Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Leibstandarte: Moscú a vida o muerte Libro IV - Capítulo 88

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Leibstandarte: Moscú a vida o muerte Libro IV
  4. Capítulo 88 - 88 Capítulo 87 Donde aún arde la fe
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

88: Capítulo 87: Donde aún arde la fe 88: Capítulo 87: Donde aún arde la fe Brecha occidental — Sector 9K29 de enero de 1943, 19:20 horas El combate había cesado.

No por falta de enemigos, sino por falta de aliento.

Los que quedaban de pie lo hacían por instinto, no por fuerza.

El humo seguía elevándose en espirales sobre los cráteres.

El Tiger humeaba.

El barro hervía.

El aire era irrespirable.

Pero era silencio.

Falk se sentó sobre una caja rota.

A su lado, Ernst vendaba a Helmut con restos de venda soviética.

Konrad afilaba un cuchillo con la hoja de una bayoneta rota.

Lukas dormía sentado, el rostro apoyado contra el blindaje del Tiger.

Los cercados se habían reunido junto a ellos.

Ya no parecían fantasmas.

Solo soldados.

Uno de ellos, el mismo que preguntó por la Leibstandarte, habló con voz ronca: —No dejamos de creer…

No del todo.

Falk alzó la mirada.

—¿Cuándo?

—Cuando vimos ese Tiger resistir solo, y luego salir a pie…

Y luchar hasta sin balas.

Pensé: si esos hombres aún pelean, entonces aún hay Alemania.

Nadie respondió.

Nadie necesitaba hacerlo.

Otro de los cercados, más joven, con la cara vendada y un fusil sin cerrojo en la espalda, se arrodilló junto a Falk.

—Ahora que la brecha está abierta…

¿Vendrán más?

Helmut, aún pálido, sonrió.

—Ya están en camino.

Vienen divisiones blindadas.

Rumanos.

Al menos un batallón de artillería.

Traerán comida, ropa…

y tabaco.

El joven bajó la cabeza.

Se echó a llorar, en silencio.

No de tristeza.

De haber sobrevivido lo suficiente para creer otra vez.

19:38 horas Un operador de radio, cubierto de barro hasta el cuello, corría entre los cuerpos humeantes con su mochila de transmisión a la espalda.

Tropezó dos veces, pero no soltó el micro.

Llegó hasta la posición del Tiger y gritó: —¿Dónde está el comandante Falk Ritter?

Falk alzó la mano, sin levantarse.

—Aquí.

El operador se le acercó y conectó los cables.

Se agachó.

Esperó.

Estática.

Luego, una voz: —Aquí SS-Obergruppenführer Dietrich.

Informe, ahora.

Falk tomó el micro.

Miró a su alrededor: El Panther era chatarra.

El Tiger, un coloso de hierro inmóvil.

Sus hombres, cubiertos de barro y humo, respiraban aún.

Y los cercados… seguían allí, vivos, de pie.

Se llevó el micro a los labios.

Y dijo: —Misión cumplida.

Sin novedad.

Unos segundos de silencio.

Luego, estática.

Y al fin, por primera vez en todo el día…

paz.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo