Legio XIII: Memento mori - Capítulo 81
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81: Capítulo 81 — El nombre en todas las bocas 81: Capítulo 81 — El nombre en todas las bocas La mañana amaneció limpia, con un cielo claro que parecía burlarse del barro y la sangre de la víspera.
El campamento de la Legión XIII se movía con más energía que nunca.
Se oían golpes de escudo, risas, chasquidos de cuchillas afiladas.
Pero sobre todo, se oía un nombre.
Sextus.
—Dicen que mató a cuatro él solo —susurró un joven recluta mientras limpiaba su armadura.
—Yo escuché que el jefe germano le miró a los ojos… y retrocedió —añadió otro, con una mezcla de miedo y admiración.
—Scaeva lo confirmó al tribuno.
Los germanos se retiraron.
No aguantaron a la XIII —sentenció un veterano con orgullo.
Sextus, ajeno a la magnitud del rumor, estaba sentado junto a su escudo, revisando las correas del gladius.
Atticus, junto a él, bebía agua con una sonrisa socarrona.
—¿Lo notas?
—dijo Atticus, sin mirarlo.
—¿El qué?
—Que ya no te ven.
Te escuchan, pero te miran como si fueras…
algo más.
Titus apareció con el brazo vendado, pero el paso firme.
—Juro que si uno más me pregunta cuántas veces parpadeaste antes de atacar, les estampo la lanza —soltó, divertido.
Sextus negó con la cabeza, incómodo.
—No hice nada que no harían todos vosotros.
Scaeva se acercó entonces, con rostro serio pero los ojos encendidos.
—No digas eso.
Hiciste lo que muy pocos harían.
Los hiciste dudar.
Y eso, en un germano, es como hacer temblar una montaña.
Un silencio breve se instaló.
No de incomodidad, sino de respeto.
A lo lejos, sonaron los cuernos.
No de alarma.
De formación.
—Prepárense —ordenó Scaeva—.
César quiere que toda la legión esté lista.
Pero tranquilos… que ya saben a quién temen al otro lado del bosque.
Los hombres rieron.
Golpearon sus escudos.
Algunos comenzaron a cantar viejas marchas.
Otros, simplemente, miraban a Sextus como si ya lo hubieran visto vencer en una batalla aún no librada.
Y mientras la XIII se alineaba, ajustando escudos y cerrando filas, el nombre de Sextus ya no era solo el de un soldado.
Era una promesa.Un estandarte sin tela.Un anticipo de gloria.
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