Las sombras de Stenlaut - Capítulo 18
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
18: XVII 18: XVII Mientras nos regresábamos a Dinas Gaerog, nos empezamos a curar las heridas.
Arnoldo estaba fatal de salud.
Tímár y Bijoutier empezaron a hacer todo lo que podían para que Arnoldo no se muriera.
El doctor también los ayudo, pero aun con todo ese esfuerzo puesto, Arnoldo a un no se curaba.
Su vida estaba contada.
Arnoldo estaba tendido en la cama de timar sin moverse, con los ojos cerrados.
Parecía que estaba muerto, y esa impresión daba, si no fuera porque si respiraba.
Las heridas físicas del doctor y mías se curaron rápidamente.
La muerte de Bellator aún era un secreto a voces, pero, aunque ese rumor se esparcía como el fuego, algunos dudaban de que eso fuera posible, ya que, según la gente, Bellator estaba en Dinas Gaerog, y mucha gente lo confirma, ya que se le ha visto yendo al palacio del emperador.
El parecido físico (no se si decir parecido o copia, ya que son idénticos) le ayudaba a Paulo.
Eso explica porque no sabía de mi cuando me vio cuando estaba con el emperador, y al mismo tiempo explica porque no reconoció a Arnoldo cuando estaba en la pelea.
Recuerdo que cuando llegamos a Dinas Gaerog Bijoutier le dio una inyección de su liquido azul a Arnoldo, haciendo que este despertara.
Bijoutier ayudo a Arnoldo a caminar y a llegar al nido.
Todos regresamos nos dirigimos al palacio del emperador (incluido el doctor), donde Lord Tighern nos ayudó a entrar al nido.
Lord Tighern no tardo ni un segundo para elaborar una cura con ayuda del doctor.
Pasaron las horas y yo estaba comiendo algo cuando Hércules y Brandan entraron rápidamente y con brusquedad.
Sus caras sucias y cansadas mostraban que había pasado algo.
Deje de comer y me acerque a ellos.
— ¿Qué ha pasado?
—les pregunte rápidamente.
—mierda, mucha mierda— respondió Brandan.
—Brandan está en lo correcto, y resume muy bien lo que está pasando.
¿Te acuerdas de Angus?, el ese tipo que tiene su cabeza en un palo.
Afirme con la cabeza.
—bueno, pues él no era la cabeza, —prosiguió Hércules— la cabeza era un general de Bellator, un tipo con un ojo blanco, él quiere hacer un nuevo dominio, un nuevo sol, como él dice.
Eso lo descubrí con Adil en el desierto, y ahora me entero de que él mato a Bellator, ¿para qué?
no se.
Solo sé que desde que llego ayer, y desde entonces ha estado desembarcando muchas cajas, que sinceramente no sé qué tengan dentro, y eso me preocupa.
Nos descubrieron antes de que pudiéramos saber que era.
Les dije que ese hombre del ojo blanco no era la cabeza, si no Paulo, el hijo de Bellator.
Ellos se quedaron callados, incluso al principio dudaban de que fuera cierto, pero después de que les dije lo que vi, y lo que escuche, me creyeron.
En eso que les dije, incluí lo que le paso a Arnoldo.
Ellos se preocuparon, y como es lógico, fueron a ver a Arnoldo en su cuarto.
El emperador había regresado la mañana siguiente después de la muerte de Bellator, y ahora estaba encerrado en su palacio, y eso fue por pánico de él.
Le pedí a Hércules que me dijera donde estaban descargando esas cajas, y que además me acompañara.
El acepto, pero antes tenía que tomar algo de agua.
Hércules regreso con un vaso de agua, tomo el líquido, y cayó en el suelo.
estaba igual que Arnoldo.
Me acerqué a él, y vi el líquido derramado.
— ¡No tomen del agua!
—Exclame gritando.
Todos vinieron corriendo, y cuando vieron el cuerpo paralizado de Hércules, se empezaron a preocupar.
Me acerqué al balcón y pude algo raro en el viento.
Rápidamente me puse mi mascara y vi las calles.
La gente estaba en el suelo, incluso algunas ya empezaban a vomitar.
El aire estaba lleno de ese químico.
No tardo ni un minuto cuando hubo una explosión en un lugar al este.
El ataque de Paulo había comenzado.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com