Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Leibstandarte: Moscú a vida o muerte Libro IV - Capítulo 86

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Leibstandarte: Moscú a vida o muerte Libro IV
  4. Capítulo 86 - 86 Capítulo 85 Hasta el último rugido
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

86: Capítulo 85: Hasta el último rugido 86: Capítulo 85: Hasta el último rugido Brecha occidental — Sector 9K29 de enero de 1943, 18:25 horas La tierra ya no era tierra.

Era barro, fuego, sangre y acero roto.

Falk no sabía si seguían en el mismo lugar o si el mundo había girado sobre ellos.

Lo único claro era que seguían vivos.

El Tiger aún rugía.

El Panther, a su izquierda, jadeaba como un animal herido.

Todo lo demás había desaparecido.

—¡Vienen otra vez!

—gritó Ernst—.

¡Doce blindados!

¡Infantería detrás y a los flancos!

Konrad no dijo nada.

Solo bajó la cabeza y cargó el penúltimo proyectil perforante.

Falk no dio órdenes.

No hacía falta.

Todos sabían lo que venía.

18:27 horas Los proyectiles soviéticos silbaban como enjambres de muerte.

Uno golpeó a un metro del Tiger.

Otro reventó un tronco partido que usaban como cobertura.

Otro, por fin, dio en el costado del Panther.

Una sacudida, humo blanco…

y silencio.

—¡Schuster!

—gritó Falk por la radio.

Nada.

Un segundo proyectil cayó directo sobre la torreta.

Esta vez no hubo duda.

El Panther estalló en mil pedazos.

La explosión sacudió el interior del Tiger.

La escotilla salió disparada por el aire como un disparo de aviso hacia los dioses.

Ernst bajó la cabeza.

Konrad apretó los dientes.

Helmut no dijo nada.

Lukas solo susurró: —Ahora somos solo nosotros.

18:30 horas Los soviéticos se abalanzaron con todo.

Antitanques portátiles, rifles, granadas… hasta cócteles molotov.

Como si quisieran tragarse al Tiger por pura masa.

—¡Fuego de metralla!

—ordenó Falk.

El Tiger giró su cañón lentamente y disparó una carga explosiva sobre una escuadra enemiga.

Hombres y acero salieron volando.

Pero detrás venían más.

—Último proyectil perforante —dijo Konrad, sudando.

Falk respiró hondo.

—Ese es para el más grande.

Si llega.

18:34 horas Un T-34 logró acercarse demasiado.

Disparó desde menos de 100 metros.

El proyectil dio en la plancha frontal.

El Tiger aguantó.

Rugió como una bestia ofendida.

Y devolvió el golpe.

Fuego.

Acero.

Ruido.Silencio otra vez.

18:38 horas —Ya no hay proyectiles perforantes.

Solo fragmentación —informó Helmut.

—Entonces apuntamos a las piernas —respondió Falk, con tono de acero—.

A la infantería.

Al alma.

Konrad disparó uno tras otro.

Explosiones.

Gritos.

Sangre caliente sobre nieve.

18:41 horas El viento cambió.

El humo se volvió más espeso.

Falk se incorporó y miró al frente.

Allí estaban: los últimos soviéticos que quedaban en el sector, lanzándose con todo.

No había táctica.

No había cobertura.

Era el caos final.

—Todos los que están ahí, lo saben —dijo Falk, mirando a sus hombres—.

Que si no nos matan ahora… no lo harán nunca.

—Entonces no van a lograrlo —respondió Ernst, con la mirada empapada pero firme.

Y dispararon.

Dispararon con todo.

Ametralladoras, cañón, rabia.

Hasta que el cielo fue negro.

Hasta que solo quedó el Tiger.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo