Legio XIII: Memento mori - Capítulo 84
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- Capítulo 84 - 84 Capítulo 84 — Algo ha cambiado
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84: Capítulo 84 — Algo ha cambiado 84: Capítulo 84 — Algo ha cambiado El cielo comenzaba a encapotarse cuando la Legión XIII recibió la orden de alistarse.
Los centuriones pasaban entre filas, dando los últimos ajustes, los optiones repasaban formaciones, y los legionarios se concentraban en limpiar, atar, respirar.
Sextus estaba sentado sobre una piedra plana, con el casco sobre las rodillas.
No hablaba.
Solo miraba al frente, como si la batalla ya hubiera comenzado en su cabeza.
Atticus lo observaba desde hace rato, y finalmente rompió el silencio.
—¿Vas a decirlo tú o tengo que preguntarlo tres veces?
Sextus levantó la mirada, ligeramente.
—¿Decir qué?
Titus se acercó con la lanza apoyada al hombro.
—Que te pasa algo.
No es nervios.
No es miedo.
Es otra cosa.
Scaeva te llevó aparte y desde entonces no eres tú.
No del todo.
Sextus respiró hondo.
Se frotó la cara con ambas manos y habló sin mirar a ninguno de los dos.
—Me ha propuesto para tener mi propia centuria.
Si salgo vivo… y lo hago bien, me ascienden.
Atticus silbó suavemente.
—Vaya.
Pues ya era hora.
Titus frunció el ceño, pero no con disgusto.
—¿Y tú qué piensas?
—Que no lo busqué.
Que no lo esperaba.
—Sextus alzó los ojos, y por un instante hubo algo de duda en ellos—.
Y que si pasa… no sé si estaré preparado.
Atticus se encogió de hombros.
—Nadie lo está hasta que lo está.
Eso es Roma.
Te lanza y si no sabes nadar, te haces tritón.
Titus dio un golpe con el puño en el hombro de Sextus, sin violencia.
—Yo solo quiero estar bajo el mando de alguien que, cuando le miras en medio del caos, te recuerda por qué sigues con el escudo en la mano.
Y tú lo haces.
Sextus asintió, esta vez sin tensión.
Se puso el casco.
Se puso en pie.
El sonido del metal ajustándose fue como el clic de una cerradura que se abre.
—Entonces vamos.
Que hay una batalla que ganar… y una promesa que cumplir.
Y los tres se alejaron, juntos, hacia la línea de escudos.
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