Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Legio XIII: Memento mori - Capítulo 83

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Legio XIII: Memento mori
  4. Capítulo 83 - 83 Capítulo 83 — Palabras antes del acero
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

83: Capítulo 83 — Palabras antes del acero 83: Capítulo 83 — Palabras antes del acero El sol aún no había cruzado el cielo cuando la XIII comenzaba a formar en columnas.

Las órdenes se gritaban, los escudos se alineaban, las caras se endurecían.

La tierra misma parecía contener el aliento.

Sextus revisaba por tercera vez su equipo.

Gladius, escudo, correa del casco.

No porque dudara, sino porque el cuerpo necesitaba hacer algo mientras el alma se preparaba.

Scaeva apareció sin ruido.

Llevaba el yelmo bajo el brazo y los ojos en el horizonte, donde la niebla del amanecer empezaba a levantarse.

—Ven —le dijo sin esperar respuesta.

Lo llevó unos pasos más allá, donde los ruidos del campamento se volvían un murmullo lejano.

Solo entonces se detuvo.

—He hablado con el tribuno.

Sextus lo miró sin entender del todo.

—Te he propuesto —continuó Scaeva—.

Para tener tu propia centuria.

El silencio fue más fuerte que cualquier trompeta.

—No ahora —añadió, con un gesto contenido—.

Pero si sobrevives a esto, si te mantienes firme como lo hiciste en el bosque… entonces será tuyo.

Con estandarte, gladius curvo y la mirada de ochenta hombres esperando tu orden.

Sextus bajó un poco la cabeza.

No por modestia.

Por el peso real de lo que significaba.

—¿Y tú?

Scaeva sonrió por primera vez en días.

—Yo ya tengo una.

Pero los viejos no duramos para siempre.

Roma siempre mira hacia el que avanza.

Y tú… ya no eres un nombre.

Eres dirección.

Sextus asintió.

No dijo gracias.

No hacía falta.

Scaeva le puso una mano firme en el hombro.

—No busques gloria.

Busca firmeza.

El resto vendrá solo.

Y se marchó, sin girarse, de vuelta a su puesto.

Sextus se quedó solo un momento más.

Luego regresó a su lugar entre la formación.

Ya no era solo un soldado.Ya no era solo un símbolo.Ahora tenía algo más que perder……y mucho más que demostrar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo