Las Aventuras de un Caballero Sobrepoderoso en Otro Mundo - Capítulo 562
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Capítulo 562: Capítulo 562- Relatos de un caballero corajudo
La Reina, que había recuperado el control de su cuerpo, lo miró con ojos que titilaban de emoción. —No tenías que darme algo tan precioso.
Por Miranda, ella sabía que el huevo era realmente extraordinario y un tesoro sin igual. Sería más útil y valioso en sus manos, pero él decidió dárselo a ella. Demostraba lo mucho que le importaba.
—Hice un juramento divino, y planeo mantenerlo. —Reinhardt miró a la Reina y le habló de sus intenciones.
Sin duda, el huevo era un objeto extremadamente precioso, tanto que incluso Reinhardt, con sus diversas habilidades casi de trampa, solo pudo conseguir un único huevo.
En términos de rareza, era único en su especie, o en otras palabras, un objeto SUR (Súper Ultra Raro) que era incluso más raro que un UR (Ultra Raro).
La bestia que nacería de él, por supuesto, no sería ordinaria.
Ya que había hecho un juramento divino y la había convertido en su prioridad, tenía que asegurarse de que estuviera debidamente protegida. Y la bestia que eligió para ella sin duda lo garantizaría.
Tras observar el huevo y tomar nota mental de cuánto tardaría en eclosionar, Reinhardt le contó a la Reina algunos secretos para acelerar la eclosión.
Esto hizo que su cara se pusiera roja al instante.
Aprovechando la oportunidad, se despidió y se marchó con decisión.
Justo antes de que se fuera, la Reina le advirtió.
—Ten cuidado cerca de las fronteras; ha habido algunos movimientos inquietantes por parte del Reino de Lunaris.
Reinhardt asintió y fijó su destino… el Reino de Rune.
La última vez usaron la ruta marítima para viajar a Rune. Sin embargo, también se puede viajar por tierra a Rune, aunque es el camino más largo. No obstante, como se había reagrupado con Bob y los demás, que lideraban a los miembros de la Orden destinados en Ciudad Nevada, tuvieron que tomar la ruta terrestre.
Tras unirse al resto de los miembros del Templo de Luz, la orden se dirigió al Reino de Rune.
Claro, la ruta por la que viajaban era la más larga. Es decir, si se viaja por el camino estándar establecido. Sin embargo, con Reinhardt al mando, ¿cómo iban a tomar una ruta tan ineficiente?
No hace falta decir que la orden abrió su propio camino a través de montañas y valles, arrasando con cualquier nido de monstruos que encontraban.
.
.
Mientras la orden del Templo de Luz se dirigía al Reino de Rune, en otra zona del mundo.
El lugar estaba en algún punto de la frontera oeste. Los cielos eran un lienzo fracturado de tormenta y luz solar, desgarrado por vientos violentos, y las tierras una cordillera de montañas escarpadas.
El lugar era traicionero y estaba lleno de peligros en cada rincón. Debido a la alta tasa de mortalidad, la zona había sido designada como zona prohibida Clase S por los reinos vecinos.
Sin embargo, en un lugar tan peligroso, se podían ver dos figuras avanzando por un estrecho puente de piedra suspendido sobre un abismo sin fondo.
Una caminaba con calma, como si para ella fuera un simple paseo por el jardín.
El otro, digamos que no estaba disfrutando tanto de las vacaciones.
—¡¿POR QUÉ ES TAN MOLESTA ESTA PRUEBA?!
Venganza rugió de frustración cuando una repentina y violenta ráfaga de viento le desgarró la ropa y casi lo barrió del puente.
Era un poderoso Caballero Verdadero que no solo había aprendido varias habilidades sagradas rotísimas impartidas por Reinhardt, sino que también había dominado el Estado Trascendente de [Uno con la Espada] y progresaba firmemente hacia el [Corazón de la Espada].
Incluso algunos caballeros de nivel 7 podrían no ser su oponente. Y, sin embargo, hasta a él le costaba mantener el ritmo en un lugar así.
Por esto, se podía ver que la designación de tierra como zona prohibida Clase S no carecía de razón.
Mientras Venganza luchaba por seguir el ritmo, Silvia superaba la prueba como si nada. Ni siquiera miró hacia atrás, su pelo plateado ondeando con el viento como una luz plateada de desafío.
Las afiladas ráfagas intentaron romper su defensa. Sin embargo, fueron cortadas con un solo movimiento de su espada.
El peligro aquí no suponía una gran amenaza para ella, que ya estaba a un paso de unirse a las filas de los Caballeros de Élite de nivel 8. No obstante, la zona era un buen terreno para practicar la Cuarta Luz del [Arte de la Espada Santa].
—Tú eres el que aceptó la prueba del Altar. Intenta no morirte antes de que la terminemos. —Al llegar al otro extremo del puente, se giró hacia la persona que se había quedado atrás.
—¡NO ESTOY INTENTANDO MORIRME! —chilló Venganza.
Ya estaba frustrado por lo ridículo de la prueba, así que al oír esas palabras de Silvia, estaba prácticamente a punto de estallar de ira como un volcán.
FUSH.
Justo entonces, una gran sombra pasó por encima.
Al mirar hacia arriba, los dos vieron una enorme bestia alada, mitad guiverno, mitad halcón de trueno, que se cernía sobre ellos, sus alas provocando relámpagos a su paso.
La mano de Silvia fue a su espada mientras que la de Venganza fue a su cara, y se dio una palmada en la frente.
—Por supuesto, este pollo volador de la muerte está vigilando el puente.
Ver a un legendario Soberano de la Tormenta de Clase S haría que a cualquiera le temblaran las piernas y huyera a la primera señal. Sin embargo, Venganza no parecía sorprendido.
Aparte de maldecir lo ridículo de la prueba, su rostro no mostraba ninguna otra emoción.
Así es, la razón por la que se adentraban en una zona prohibida Clase S designada no era porque tuvieran un deseo de muerte, sino porque era una de las pruebas que el Altar le había encomendado a Venganza.
Después de alcanzar el nivel 6, uno no puede subir de nivel como antes. Para progresar a partir de esta etapa, se necesita acumular contribuciones.
La contribución se puede obtener a través de expediciones, servicios a la comunidad o luchando contra demonios y similares. En resumen, cualquier acción que afecte al mundo de forma positiva se cuenta como contribución.
La contribución es necesaria porque es el factor que decidirá tu clase y tu crecimiento futuro. Se ofrecen clases raras a aquellos con contribuciones altas y únicas.
Aunque la contribución es uno de los factores para subir de nivel, no es el único.
Pruebas… incluso si uno posee suficientes puntos de contribución, si no completa la prueba, no puede dar el siguiente paso.
Las pruebas son obstáculos únicos, o en términos de un Caballero, misiones que un Caballero debe completar para seguir progresando. Puede ser cualquier cosa, desde matar demonios y monstruos hasta rescatar ciudadanos o reunir ciertos objetos.
Las pruebas no son fijas y dependen de las características del Caballero que las realiza.
Solo después de haber hecho una contribución suficiente y haber superado la prueba se puede subir de nivel.
En el caso de Venganza, no le faltaban puntos de contribución. De hecho, las muchas misiones y expediciones que el Templo de Luz había realizado fueron suficientes para acumular una gran cantidad de puntos de contribución y otorgarle una clase rara.
Así que lo único que quedaba era superar la prueba.
Después de que Venganza y Silvia dejaran Ciudad Nevada para emprender un viaje, primero llegaron a la capital y accedieron al Altar en la Catedral.
Desde allí, recibieron la prueba para Venganza antes de partir.
Ahora mismo, estaban aquí en la Zona Prohibida Clase S porque una de las pruebas que el Altar le había otorgado a Venganza era obtener el huevo del Soberano de la Tormenta.
Tras reunir información de la Asociación de Aventureros y de los lugareños, su camino los condujo finalmente hasta aquí.
Un encuentro frontal con el Soberano de la Tormenta.
—Tsk, bastardo, ¿te atreves a mostrar tu cara delante de mí otra vez? Te asaré a la parrilla y cenaré pollo frito. Venganza escupió, desenvainó su espada y apuntó a la bestia.
No era la primera vez que se encontraba con el Soberano de la Tormenta. De hecho, ya se había encontrado con la bestia varias veces antes.
Cada vez aparecía brevemente antes de marcharse. Una vez incluso toreó a Venganza, haciendo que cayera en el foso de unas enormes Hormigas León y casi perdiera la vida en esta vasta cordillera.
Por esta razón estaba tan irritado.
Ya acostumbrada a sus payasadas, Silvia suspiró con exasperación. —Oye, la prueba es conseguir el huevo del Soberano de la Tormenta, no luchar contra él —le recordó—. Siempre puedes pedir mi ayuda si te resulta difícil.
—Hum, Silvia, te dije que no intervinieras. Puedo pasar esta prueba por mi cuenta, tú solo quédate ahí y mira. No sé por qué el Altar quiere que consiga su huevo, pero esto me ahorra problemas. Voy a someter a este tipo a golpes y a obligarlo a que me muestre su nido.
Como si entendiera lo que el humano ante él acababa de decir, la gran bestia que volaba en el cielo puso una expresión condescendiente.
Si la expresión de una bestia pudiera estudiarse, el estudio demostraría que la bestia estaba diciendo «Idiota».
Un brillo consciente apareció en sus ojos, demostrando que la bestia era muy inteligente.
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