La vida después de la muerte en el infierno - Capítulo 92
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Capítulo 92: Capítulo 91: El torneo está por empezar, una deidad inigualable aparece.
Se acerca el evento principal de este pueblo y nuestros amigos se están preparando para este acontecimiento, entrenando como locos. Ya han pasado los 3 días, pero por el momento nos dirigiremos al mismo cielo o al panteón primordial. En un castillo que está en la cima de una montaña se encuentra nuestro ángel MIGUEL parado en un balcón mirando al cielo lleno de nubes, perdido en sus pensamientos, cuando de repente entra su hermano Uriel.
URIEL: (intranquilo) Miguel, ¿cómo estás? Todo el día te veo ocupado, últimamente no pasas tiempo con nosotros; Gabriel trajo un mensaje de padre, diciendo que no se te olvide lo que hablaron.
MIGUEL: (Preocupado) (Suspiro) No, no se me ha olvidado; es por eso que estoy preocupado. Las semanas pasan y no se me ocurre nada…
URIEL: Sabes, Rafael ha propuesto algo, Miguel.
MIGUEL, sorprendido, se voltea y agarra de los hombros a URIEL.
MIGUEL: Uriel, no juegues conmigo, pero dime, ¿qué te dijo Rafael?
URIEL: Tranquilo, hermano, dice que puede mandar a alguien donde está Dante para que se pueda comunicar contigo y así poder frenar a Luzbell.
MIGUEL: (Se tranquiliza, soltando a Uriel). Qué bien, parece que hay esperanza.
De repente entra RAFAEL con una persona encapuchada atrás de él.
RAFAEL: Hermano Miguel, ¿por qué desesperas? Siempre intentando resolverlo todo por tu cuenta. Recuerda que estamos contigo. Mira, te presento a mi peleador, como dijiste que te llamabas, mujer (mirando a su acompañante).
Una voz suave pero firme sale del encapuchado.
ENCAPUCHADO: Un gusto, Ángel Miguel, me llamo Athenea, y en mi mundo era la diosa de la sabiduría, pero también soy guerrera; es un placer.
Al quitarse la capucha y la túnica, podemos ver a una mujer descalza con pantalones bombacha y una armadura que le cubre el pecho, los cuales son amplios, de pelo azul agua con rayones plateados y dorados, de ojos azules claros, y en sus muñecas brazaletes; también tenía una capa. Atrás de la capa llevaba un escudo.
MIGUEL: Es interesante, a pesar de ser uno de esos dioses, no eres altanera como los demás.
RAFAEL: Ella es uno de los dioses que lograron ascender a este lugar con su esfuerzo. Le di una mano, porque me pareció prometedora.
URIEL: Hermano Rafael, tú supervisas las dimensiones y universos, ¿te parece bien traerte un personaje de otro universo para que nos ayude?
RAFAEL: Vamos, no seas así, ella puede ser de mucha utilidad; además, su mundo ya estaba condenado, su dios Zeus destruyó todo y gracias a ella que lo eliminó, sus humanos lograron sobrevivir, por eso se ganó la ascensión; además, el mundo donde está actualmente ese mortal es uno griego, y quién más para guiarlo en ese mundo.
URIEL: Sí, pero ¿no crees que ya son muchos en este sitio? Además…
MIGUEL: Ya es suficiente, Uriel, el hermano Rafael ha traído una solución, el padre mismo lo dijo; aparte de Azrael, que puede moverse por todos sitios, nosotros no podemos movernos de este sitio y esta mujer nos ayudará mucho. Actualmente, se está por celebrar una especie de torneo en ese mundo y quiero que ella participe para que ayude a Dante y le dé esto (saca una carta). Este manuscrito me permitirá comunicarme con él. Oye, tu mujer, por favor, ayúdanos en esto y te recompensaremos.
ATHENEA: No se preocupen… por el maestro Rafael, los ayudaré.
MIGUEL: Bien, me gusta tu actitud, vamos.
Nuestros ángeles y ATHENEA se van caminando a otra parte del castillo, llegando a una habitación muy grande con un círculo portal en el medio; se detienen y hablan.
MIGUEL: Señorita Athenea, le deseo la mayor suerte del mundo y no se confíe demasiado; sé que es malo desconfiar de mi padre, pero siento que me está escondiendo algo; quizás haya algo malo en ese lugar.
RAFAEL: Miguel, ten cuidado con lo que dices; recuerda que Padre lo escucha todo.
URIEL: Tranquilo, he puesto una barrera para nosotros para que nadie escuche. Yo también pienso que padre no nos ha contado toda la historia de Luzbell, pero en fin, quizás más adelante lo sabremos. Ahora ve, Athenea, esperamos buenas noticias.
ATHENEA: No los diseccionaré.
ATHENEA luego de esto le sonríe coquetamente a RAFAEL y se para en el medio del círculo.
MIGUEL: Que te vaya bien.
MIGUEL alza las manos, dice una frase en un idioma raro y el círculo se activa y en unos segundos ATHENEA desaparece.
URIEL: (burlonamente) No puedo creer que ella se fije en Rafael.
MIGUEL: (burlonamente) Después de todo es una mujer inteligente, tienes razón, no sé qué le vio a Rafael, jajaja.
RAFAEL: (Molesto) Tira de envidiosos, como a ustedes solo los quiere padre, ja. Yo la salvé, por eso se siente agradecida, y además yo soy atractivo. ¿Saben qué? Mejor me voy; estupideces me hacen hablar.
RAFAEL se va murmurando cosas, molesto.
URIEL: Cuida tu vocabulario, hermano, jajaja.
MIGUEL: (suspira) Gracias, Uriel, por quitarme este estrés de la cabeza; solo esperemos que todo vaya bien.
URIEL: (Le agarra el hombro a Miguel.) Descuida, todo se acabará muy pronto, él no ganará.
MIGUEL asiente con la cabeza y procede a marcharse junto con URIEL.
Ahora nos dirigimos al segundo infierno, donde se encuentran DANTE y los demás. A unos metros del pueblo cae nuestra amiga ATHENEA, la cual, ni bien ve el pueblo, se dirige a ese lugar.
Pasa el tiempo y ATHENEA está por llegar al pueblo; de repente, un gigantesco oso negro endemoniado sale de una cueva cercana y quiere atacar a nuestra diosa. Ella, sin vacilar, saca de la nada una lanza y con todas sus fuerzas la lanza hacia el oso y vemos que un enorme agujero ha quedado en el cuerpo del oso, tumbándolo. La diosa, sin más, sigue su camino y se encuentra con nuestros amigos sátiros, los 4 hermanos.
GROD: Hola, señorita, me llamo Grod y vemos que eres muy fuerte. ¿A qué se debe su visita?
ATHENEA: Lo siento, mi pequeño ser, no tengo tiempo, tengo que buscar a alguien.
TROD: Bueno, si lo desea, podríamos ayudarla.
ATHENEA: Umm, no lo sé, no tengo mucho tiempo.
DROD: En serio le podemos ayudar, diga, ¿qué necesita?
ATHENEA: (incómoda) Primero, dejen de hablar así, decídanse con quién voy a hablar, y segundo, ¿conocen a alguien llamado Dante?
ALFONSO: No se desespere. (Athena se molesta). Tranquila, mujer, hablará conmigo. Sí, conocemos a Dante, pero ahorita está por entrar a un torneo; si quiere hablar con él, podría participar también.
ATHENEA: (sarcasmo) En serio, ¿y qué premio, hablar? O es verdad, me dijeron que lo ayude. Bueno, guíenme a ese lugar, participaré.
ALFONSO: Bien, vamos, sígame.
Mientras nuestros amigos guían a la diosa ATHENEA, nos vamos con DANTE, que está caminando con TERESIAS y GITZY con dirección hacia el estadio para pelear; justo el estadio está casi a la salida de la ciudad. Ellos están hablando.
TIRESIAS: Bien, Dante, estos últimos días te vi muy motivado para ganar.
DANTE HERALDI: Cómo no estarlo, me enteré de que varios seres poderosos pelearán; espero tener algo de competencia porque me he puesto muy fuerte.
GITZY: No solo eso, te veo más grande, parece que tus músculos han aumentado.
TIRESIAS: Lo que dice la enana tiene razón (Gitzy se molesta); al parecer eres más fuerte.
GITZY: Cómo se nota que quieres arder, roedor.
DANTE HERALDI: Jajajaja, ustedes no se pueden llevar bien aunque sea un momento. Bueno, ya estamos llegando.
TIRESIAS: Dante, esta vez te sugiero que no te confíes.
DANTE HERALDI: Rayos viniendo de ti, ya me pusiste un poco nervioso.
Nuestros amigos llegan a la entrada de las inscripciones y vemos que hay una gran cola.
GITZY: Rayos, hay mucha gente, ¿por qué?
DANTE HERALDI: Al parecer lo que me dijeron los sátiros era verdad, otros seres de otros pueblos se enteraron del torneo, y quieren competir. Me pregunto, ¿qué tan importante será ir a la ciudad de Hades?
TIRESIAS: Ay, amigo mío, te lo explicaré para que entiendas. Es como que tú vives en un país de tercer mundo y viajas a un país de primer mundo; eso es básicamente.
DANTE HERALDI: Ahora entiendo, los beneficios son enormes, pero en fin, esto lo ganaremos nosotros, jeje, ¿verdad, Gitzy? (Le agarra el hombro).
GITZY: (Se sonroja) Sí, sí, sí, claro que sí, jejeje…
TIRESIAS: Ay… esta chica.
Mientras esperan en la fila, se ve pasar muchas clases de demonios y otros seres de otros planetas, algunos grandes, otros musculosos y muchos semi humanos de distintas razas, y también uno que otro humano, cuando de repente un ser parecido a un minotauro muy grande y sus amigos parecidos a unos sátiros se le acerca a DANTE y sus amigos.
MINOTAURO: ¿Cómo es posible que criaturas tan débiles se les permita pelear con nosotros?
SATIRO 1: Es cierto, jefe, son basura.
DANTE lo mira con una expresión cansada y en su mente piensa que esto es muy cliché.
TIRESIAS: Oiga, señor, no hay ninguna regla que prohíba que nos inscribamos, ¿o sí?
MINOTAURO: Esta rata me acaba de hablar, jajaja. (Teresias se molesta).
SATIRO 2: Sí, una rata, jejeje.
GITZY se ríe junto con el minotauro y los demás.
GITZY: Jajaja, le dijo rata.
MINOTAURO: Y tú no te quedas atrás, pequeña niña, jajaja. (Gitzy se molesta).
SATIRO 2: Jajajaja, una niña quiere opinar.
DANTE HERALDI: (suspiro) Ay, Dios, en lo que se metieron.
El minotauro y los sátiros miran intrigados a DANTE por lo que dijo.
TERESIAS: (furioso) ¿RATA?
GITZY: (furiosa) ¿NIÑA?
De la nada, TERESIAS rápidamente golpea a los 3 sujetos tan fuerte en el estómago que los tumba en el suelo. Seguido, GITZY recita un encantamiento y genera una explosión, mandando a volar a los 3 seres muy lejos del lugar.
DANTE HERALDI: (apenado) Pobres seres, jeje.
GITZY: (molesta) Se lo merecían, ju.
Mientras DANTE se apena de lo sucedido, vemos que otros seres que estaban formados se retiran corriendo; algunos decían que no querían pelear con ellos, mientras DANTE se reía y decía: “Al menos bajaron la competencia”.
Luego de esto aparecen los 4 hermanos sátiros con ATHENEA, y le hablan a DANTE.
GROD: Señor Dante, qué bien que lo encontramos; queremos presentarle a alguien que lo está buscando.
DANTE HERALDI: ¿A mí? ¿Quién es?
TROD: Ella es una extraña que encontramos a las afueras del pueblo y es muy fuerte.
DANTE HERALDI: ¿Así?, hola, ¿cómo te llamas?…
DROD: Es muy llamativa, pero parece ser buena gente.
DANTE HERALDI: (apenado) Sí, ya, ya veo, jeje.
ALFONSO: Ahora ella…
ATHENEA: (molesta) No se cansan de hacer lo mismo, maldita sea… (Los hermanos se asustan.) (Se tranquiliza). Perdón, señor Dante, ellos me sacaron de quicio.
DANTE HERALDI: (apenado) Jeje, lo siento, ya los conozco como son.
ATHENEA: Bien, déjeme presentarme. Me llamo…
Antes de que pueda decir su nombre, se escuchan unos gritos a lo lejos y vemos cómo una cortina de humo se está levantando a la distancia. DANTE, extrañado, se disculpa y usa sus habilidades para ver bien y logra ver que es REX y una mujer que están corriendo hacia ellos.
DANTE HERALDI: Teresias es el amigo que estaba buscando; es mi amigo Rex. (Sudando) Espera, ¿qué son esas cosas…?
DANTE se da cuenta de que atrás de REX y la mujer estaban como 20 gusanos de arena gigantes persiguiéndolos. Ya estando a unos metros del lugar, DANTE sale corriendo para ayudar a REX, pero antes de que pudiera hacer algo, un encapuchado sale de la fila y salta muy alto. El misterioso ser, estando encima de los gusanos, saca su mano de su túnica que lo cubría y vemos cómo su mano comienza a envolverse de rayos. Seguido, se forman nubes negras encima de él y de esas nubes innumerables rayos caen en dirección de los gusanos y vemos una gran explosión.
DANTE, asombrado, solo grita el nombre de REX porque los poderosos rayos parecían que los habían alcanzado, pero cuando el humo se disipa, vemos que REX y la mujer están cubiertos por una barrera morada. DANTE, sorprendido, mira a todos lados y logra oír una voz muy familiar; al voltear al lugar de donde salía la voz, ve con asombro que es su amigo MALEKIN y que también estaba RENJIT.
MALEKIN: (alegre) No has cambiado mucho, Dante, jeje, sigues siendo descuidado.
RENJIT: (alegre) Jajaja, ¿cómo estás, amigo?
DANTE HERALDI: Chicos, qué alegría tenerlos aquí. Malekin, tú no tiraste esos rayos, ¿verdad?
MALEKIN: (serio) Negativo, amigo mío, fue ese tipo.
El encapuchado se acerca lentamente hacia nuestros amigos.
DANTE HERALDI: Qué ser más miserable, si no fuera por ti, Malekin, Rex hubiera muerto también. ¿Quién mierda sería tan despiadado?
ATHENEA: Yo puedo responder a eso, perdón que me entrometa, señor Dante, me llamo Athenea (Dante se sorprende) y ese miserable ser que viene ahí es… Zeus.
Nuestros amigos se quedan sorprendidos por lo dicho por la diosa y vemos cómo el ser misterioso se quita la capucha y resulta ser el dios principal de los griegos, el todo poderoso ZEUS.
¿Qué hará ZEUS en el infierno? ¿REX podrá participar? ¿Nuestros amigos ganarán el torneo? Muy pronto lo sabremos.
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