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Legado del Angel: Norte oscuro - Capítulo 31

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  4. Capítulo 31 - 31 Capítulo 31 El diablo no está muerto
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31: Capítulo 31: El diablo no está muerto 31: Capítulo 31: El diablo no está muerto Abriendo los ojos, Klaus notó que aún era de tarde, debería estar dentro de una tienda en algún lugar del convoy.

Mirando hacia su costado, Klaus notó a una pequeña personita recostada junto a él.

Inmediatamente, supo que era Liv, esa niña que habían encontrado en aquel entonces.

Klaus no sabía por qué, pero esa niña parecía haberles cogido cariño.

Durante todo el viaje, había estado apegada a ellos.

Inadvertidamente, Klaus acaricio su cabeza.

Mientras lo hacía, pensaba en las cosas que habían pasado.

El motivo de su desmayo no era un misterio para él, sabía que se debía a las flechas de ese extraño grupo.

Debieron haber tenido algún veneno que causa la pérdida de la conciencia, había estado siendo reprimido por esa energía oscura, pero luego de haber pasado tanto tiempo dándole esa energía a Bridge para salvarla, termino gastando toda su reserva.

– ¿Estas despierto?– Fue entonces cuando, desde la puerta de la tienda, una persona había entrado.

Esa persona resultó ser Alexa, ella no vestía de negro como siempre.

En su lugar, vestía una camisa de cuadros.

Tenía que decirse que ella se veía hermosa con eso.

La verdad es que se veía hermosa con cualquier cosa…

– ¿Que ha pasado?– Le pregunto Klaus rápidamente, había notado que estaba por atardecer, quería saber cómo había terminado todo.

Alexa lo miro con la misma mirada de siempre cuando le dijo.

–Muchas cosas– .

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– ¿Estás seguro de que era aquí?– pregunto Murphy desconcertado.

–Estoy seguro, mira hacia allá, la tienda explotó a pocos metros de nosotros.

Aún si se hubieran movido antes de morir, deberían estar cerca de aquí– Respondió Ethan, totalmente convencido.

Luego de haber salido de aquella casa, el grupo de Ethan se enteró de que Margaret, la esposa de Sander había sido secuestrada en un ataque.

Inmediatamente, Sander se volvió frenético y comenzó una búsqueda en toda la ciudad.

Ya habían pasado varias horas, pero aún no tenían ninguna noticia sobre ella, ni sobre esos atacantes.

Todo era muy estresante.

Cuando se rindieron, Ethan y Bruce llevaron a los oficiales al lugar del Batalla en la tienda.

Ahí fue donde todo se volvió extraño…

Los cadáveres de los demonios, los cadáveres de los sobrevivientes, incluyendo el cadáver de aquel extraño joven.

Todos habían desaparecido.

Esto ya era la gota que derramó el vaso, mucha más gente comenzó a dudar de Sander.

–Sander, no podemos continuar así, ya casi anochece.

Entiendo por lo que estás pasando, pero hay niños con nosotros, no podemos darnos el lujo de perder a más gente– Murphy fue el primero en decir lo que pensaba.

– ¿Qué quieres decir con eso?

Es mi madre de la que estás hablando, ¿Piensas abandonarla aquí?– Bruce no pudo soportarlo más, estás personas solo pensaban en ellas mismas.

–Tu madre no es la única que se ha perdido, muchas personas han perdido a sus seres queridos y nadie va a salvarlos, ¿Por qué tu madre debe ser diferente?– Murphy dijo despectivamente, sin prestar atención a sus comentarios.

–Tienes que aceptarlo, Sander, ya ha pasado tanto tiempo.

A estas alturas ya deben estar lejos de la ciudad– El viejo gun trato de persuadirlo de parar, de hecho, todos los demás también trataron de hacerlo, pero Sander solo se dio la vuelta.

–Entiendo su preocupación, Vuelvan todos al campamento, a la mañana siguiente volveremos a partir– Con esas palabras, Sander reanudó su camino, alejándose de todos los demás.

– ¿Y tú qué vas a hacer?– Pregunto Ethan.

– ¿Yo?

Voy a buscar a mi esposa– –Pero Sander…– –No digas más, no te preocupes, volveré cuando amanezca, y si no la he encontrado para entonces, volveré al campamento– Sander corto las palabras de todos, sabía lo estúpido que era hacer esto, pero no tenía opción.

Esa mujer era su vida.

–Papa, voy contigo– Bruce rápidamente intervino.

–Bruce, hazme caso al menos una vez y vuelve al campamento– Sander se detuvo y miro a su hijo con dureza.

–No deberías hacerlo tampoco– Fue entonces cuando, desde las sombras, una voz pudo ser escuchada.

Todos inmediatamente miraron en esa dirección, solo para ver a Klaus ahí, parado entre la oscuridad.

Nadie sabía porque, pero todos sentían como si Klaus y la oscuridad se convirtieran en uno…

– ¿Qué haces aquí?– Pregunto Sander en su lugar, no se molestó en preguntar por qué Klaus dijo lo que dijo.

Aún no habían saldado cuentas por lo de la niña.

Mirándolos a todos con frialdad, Klaus respondió –Eh estado mirando por toda la ciudad, y descubrí que todas las personas se fueron.

Tampoco hay rastro de demonios o de ese nuevo enemigo, todos han desaparecido de repente, eso incluye a tu esposa, por eso digo que no es necesario que sigas buscando– –Espera un segundo, hablaste de personas.

Ósea que había más sobrevivientes en la ciudad?– Pregunto Ethan, algo consternado.

– ¿No lo notaron?– Dijo Klaus en tono burlón.

–Todas las casas, o al menos la mayoría, tenían personas adentro.

Se quedaban escondidos en sótanos, cobertizos o habitaciones secretas.

Además, esas personas ya no eran completamente humanos.

Había algo malvado dentro de ellos– – ¿Por qué deberíamos creerte, Dices que la niña que mataste también era como ellos?– Respondió Murphy con desprecio, a su entender, el solo era un asesino tratando de justificarse.

–Ya les dije lo que quería decirles, de ustedes depende creerme o no– Con eso dicho, Klaus se dio la vuelta y desapareció en la oscuridad.

Viéndolo, Sander pensó profundamente por un momento, entonces miro a los demás a su alrededor y dijo.

–Volvamos– .

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Mientras todos los grupos volvían al campamento, Klaus decide dar un paseo.

Se elevó en el cielo a una altura que nunca había imaginado, tanto, que podía ver cómo las casas se volvían diminutas, como pequeñas hormigas.

Hasta ahora, Klaus no se había tomado el tiempo de sentir esa sensación.

El viento soplando con fuerza contra su rostro, lo pequeño que se veía el mundo debajo de él.

Las cosas que antes le parecían importantes, dejaron de serlo.

Es como si no hubiera nada que lo retuviera, las personas, los amigos, la familia, todo se evaporaba en el aire.

Se sentía libre…

Al final, Klaus se quedó en el aire hasta el anochecer…

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Bridge pensó que estaba soñando, no podía ver nada, tampoco oír nada, solo sabía que estaba en algún lugar, flotando en la nada.

De repente, ella escuchó el sonido de una chispa, seguido de un dolor penetrante, que rápidamente tomo el control de todo su ser.

Bridge abrió la boca y trato de gritar lo más fuerte que pudo, pero su voz no se escuchaba.

Solo podía oír el sonido del crepitar de las llamas, y sentir el dolor abrazador que la abrumaba.

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– ¡Aaaahhhh!– –Bridge, vamos, despierta cariño, es solo un sueño– La madre de Bridge empujaba a la chica para despertarla, pero está seguía gritando y golpeando como si estuviera sufriendo una terrible pesadilla.

Ella siguió haciéndolo por varios segundos, antes de que se diera cuenta de que ya no se estaba quemando.

Entonces miro a su alrededor aturdida, no entendía muy bien lo que estaba pasando, pero una cosa si sabía.

Eso definitivamente no era un sueño…

–Mama, ¿Dónde estoy?

¿Qué me pasó?– Pregunto Bridge algo soñolienta.

–Dijeron que te habían encontrado en una casa en el pueblo, dijeron que…

Allison te secuestro– Al hablar de Allison, la madre de Bridge tuvo cuidado con sus palabras, no quería alterarla demasiado.

“Allison” Cuando ese nombre llegó a la mente de Bridge, una gran cantidad de emociones surgieron.

Ella…era su mejor amiga, su confidente.

Las cosas que le contaba eran las cosas nunca le había dicho a nadie.

Se conocieron en la secundaria, poco después de ingresar, y de inmediato congeniaron.

Era como si siempre hubieran sido amigas, como si estuvieran hechas para eso.

Pero ahora…Todas esas cosas…

–Bridge, yo…no sé cómo decirte esto, solo míralo tú misma– Con algo de pena en los ojos, la madre de Brigante le pasó un espejo a su hija con cuidado.

Al principio, Bridge no entendía nada, pero luego de mirarse en el espejo, el miedo y el dolor se mezclaron en su rostro.

Su cabello…todo su bonito y Rubio cabello…

Se había ido…se había ido para siempre…

– ¡Nonononono!– Rápidamente, la negación llenó la mente de Bridge.

Se lanzó a los brazos de su madre y lloro como una niña por primera vez en mucho tiempo.

Su madre la abrazó con fuerza también, pero una mirada de desánimo llenaba su rostro.

Su marido, su hija, junto con todo esto que apareció de la nada.

Comenzaba a pensar, que el mundo las odiaba en serio.

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–Descansa aquí cielo, iré a preguntar cuando saldremos de este lugar– Luego de mucho tiempo de llorar, la madre de Bridge salió de la tienda, ya comenzaba a hacerse de noche y todavía no se sabía el próximo paso.

Poco después de su salida, Abby entró en la tienda y se sentó frente a la desconsolada Bridge.

Quien abrió la boca para hablar, pero fue interrumpida por su hermana.

–Tenemos que hablar– .

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Al regresar al campamento, Sander estaba abatido, solo quería recostarse en algún lugar y no hacer nada más, en mucho tiempo.

Los demás también se sentían así, por lo que nadie hablo demasiado.

En ese momento, Sander y sus compañeros pudieron ver a un grupo que se acercaba al campamento frente a ellos.

Sander paró la camioneta solo para ver que eran el grupo de Bill, que había vuelto luego de buscar sobrevivientes.

“Al parecer lo habían conseguido” Pensó Sander, viendo que llevaban con ellos a una docena de personas.

Al ver venir a Sander, Bill tomo la iniciativa de acercarse y hablar.

–Escuche lo que le pasó a Margaret, lo siento amigo, también la busqué pero no encontramos nada de ella– Sander solo Respondió con una sonrisa tratando de cambiar el tema –Esta bien, no importa, lo bueno es que tuviste suerte con los refugiados– –No mucha, la verdad.

Solo pudimos encontrar una docena de personas– – ¡Señor!– Interrumpiendo la conversación de los dos oficiales, un joven policía se les acerco apresuradamente.

Entonces le dijo a Sander con algo de ansiedad.

–Madison acaba de despertar, y quiere verlo, señor– Escuchando sus palabras, Sander no perdió el tiempo con más palabras y corrió hacia el lugar.

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Al entrar en la gasolinera, Sander camino rápidamente hacia un mueble amplio frente a un televisor.

Arropada con una manta, estaba la oficial Madison, más pálida de lo normal.

Al ver llegar a Sander, Madison trato de levantarse.

–Señor– –Tranquila, no te levantes demasiado rápido– Poniendo una mano sobre su hombro, Sander ayudo a Madison a recostarse de nuevo.

Él no lo mostraba, pero estaba tan nervioso que casi perdía el control.

Madison fue la única que logró acercarse a las personas que se llevaron a su esposa, talvez ella sabía algo que los demás no.

– ¿Puedes decirme lo que sucedió?– A la pregunta de Sander, Madison lo pensó por un momento.

Luego de ordenar sus palabras, ella dijo.

–No vi nada de utilidad, ellos…me noquearon antes de irse.

Pero, me pidieron que diera un mensaje– – ¿Cual mensaje?– Insistió Sander, aunque estaba algo decepcionado de que no hubiera información útil.

Aún le intrigaba lo que ese enemigo desconocido quería decir.

Madison no tardó mucho en responder, pero cuando Sander escucho sus palabras, quedo completamente petrificado.

–Dantalían les da las gracias–

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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