Legio XIII: Memento mori - Capítulo 82
- Inicio
- Todas las novelas
- Legio XIII: Memento mori
- Capítulo 82 - 82 Capítulo 82 — Juramento en las sombras
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
82: Capítulo 82 — Juramento en las sombras 82: Capítulo 82 — Juramento en las sombras El fuego del campamento no traía calor.
Solo humo.
Solo silencio.
Tras la retirada, los hombres de Wulfgar se habían sentado sin hablar, cada uno con la mirada fija en las brasas como si esperaran que los espíritus les explicaran lo ocurrido.
Pero los espíritus no hablaban aquella noche.
Wulfgar se mantenía en pie, la lanza apoyada en el suelo, los dedos crispados.
Había limpiado la sangre de su escudo, pero no del recuerdo.
Podía ver aún los rostros.
El caos.
Y a ese hombre.
Ese maldito romano.
Uno de sus guerreros habló por fin, con voz baja.
—Nunca habíamos dado un paso atrás.
Otro murmuró: —Ariovisto lo sabrá.
Las palabras pesaban más que cualquier herida.
Wulfgar alzó la mirada, como si lo desafiaran.
—¿Creéis que no lo sé?
Caminó entre ellos, como un lobo entre su manada, con los ojos encendidos.
—Sí.
Nos retiramos.
Porque lo decidí yo.
Porque si nos quedábamos, hoy seríais ceniza sobre esta tierra.
Ese grupo no era como los otros.
Ese romano… no era como los otros.
Los demás lo miraban en silencio.
—No fue miedo.
Fue respeto.
Y eso duele más.
Calló un instante.
Luego clavó la lanza en el suelo con fuerza.
—Pero no volverá a pasar.
Sus ojos brillaban con la furia de una tormenta contenida.
—Si vuelvo a encontrarme con ese romano… lo mataré con mis propias manos.
Lo miraré a los ojos, como él me miró a mí, y le haré pagar por cada duda que sembró en mi alma.
Los hombres no aclamaron.
No golpearon sus escudos.
Solo asintieron.
En ese tipo de juramento no hay ruido.
Solo verdad.
Wulfgar se alejó hacia la oscuridad, sin escudo, sin palabra, solo con el deseo ardiente de arrancarse la vergüenza con sangre.
Y en el cielo sin luna, ni los lobos aullaban.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com