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Linaje Celestial - Capítulo 267

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267: Tierras de tesoro 267: Tierras de tesoro Tras cinco largas horas, las luces brillantes que llovían desde la grieta cesaron abruptamente.

El cielo tembló y cientos de nubes oscuras se congregaron alrededor del resplandor.

Volutas de humo negro brotaron de la grieta y, con un fuerte estruendo, desapareció entre las nubes humeantes.

Bajo el cielo ahora despejado, muchos gritos fuertes resonaron por todo el reino, pero esas voces se ahogaron debido al aire pesado.

En ese preciso instante, el anciano ilusorio y blanco apareció en el cielo.

Su voz vieja y estruendosa sonó en todo el reino.

—Bienvenidos, recién llegados, al Reino de Lumbra.

La puerta de entrada se ha cerrado, por eso las tierras del tesoro se abrirán ahora.

Una atmósfera pesada envolvió todo el reino.

A diferencia de los recién llegados presas del pánico, los miembros de la raza oscura detuvieron sus acciones.

Miraron al cielo con emoción y expectación.

Después de todo, ellos eran los que se apoderarían de todos esos tesoros.

Esos patéticos forasteros solo estaban aquí para abrir las tierras de nuevo.

El anciano ilusorio no pudo evitar fruncir el ceño.

Si por él fuera, nunca abriría las tierras del tesoro, pero todo era automático.

Por eso, aunque lo intentara, no podría detener el proceso.

El reino fue diseñado hace mucho tiempo con el único fin de nutrir a jóvenes talentos.

No sentía ira, pero la frustración se dibujó en su rostro mientras hablaba alto y claro.

—Estén preparados, porque cada tierra del tesoro tendrá sus propias reglas y pruebas.

Tendrán que luchar y ganar los tesoros con su fuerza.

Después de que su voz se desvaneciera en el aire, los miembros de la raza oscura vitorearon con fuerza.

El reino había perdido su esplendor hacía mucho tiempo, ya que ellos lo habían destruido todo.

Sin embargo, incluso después de cavar y destruir cada rincón, no habían podido localizar esas tierras del tesoro ocultas.

El anciano se burló de su entusiasmo.

«¿Y qué si todos ustedes se han vuelto más fuertes?

Al final, nunca podrán abandonar este lugar».

Bajo su figura ilusoria, el yermo y oscuro reino se sacudió violentamente.

La tierra tembló y espesas nubes de humo emergieron del suelo.

En pocos segundos, un sol brillante apareció en el cielo y una luz intensa se derramó desde el cielo oscuro.

Los árboles secos y oscuros recuperaron su vigor y exuberantes lechos de hierba verde se extendieron por todas partes.

Nine abrió los ojos bruscamente.

Ya estaba conmocionado por la estruendosa voz del anciano que sonó en sus oídos, pero perdió la calma cuando la mitad del techo de la cueva se derrumbó a una velocidad vertiginosa.

Saltó y, tras esquivar las grandes rocas que caían del techo, corrió inmediatamente hacia la salida.

—¡Joder!

¡Apenas cerré los ojos un segundo y alguien destruyó toda la montaña!

Maldijo, y de no ser por sus rápidos reflejos, ya habría perecido bajo las rocas que caían.

—¡Por qué demonios me adentré tanto en la cueva!

Los ojos de Nine reflejaron la entrada de la cueva y se abalanzó hacia adelante tras reunir hasta la última gota de su energía.

Se cubrió el rostro cuando una luz brillante le atravesó los ojos.

—Pero qué coño…

Nine se quedó con la boca abierta.

El incidente anterior, donde vio al hombre de ojos pequeños y brillantes, desapareció instantáneamente de su mente.

Contempló la vista que tenía delante y murmuró para sí.

—¿Acaso es este el mismo lugar?

El anterior cielo oscuro ahora estaba despejado y brillante.

La tierra estaba llena de vegetación, pero lo que más lo asombró fueron las incontables islas flotantes bajo el cielo diáfano.

Soltó un largo suspiro y miró la isla flotante más cercana.

Al igual que todas las demás islas flotantes, un viejo castillo brillaba intensamente en la cima de la isla.

Se acercó lentamente a la isla, pero entonces una pregunta muy importante apareció en su mente.

—Espera…, ¿cómo voy a subir volando?

En el momento en que esta pregunta apareció en su mente, su expresión se volvió solemne.

Estaba prácticamente de pie debajo de una de las tierras del tesoro, pero no podía alcanzarla.

Como si presintiera su aprieto, el suelo a su alrededor comenzó a temblar de nuevo.

El corazón ya agitado de Nine casi se le salió del pecho.

Miró hacia la enorme tierra del tesoro con ojos horrorizados y empezó a correr en dirección opuesta.

—¡Por favor, no me digas que se va a caer!

Nine detuvo sus pasos cuando no sintió nada detrás de él.

Miró hacia atrás y sus ojos se abrieron de par en par ante la gran escalinata que conducía hacia la tierra del tesoro.

—Oh, parece que no necesito volar…

Avanzó tambaleándose y comenzó a subir lentamente.

En ese momento, una risa débil sonó en lo alto del cielo.

La voz era desagradable, por lo que Nine miró hacia arriba con los ojos entrecerrados.

Sus ojos temblaron visiblemente cuando vio a cientos de figuras negras volando hacia las tierras del tesoro.

—Esto…

tanta gente.

Además, todos se parecían al hombre que vi hace un rato.

Nine cerró los ojos por un segundo y se dirigió hacia el castillo que se alzaba en la cima de la tierra del tesoro.

—Ahora no es momento de ahondar en este asunto.

No puedo luchar contra ellos.

Son demasiado fuertes.

Solo espero que mis amigos estén a salvo.

Suspiró mientras el rostro de Kyle aparecía en su mente y, por alguna razón, su mal humor se disipó un poco.

—Bueno, no creo que deba preocuparme por él, porque aunque el cielo se cayera, él sobreviviría.

…

Unos minutos antes, Kyle miraba fijamente frente a él.

El profundo túnel terminaba, pero no se encontró con nada más que un callejón sin salida.

Tosió levemente y miró a Bia, que tenía una expresión impasible.

—Creo que deberíamos volver.

Su frase fue interrumpida cuando Bia le lanzó una mirada fulminante.

Kyle cerró la boca y una expresión de frustración apareció en su rostro.

Llevaban varias horas moviéndose bajo tierra y estaba seguro de que en ese momento estaban casi en la base de la montaña.

Sin embargo, el problema era que estaban rodeados por gruesos muros negros.

Entrecerró los ojos hacia el muro frente a él con una expresión pensativa.

—¿Debería romperlo?

Los ojos de Bia se abrieron de par en par.

—¿Estás loco?

¡Vamos a quedar los dos enterrados bajo tierra para siempre!

Kyle se rio entre dientes.

Por supuesto, sabía que quedarían enterrados si hacía algo con los muros.

—Estaba bromeando.

Bia suspiró aliviada.

Batió sus alas y emprendió el camino de regreso a la entrada del túnel.

Sin embargo, al segundo siguiente, una fuerte voz de anciano resonó en sus oídos.

Kyle parpadeó mientras miraba el largo y estrecho pasadizo.

—Entonces, ¿el reino estaba vacío y las llamadas tierras del tesoro estuvieron cerradas todo este tiempo?

No pudo evitar reírse de sí mismo.

—¿No me digas que he malgastado tantas horas en vano?

Los ojos de Bia se quedaron en blanco mientras echaba sal en su herida.

—Lo hiciste.

Kyle respiró hondo, pero en el momento en que dio un paso adelante, todo el túnel se sacudió violentamente.

Sus ojos se abrieron de par en par por la conmoción.

—¡Tenemos que irnos de este lugar!

Bia batió sus alas y aumentó su velocidad, dirigiéndose directamente hacia la salida.

Kyle corrió detrás de ella.

Sin embargo, era demasiado tarde.

Kyle maldijo en voz baja.

Estaban demasiado lejos de la salida.

Sus pupilas se contrajeron cuando sintió que parte del techo se desplomaba sobre Bia.

Apretó los dientes y saltó hacia adelante para agarrar el cuerpo de Bia.

Un fuerte grito resonó dentro de su cabeza.

—¡Qué haces, las llamas!

Kyle ignoró al ave que se debatía.

Mentiría si dijera que no sintió dolor al agarrar el cuerpo de Bia.

Sin embargo, las llamas doradas que rodeaban su cuerpo no le afectaron mucho porque su cuerpo era naturalmente demasiado frío.

Sucedió después de que despertara su linaje.

Solo sintió una incómoda sensación de escozor en las palmas de las manos y nada más.

Kyle abrazó su pequeño cuerpo y rodó para evitar que otra enorme roca cayera desde arriba.

Sus ojos verdes brillaron por un segundo mientras miraba el largo túnel.

Sabía que era imposible que salieran en tan poco tiempo.

Agarró el broche de su pecho y lo lanzó apresuradamente a su espacio mental.

«¡Maldita sea!

No puedo usar la Teletransportación Instantánea.

¡Bia está conmigo!».

Recorrió el lugar con la mirada, pero al no encontrar nada, apoyó la mano en el suelo y decidió transferir toda la montaña a su espacio mental, pero no funcionó.

¿A quién pretendía engañar?

La voz angustiada de Bia resonó en su cabeza mientras gritaba una y otra vez.

—¡Kyle, suéltame!

Batió sus alas e intentó liberarse de su agarre, pero Kyle no la soltó.

Kyle observó el techo tembloroso, usó la habilidad «armadura de hielo» y saltó hacia atrás.

En un segundo, una fina capa invisible de hielo apareció alrededor de todo su cuerpo.

A Kyle se le cortó la respiración cuando una gran roca se estrelló contra su espalda.

Fue doloroso, pero debido a la armadura invisible que rodeaba su cuerpo, no sangró.

«¿Debería congelarlo todo?».

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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