Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior

Leibstandarte: Moscú a vida o muerte Libro IV - Capítulo 113

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Leibstandarte: Moscú a vida o muerte Libro IV
  4. Capítulo 113 - 113 Capítulo 111 — Primer contacto
Anterior
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

113: Capítulo 111 — Primer contacto 113: Capítulo 111 — Primer contacto Frente sur de Kursk — Julio de 1943 El rugido de los motores era tan familiar como un latido.

El aire olía a gasolina, sudor y nervios.

Desde su puesto en el Tiger II, Falk mantenía los ojos fijos en el horizonte.

La artillería había cesado.

El humo aún colgaba sobre el campo como una niebla artificial.

Y ahora les tocaba a ellos.

—Avanzamos —ordenó por radio—.

Manteneos en formación, atentos a flancos y posibles campos minados.

A su derecha, el Panther rodaba como una bestia ágil y felina.

A su izquierda, los dos Panzer IV modernizados flanqueaban la línea, sus cañones listos.

Detrás, Brunner en su propio blindado, atento, callado.

El suelo temblaba bajo las orugas.

El primer impacto fue una advertencia.

A unos doscientos metros, un proyectil anticarro se estrelló contra la tierra, levantando una columna de polvo y fuego.

—¡Contacto!

—gritó Helmut.

Desde una línea de árboles al frente, los soviéticos abrían fuego.

Disparos de cañones ZIS-3.

Luego, los vi.

Infantería saliendo de zanjas, lanzando granadas de fusil, apostada tras barricadas de troncos y sacos.

Y tanques: T-34, ocultos tras colinas artificiales, asomaban los cañones como serpientes al acecho.

—¡Fuego a discreción!

—ordenó Falk, mientras Konrad abría fuego con precisión quirúrgica.

El primer T-34 estalló al segundo disparo.

El Panther impactó otro de flanco.

Los Panzer IV contenían la infantería, con ametralladoras y disparos de alto explosivo.

Pero los soviéticos no retrocedían.

Resistían como si hubieran previsto cada paso.

Algunos cañones anticarro cambiaban de posición, reaparecían como fantasmas, volvían a escupir fuego.

Lukas esquivaba cráteres, maniobrando entre el lodo y las explosiones.

El blindaje del Tiger aguantaba, pero cada sacudida era un recordatorio de lo que estaba por venir.

—¡Panzer IV, cobertura a las dos!

—gritó Falk por la radio.

Uno de ellos fue alcanzado, pero solo en el faldón.

Sin heridos.

Tras casi treinta minutos de combate, el primer asalto se estabilizó.

No habían perdido ningún tanque.

Nadie estaba herido.

—Hoy no ha caído nadie —dijo Ernst, sin creérselo.

Falk no respondió.

Miraba el frente que aún les esperaba.

Minas, trampas, más nidos de resistencia, y detrás… los dientes del verdadero infierno.

—Esto… solo ha empezado —murmuró.

Y el rugido de la guerra volvió a oírse más adelante, como si el campo mismo respirara fuego.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo