Las sombras de Stenlaut - Capítulo 20
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
20: XIX 20: XIX Arnoldo salió de la oscuridad con su mascara en forma de ratón, junto con Hércules.
Arnoldo parecía mejor, pero tenía la mitad de la cara paralizada.
Según me dijeron (un poco después de esta historia), Arnoldo al estar expuesto mucho tiempo a ese gas paralizante, le ocasionaría que debes en cuando alguna parte de su cuerpo se paralizara, esto lo remedia con las inyecciones de Bijoutier.
Los cuatro nos acercamos y contemplamos el cuerpo sin vida del guardia.
—ese cabrón si era un tipo duro—decía Brandan, para que después le escupiera a ese cadáver.
Le agradecí a Hércules y a Arnoldo la ayuda, que nos dieron.
Ellos dijeron que no fue nada, lógicamente.
Hércules y Arnoldo nos ayudaron a hacer inservible esa bomba, y después nos dirigimos al palacio, donde Tímár y Bijoutier tenían puestas varias máscaras de antiguas sombras.
Ellos repartían cajas con la cura, mientras el doctor las seguía produciendo.
No encontré a Lord Tighern por ningún lado, lo que me sorprendió.
Lo busqué por todos lados, hasta que cerca del cuarto donde el emperador pinta, encontré el bastón con la hoja al aire de Lord Tighern, ese bastón lo tomé por si las dudas.
—ya no tardara.
—decía la voz de Paulo al otro lado de la puerta—cuando explote este lugar, van ustedes a morir, y si de casualidad sobreviven a la explosión, como yo, bueno, pues creo que tendría que matarlos yo mismo.
Abrí la puerta lentamente, y vi al emperador en su sillón acostado, mientras que Lord Tighern estaba en una silla.
La cara de Lord Tighern estaba totalmente golpeada y con la nariz rota.
En el suelo de ese cuarto había agua tirada.
Paulo mientras tanto seguía hablando con un orgullo inepto: —qué bueno que usted coopero emperador, con su silencio, y con el de usted—volteo a ver a Lord Tighern—creare un nuevo imperio.
Todos hablaran de que el emperador y la mano derecha murieron, y que el único sobreviviente de aquel atentado fui yo.
Incitar a la gente a querer guerra después de su muerte va a ser fácil, y como es lógico, muchos me van a querer como el próximo emperador.
Pero aún no comamos ansias, aún falta que todos explotemos.
—lastimosamente esa explosión no va a llegar, yo me encargue de eso.
— le dije a Paulo en la puerta.
Paulo volteo a verme con una cara de asombro.
Esa cara desapareció rápidamente, paraque después se volviera una de burla.
—entonces, el “asesino de mi padre” detuvo todo, eh.
Bueno, no es como que esos idiotas con uniforme fueran lo mejor—Paulo soltó un suspiro, y con la espada que tenía en la mano, apunto hacia mi—creo que tengo que hacerlo yo.
Paulo empezó atacando, si bien no era fuerte como aquel guardia con el ojo blanco, si era muy rápido.
La batalla nos sacó de la habitación, mientras cada uno nos dábamos golpes a puño o patadas, porque los bloqueábamos los ataques mortales de aquellas armas blancas.
La batalla siguió con la misma intensidad y concentración, y eso último fue lo que hizo que los dos empezamos a rodar por las escaleras que nos llevaron al primer piso.
Recordemos que Paulo no tenía mascara, así que, ya se imaginan que fue lo que hice cuando vi una ventana, pero, les diré que paso con exactitud.
Paulo me dio un golpe en la cara, e inmediatamente quiso atacar, ese ataque lo esquive, y le regrese el golpe, y después con la punta lista, me impulse un poco para que la estocada fuera rápida y fuerte.
Paulo hizo mi espada de lado, y me dio un cabezazo.
Me hice hacia atrás para dar otro golpe, pero mis pies chocharon con un pequeño busto.
Ese busto lo agarre, y se lo avente a Paulo, él lo esquivo.
Una sonrisa cruzo mi cara, pues lo que hizo Paulo, hizo que perdiera, ya que se rompió la ventana.
Paulo se dio cuenta de eso, así que rápidamente se dirigió a las escaleras.
Lo seguí, y lo tacle, tirándolo al suelo.
Paulo aún no se rendía, y me seguía golpeando en la cara y costillas, incluso quiso quitarme la máscara, pero no lo logro, y solo pude ver la cara de idiota que ponía cuando se quedó paralizado.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com