE?!

Una débil sonrisa se dibuja en la cara de ASTAROTH; vemos que sus piernas empiezan a volverse polvo. MALEKIN se levanta, y salta y, sorprendido, mira cómo su padre está desapareciendo.

MALEKIN: ¿Qué rayos está pasando, Hue? Explícame esto, él no puede irse, todavía no ha pagado…

HUE con lágrimas en los ojos agarra el hombro de MALEKIN y mira hacia el suelo…

HUE: Esto pasa cuando alguien rompe el trato de un demonio; el cuerpo y el alma desaparecen.

MALEKIN: (en shock) ¿Qué?

Vemos cómo el cuerpo de ASTAROTH desaparece poco a poco con una sonrisa en la cara, al ver que su hijo es una persona muy poderosa y también por haber logrado ayudarlo a progresar en su fuerza. La vida de ASTAROTH se apaga lentamente, sin arrepentimientos, pues al final logró fortalecer a su hijo para las futuras batallas que estaban por venir. Todos miran callados cómo ASTAROTH desaparece; un silencio fúnebre llena el lugar, mientras MALEKIN mira el cielo.

Esta batalla ha llegado a su fin. ¿MALEKIN sabrá algún día el pasado de su padre? ¿Qué pasará con MALEKIN luego de esto? ¿Dónde estará REX? Muy pronto lo sabremos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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