Lo qué el viento no se llevó - Capítulo 20
- Inicio
- Todas las novelas
- Lo qué el viento no se llevó
- Capítulo 20 - 20 Capítulo 20
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
20: Capítulo 20 20: Capítulo 20 Después de mi pequeña charla con Sofía en la playa, decidí irme a casa para despejar un poco la mente y por supuesto, trabajar, por la tristeza no podía parar mis obligaciones.
Trabajé sin parar ese día, mi madre entraba a mi habitación de vez en cuando, quizá para chequear que siguiera con vida.
Era mi madre, aunque no le haya contado todo lo que he estado viviendo puede entender perfectamente mis sentimientos.
Al finalizar los pendientes que tenía acumulado del día anterior y de hoy, me bañé y me vestí un poco deprisa, y le pedí a mis padres que se sentaran en la sala, ya que quería hablar con ellos.
Sin muchos detalles, pero sin olvidar lo más importante decidí contarles todo lo que había pasado y una vez más confesar a alguien más mi amor por Vera.
—¿Estás seguro de eso, hijo?
—preguntó mi padre.
—Teniendo en cuenta es tiene una hija de alguien más.
—¿Qué tiene eso de malo, papá?
—No has tenido tus hijos para criar los de alguien más.
—La niña apenas tiene un año.
—Lo sé, lo sé, pero… —Octavio, no.
—dijo mi madre, colocándole la mano sobre la rodilla.
—Hijo, quiero que sepas que cualquier decisión que tomes será completamente bienvenida.
—mi padre resopló ante el comentario.
—Pero ¿qué harás?
—Me voy a quedar, mamá.
—dije por fin.
—Continuaré mi vida aquí, quizá no viviendo con ustedes, pero viviré en esta ciudad.
Empezaba a sentirme más liviano conmigo mismo, me había quitado varios pesos de encima, que mis ideas comenzaban a fluir con más claridad, lo único que todavía no quedaba claro era como haría para conseguir el perdón de Vera y Emma, pero eso lo averiguaría después, cumpliría con la promesa de Thomas como diera lugar, si ella ya no quisiera formar una familia conmigo, al menos me aseguraría que fuera con alguien que la hiciera feliz y la protegiera.
Luego de terminar mis labores en casa, iba a cerrar otros circulo que se encontraba incompleto, hablar con los terra, entre ellos estaba Noémi.
Les escribí para que realizáramos una videollamada.
Enseguida me respondieron que la podíamos realizar de inmediato, cuando comenzamos a hablar, mi habitación se llenó de un bullicio por su llamada, hablaban varios idiomas a la vez, pero todos los comunicábamos con el inglés.
Luego de que me contaran como había sido su experiencia hasta ahora en Luxemburgo y como estaban fascinado por su transporte público, fue mi turno de hablar, al final había sido yo quien los había llamado, les conté que me había enamorado de alguien, uno de ellos me corrigió que jamás dejé de estarlo, lo que deduje es que Noémi se había adelantado y hablado de algo con ellos.
Les dije que me quedaría en mi ciudad natal, sentar cabeza con esa persona ya que me necesitaba, pero más la necesitaba yo a ella, ellos respetaron mi decisión con la promesa de que les contaría mi aventura, porque al final en cualquier lugar donde estemos, cualquier decisión que tomemos es una aventura nueva, lugares nuevos por explorar.
Y que, cuando estuvieran por estos lados que lo más probable es que fuera pronto, les ayudaría a guiarse por la ciudad y conocer los mejores lugares.
Hasta ahora me sentía bien conmigo mismo, no sabía lo bien que se sentía poder enfrentar las cosas y no huir por temor a lo que resultará.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com