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Legio XIII: Memento mori - Capítulo 61

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  4. Capítulo 61 - 61 Capítulo 61 — Donde caen los carros
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61: Capítulo 61 — Donde caen los carros 61: Capítulo 61 — Donde caen los carros El círculo de carros era una muralla viva.

Madera encajada, lanzas clavadas entre los radios, mujeres gritando tras las ruedas, guerreros exhaustos que aún sostenían sus escudos como si el mundo dependiera de ello.

Los romanos se detenían a pocos pasos.

La línea avanzaba a golpes, con lentitud brutal.

Por cada metro ganado, quedaban cuerpos atrás.

Sextus iba al frente, el escudo cubierto de sangre seca, la venda empapada, la vista fija.

Scaeva ya no daba órdenes: solo asentía, como si supiera que su optio ya no necesitaba instrucciones.

—¡A la izquierda!

¡Despejad ese ángulo!

—gritó Sextus.

Los soldados respondían sin dudar.

Incluso Titus, que luchaba justo a su lado, cubriéndole el costado.

Un grupo de helvecios saltó desde los carros, hachas en mano.

Uno de ellos, enorme, embistió a un legionario y lo hizo retroceder dos pasos.

El hueco se abrió.

Sextus, sin pensarlo, se lanzó al hueco.

Con un rugido, levantó el escudo con el brazo herido y bloqueó el impacto, aguantando con el cuerpo entero.

El hombro crujió, pero no cedió.

Entonces, con la rodilla, derribó al enemigo y lo remató con una estocada precisa al cuello.

Luego giró sobre sí mismo y dio la orden clave: —¡Flanco derecho, conmigo!

¡Ahora!

La media centuria se movió como un solo cuerpo.

Aprovechando el hueco, penetraron por el lateral del círculo de carros, rompiendo la defensa tribal.

El caos se desató.

Gritos.

Maderas que se partían.

Mujeres huyendo.

Guerreros derribados.

La línea romana entraba.

Titus se colocó a la derecha de Sextus, cubriéndolo con su escudo.

—Esta vez no vas solo —dijo entre dientes.

Sextus no respondió.

Solo siguió avanzando, gladius en mano, arrastrando el pie, la mirada como piedra.

Los estandartes ondeaban sobre ellos.

La XIII Gemina había roto el círculo.

Y Sextus, sangrando, agotado, sin un gramo de fuerza libre, había liderado la carga que lo haría eterno entre los suyos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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