La vida después de la muerte en el infierno - Capítulo 90
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Capítulo 90: Capítulo 89: La decisión de Malekin, una mujer brutal aparece.
La vida de un ser que conoció el odio, la envidia y el amor ha llegado a su fin, pero ¿será su final?
Mientras el cuerpo de ASTAROTH desaparece y todos miran cómo se hace polvo, se nota en las caras de los que rodean al ángel una mirada de tristeza. MALEKIN, el cual no conocía bien a su padre, solo mira decepcionado el momento de su partida. Mientras el evento de la muerte de ASTAROTH ocurre, el tiempo parece detenerse y todo se pone de color gris; vemos a alguien muy conocido: el ángel de la muerte estaba presente.
AZRAEL: Hola, Astaroth, ¿cómo te ha ido?
Una silueta fantasmal de ASTAROTH se para enfrente del ángel de la muerte.
ASTAROTH: ¿Es en serio? ¿Por qué simplemente no desaparezco? ¿A… acaso, padre, me ha perdonado?
AZRAEL: (niega con la cabeza) Me temo que no es por eso que estoy aquí; la muerte de un ángel es algo descomunal, nunca nadie pudo matar a uno y de nosotros no hay copias, somos seres únicos, ninguna copia hay en el multiverso de nosotros, por eso es tan especial tu muerte y, además, por tus méritos, te has ganado un premio consuelo.
ASTAROTH: Ja, perdón, pero no creo eso; el imbécil de Mammon se murió y no sentí tu poder cuando pasó.
AZRAEL: No me hables de esa cosa. A diferencia de ti, tú te arrepentiste de todo, él no; hasta tus alas cambiaron. Ese idiota negó por completo todo de su divinidad, por eso termina como está. En fin, no creas que te voy a llevar al paraíso de nuevo; esta vez reencarnarás. Dale gracias a padre, que mostró una pizca de amabilidad tras ver todo tu desarrollo. Bueno, en fin, te diré lo que padre dijo.
ASTAROTH: Pensé que me había abandonado.
AZRAEL: Él nunca olvida. Bueno, te repetiré sus palabras: “Hijo mío, tras ver cómo protegiste a una humana y te enamoraste, te arrepentiste de tus pecados y ayudaste a tu hijo a progresar, te daré la mano, pero deberás pagar una condena: reencarnarás 7 veces y en cada una de ellas, al final de tus días, recordarás quién eras, para que no te olvides de tus pecados. Al finalizar estas 7 reencarnaciones, podrás regresar al cielo. Cuídate mucho y sé bueno en todas tus vidas por venir. Adiós”. Eso es todo lo que dijo, así que Astaroth, dame la mano, es hora.
ASTAROTH, al terminar de escuchar todo esto, rompe en llanto agarrándose la cara.
ASTAROTH: (llorando) Al final nunca nos abandonó, solo espero que cambiáramos. Gracias, Azrael, muchas gracias.
AZRAEL: Sé que padre puede ser desesperante a veces, Astaroth, pero él nos quiere.
ASTAROTH: (aliviándose) Lo sé, yo también soy padre.
Con esto último, ASTAROTH toma la mano de AZRAEL y comienza a desaparecer. Luego de esto, volvemos a la escena donde el cuerpo de ASTAROTH termina de volverse polvo; un silencio incómodo ocupa el lugar, hasta que QUETZALCOATL habla.
QUETZALCOATL: (apenada) Bueno, muchachos, esto ya se terminó; creo que deberíamos volver a soltar las nuevas noticias.
El silencio sigue en el lugar; RENJIT se acerca a MALEKIN, que está mirando fijamente el lugar donde estuvo su padre, y le toma el hombro.
RENJIT: Amigo, es hora de irnos.
HUE: Malekin, el pueblo nos espera.
MALEKIN: (desganado) Si lo sé, podrían… podrían adelantarse; en unos minutos los alcanzo.
RENJIT: Pero, Male…
QUETZALCOATL agarra por el hombro a RENJIT y le dice no con la cabeza. Tanto HUE, RENJIT y QUETZALCOATL se comienzan a retirar. Antes de que RENJIT se retire, le dice a su amigo: “Estoy para ti, amigo”. Luego de esto, proceden a retirarse.
MALEKIN mira con profunda melancolía el agujero donde estaba su padre, cuando de repente comienza a llover, sorprendiendo a MALEKIN, ya que en el infierno nunca había llovido, y comienza a hablar.
MALEKIN: (Lagrimeando) Al final… nunca te conocí bien, no sé quién rayos eras, pero… tampoco sé… por qué siento este profundo dolor en mi pecho… Adiós, padre.
Luego de terminar de decir estas palabras, MALEKIN se retira limpiándose los ojos; más adelante vemos cómo los 3 amigos siguen caminando mientras hablan.
QUETZALCOATL: ¿Lluvia? Desde que estoy aquí nunca ha llovido en el infierno.
RENJIT: Eso es verdad… y… ¿Por qué lloras, Hue?
HUE: (llorando sin expresiones) Hasta el cielo llora su partida, muchacho, solo eso te puedo decir.
RENJIT y QUETZALCOATL se quedan un poco confundidos con las palabras de HUE; luego de un rato, MALEKIN alcanza a sus amigos y regresan a la aldea a informarles de las buenas nuevas, pues tras la derrota de la diosa de la vida y la muerte, el infierno 1 es libre… o quizás no.
Han pasado 1 semana y nuestros amigos están reunidos en el palacio. QUETZALCOATL regresó a gobernar el Mictlán; solo HUE, RENJIT y MALEKIN están en la sala juntos con otros demonios que ayudan a MALEKIN a dirigir su reino.
MALEKIN: Bien, amigos, hay muchos asuntos que tratar hoy, gracias a nuestra victoria en contra de esa diosa maldita, que ni me molestaré en decir su nombre, que es muy largo. Primero, decirles que nos está yendo de maravilla con el trato que tenemos con la isla. El señor Belfegor, el demonio dueño de esa isla, nos da cosas muy valiosas como el agua que invocan allá; nosotros le damos comida, gracias a la ayuda de Quetzalcóatl, que nos enseñó a cosechar; ahora no nos morimos de hambre. También las misiones de rescate de humanos están dando sus frutos. También la casa de criaturas demoníacas se está volviendo muy popular; el bosque está botando muchas criaturas. Por último, para terminar… me voy de este lugar, dejo a cargo a Hue en todos los asuntos del reino (hue escupe su bebida).
Todos se quedan sorprendidos de las palabras soltadas así de golpe por MALEKIN y hay un murmullo muy fuerte en la sala de juntas.
RENJIT: ¡PERO QUÉ MIERDA DICES! ¿Acaso te volviste loco? ¿Dónde piensas ir?
HUE: Oye, así de la nada, ¿no crees que primero me lo hubieras dicho?
MALEKIN: Vamos, ya, ya, silencio, por favor, y tú (señalando a HUE), me debes una, ¿no te acuerdas?, por no decirme nada de mi padre. (HUE se molesta). Miren, déjenme explicarles bien, hace dos días logré descubrir el laboratorio de mi padre y ahí encontré muchas cosas.
HUE: Espera, ¿lograste encontrar el laboratorio de tu padre?
MALEKIN: Sí, pero no encontré nada de su pasado, solo investigaciones. Me preocupa algo, escuchen atentamente, al parecer hay una entidad muy poderosa aparte del desgraciado de Bell y al parecer esta quiere escapar del sitio donde está confinada. Creo que nuestro amigo Dante tiene algo que ver con todo esto porque también encontré investigaciones de él por parte de mi padre. Quiero pensar salir y encontrar a Dante, quizás esto afecte a todos los infiernos y tengo miedo de que algo muy malo pueda pasar.
RENJIT: ¿Y por qué estás tan seguro de que es algo malo?
MALEKIN: En los escritos que encontré, lo describen como el caos mismo y solo busca la destrucción (todos se quedan mudos y sudando). ¿Acaso quieren que todo desaparezca? Mi padre me encargó algo, y creo que esto también está en sus manos; no le debo nada a él, pero no quiero que todo lo que tengo desaparezca. Pero no se preocupen, una vez que encuentre a Dante y confirme mis sospechas, regresaré.
HUE: Bueno, si no hay opción, te cuidaré el castillito por mientras, jeje.
MALEKIN, entrecerrando los ojos, se acerca a uno de sus demonios y le susurra al oído: “Háganlo trabajar, que no sea vago”. El demonio levanta un pulgar arriba y se ríe.
Luego de esta reunión, todos se despiden y se marchan; otra semana ha pasado y ahora estamos en el lugar donde QUETZALCOATL vive. Nuestros amigos MALEKIN y RENJIT logran subir a la cima de la pirámide y se encuentran con QUETZALCOATL sentada en su trono mirando el paisaje. MALEKIN es el primero en saludar.
MALEKIN: Hola, Quetzalcóatl, hace tiempo que no nos vemos. ¿Qué dice tu vida de diosa?
QUETZALCOATL: ¿Qué tal? ¿Qué les trae a mis dominós?
RENJIT: Bueno, como te dije hace 3 días, nosotros queremos pasar por el portal para poder ir con Dante.
QUETZALCOATL: Oh, es verdad, se me había olvidado, jeje, bien, sí, pasen, vamos al palacio.
Nuestros amigos caminan, bajan las escaleras y se van en dirección al palacio que ya estaba reconstruido. Son recibidos por un grupo de hombres serpientes, unas criaturas creadas por QUETZALCOATL, usadas como sirvientes en el castillo para facilitar su limpieza. Mientras caminan en dirección del portal, MALEKIN le habla a la diosa.
MALEKIN: Guau, Quetzalcóatl, veo que tienes nuevos seguidores; espero que los trates bien.
QUETZALCOATL: No te preocupes, ellos son mi creación, son casi como un ser viviente, así que tienen emociones. No soy como los otros, yo sí los cuido bien, jeje, bueno, miren, esta es la sala.
Nuestros amigos se detienen en una puerta muy grande con grabados de serpientes; esta puerta tiene un cierre mágico. Nuestro amigo QUETZALCAOATL con unas palabras raras abre la puerta.
QUETZALCOATL: Desde la última vez con Isamu, tuve que hacer esto; ahora este portal lo tengo bien cuidado. Adelante, vayan.
Frente a nuestros amigos están unas escaleras muy grandes y al final se puede ver el portal. MALEKIN y RENJIT se despiden de QUETZALCOATL y comienzan a subir; mientras suben, nuestros amigos hablan.
MALEKIN: A todo esto, Renjit, ¿por qué carajo me sigues? Pensé que solo venías a acompañarme.
RENJIT: Ja, no te librarás de mí fácilmente, amigo; te ayudaré y te traeré de regreso rápido.
MALEKIN: ¿Estás seguro de esto? ¿No crees que estás dejando todo el trabajo a Hue? Él se va a molestar.
RENJIT: Ese ya es problema del Renjit del futuro, jajaja, hay que irnos, mira, ya estamos.
MALEKIN mira a RENJIT lo confiado que está y solo tiende a reírse.
MALEKIN: Está bien, hermano, vamos.
Nuestros amigos caminan en dirección del portal y se meten mientras vemos cómo las puertas de la habitación se cierran.
Ahora en el palacio de MALEKIN está HUE sentado en un escritorio llenando algunos papeles.
HUE: Maldito greñudo, me dejó con todo este trabajo.
Entra un demonio y le entrega más documentos, llenando el escritorio de HUE con muchos papeles.
HUE: ¡Ya me las pagarás, RENJINNNNT!
Luego de todo esto, nos dirigimos al segundo infierno, esta vez no con DANTE, sino con un cuadrúpedo que está tirado en el suelo, rodeado de arena, hasta que una silueta se acerca. Nuestro amigo REX está de vuelta; una vez que se percata de la figura, primero dice “¿DANTE?”, pero al enfocar bien sus ojos, se da cuenta de que no es él y salta, tomando distancia del ser ahí presente.
REX: ¿Quién rayos eres tú? Espera… tú… eres… una mujer.
Un imponente gusano de arena de casi 6 metros sale del suelo, dejando boquiabierto a REX, que grita y llama a DANTE, pero al darse cuenta de que no está, se pone serio y quiere pelear, pero el estómago le ruge; al darse cuenta de esto, la misteriosa figura salta y da un fuerte golpe al gusano, mandándolo a volar muy lejos en el cielo y desapareciendo.
REX queda sorprendido y, mirándola bien, se da cuenta de que es una mujer con cuerpo pequeño. Tiene una sudadera de color negro con adornos dorados, unos brazaletes de oro en cada muñeca, un short corto y unas botas marrones. La pequeña mujer se baja la capucha, dejando ver su pelo color morado oscuro con puntas rojas, de ojos morados y de piel pálida; tímidamente le habla a REX.
MUJER: Per… perdón por asustarlo, se… señor perro, me llamo Melínoe y estoy buscando a mi padre.
Una niña de aspecto muy adorable y tímida ha aparecido, dejando a REX con la boca abierta tras ver su tremenda fuerza. ¿Quién será esta niña? ¿Será una aliada? ¿Dónde está REX exactamente? Muy pronto lo sabremos.
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