Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Leibstandarte: Moscú a vida o muerte Libro IV - Capítulo 25

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Leibstandarte: Moscú a vida o muerte Libro IV
  4. Capítulo 25 - 25 Capítulo 24 El cielo se rompe
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

25: Capítulo 24: El cielo se rompe 25: Capítulo 24: El cielo se rompe A las afueras de Kiev — julio de 1941 La ciudad se perfilaba a lo lejos como una mancha oscura sobre el horizonte.Desde su posición, Falk la veía sin verla del todo.Solo intuía su tamaño.

Su historia.

Su peso.

Estaban desplegados en la ladera de una colina, al abrigo de árboles dispersos.

No había órdenes de avanzar aún.

Solo preparar.

Reorganizar.

Esperar.

—Munición completa —dijo Ernst, cerrando la escotilla tras cargar los últimos proyectiles.

—Radio limpia.

Sin interferencias —añadió Helmut—.

Mando está concentrado en coordinar la artillería pesada.

—¿Y la infantería?

—Moviéndose.

A pie.

Cansados.

—Como todos —gruñó Konrad.

Lukas limpiaba las ópticas delanteras, con una concentración poco habitual.

—¿Está limpio eso o lo estás puliendo para besar al enemigo?

—bromeó Ernst.

—Quiero ver bien cuando empiece —respondió sin mirar.

Falk permanecía en la escotilla.

Callado.

Mirando hacia Kiev.

El zumbido llegó como una vibración.

Luego se convirtió en un rugido lejano.

Todos miraron al cielo.

Un escuadrón alemán de cazas atravesó las nubes a gran velocidad, seguidos por otros más pesados, bombarderos Dornier y Heinkel.Detrás de ellos, como una respuesta de rabia, despegaron cazas soviéticos desde algún punto invisible.

—¡Combate aéreo!

—anunció alguien cerca, innecesariamente.

Falk no se movió.

Los hombres en tierra observaban como si fuera un duelo de dioses: estelas cruzadas, ráfagas, fuego.

Un caza alemán fue alcanzado.

Descendió envuelto en humo.

Otro soviético explotó en pleno ascenso.

—Parece una danza —dijo Helmut.

—Es una carnicería elegante —corrigió Konrad.

Y entonces llegaron las bombas.

No sobre ellos.

Sobre Kiev.

Desde su posición, pudieron ver las primeras columnas de humo elevarse.

Edificios alcanzados.

Explosiones que sacudían incluso el suelo donde estaban.

Una fábrica ardiendo.

Una estación destrozada.

El cielo, que antes era azul pálido, se volvió naranja.

—Están abriendo camino —dijo Falk.

—O enterrando lo que queda —susurró Lukas.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo