Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Lo Que Nadie Ve - Capítulo 11

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Lo Que Nadie Ve
  4. Capítulo 11 - 11 Capítulo 10
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

11: Capítulo 10 11: Capítulo 10 MICHAEL She is in control —Aquí nos tienes, ¿qué es lo que necesitas de nosotros?

—Primero tomen asiento donde les plazca, y saben perfectamente para qué los cité.

—Es estúpido, te lo dije Aida, era pérdida de tiempo venir aquí.

—dice disgustado.

—Aitor, solo he pedido una puta cosa antes de que vinieran aquí y no pueden ni cumplirla ustedes dos.

—Estás mal en eso, sí hemos cumplido con el pacto.

—defiende Aida, que está sentada en uno de los sofás de la habitación.

—Por favor, ¿me ven cara de estúpido?

Piensan que no los conozco, se han fijado en chicos y chicas del colegio para sus jueguitos.

—Te equivocaste en esa parte, ellos se han fijado en nosotros, no podemos ignorarlos cuando quieren nuestra atención.

—Cuando dije nadie del colegio, es nadie, Aitor.

—digo entre dientes.

—Bueno, igual queda un país entero para divertirse, relájate Michael.

‘es que son tan tercos’ —Entiéndelo, hermano, aún no supera la muerte de su hermanita, por eso está tan preocupado por esos nenitos del colegio.

—sabe cómo provocarme esta idiota.

—Sabes muy bien qu…

—¿Siento mucha curiosidad por cómo ha ocurrido su muerte?

—dice apenas pone un pie en la habitación, llamando la atención de los tres.

—¿Por qué me miran así?, ¿tengo algo en la cara?

—¿Quién te ha dejado entrar?

—le pregunto.

—Tu madre, al parecer soy de su agrado.

—hace una pausa para echarle un vistazo a los hermanos Mendes.

—Ahora me contarán cómo murió nuestra querida Cansu, ya que he tenido poca información sobre ello.

Lo único que sé es que los tres estuvieron presentes y ese es el gran secreto que los ha mantenido unidos hasta ahora.

—sus expresiones se vuelven divertidas, pero no de una chica normal que quiere ser agradable con los demás, sino de una que quiere jugar con la mente de los otros.

<< —Sus juegos favoritos son los psicológicos, siempre los utiliza, siempre buscará la manera de controlarte.

—¿Qué pasa cuando no puede tener el control de algo o alguien?

—Es allí cuando su obsesión empieza a incrementar, su paciencia disminuye y su ira junto con su odio por no tener el control la empieza a dominar, y es mucho peor que su locura.

Lo mejor es que le des lo que desea de ti.>> —¿Me contarás, Aitor?

—la voz de Nefertary me saca de mis pensamientos.

—Búscate a otro imbécil a quien sacarle información.

—Tomaré tu consejo.

—aquellas palabras salieron con diversión, en su rostro se puede ver su locura, lo divertido que es para ella.

—¿Aida, tú sí me contarás?

—Aida solo me mira y puedo notar que esto le incomoda, ante mi silencio sé que callada se queda.

—Nadie piensa contarme nada.

—su diversión se esfuma, me mira fijamente llena de odio, declarándome culpable por no obtener respuestas.

‘tan impredecible no puede ser’ —A su debido momento te lo contaré, si tanto te interesa, sabrás esperar.

—Mi paciencia no dura mucho, Michael, ten en cuenta eso.

—vuelve a mirar a Aida y Aitor, aunque lo hace un poco más relajada.

—Ahora quiero que ustedes dos trabajen para mí y que formen parte del círculo de amistad de Mathias Ludwig, ¿aceptan o no?

—dice feliz, es increíble cómo cambia tan rápido sus expresiones, es difícil de comprender lo que trata de hacer.

—Es más que obvio que no, no nos interesa tu propuesta.

—le responde Aitor de mala gana, quien finge leer el libro que ha agarrado de la cómoda.

—No tomen decisiones apuradas, piensen en esto… están en un país extranjero que ni conocen, ¿cómo tendrán sus jueguitos sádicos ocultos de la policía?, ¿en dónde se realizarán?… Yo puedo tener todos sus crímenes ocultos del mundo entero si están de mi lado, claro.

‘utilizará todo lo que sabe de ti’ —¿Qué tipos de trabajo quieres que realicemos?

—le pregunta Aida.

—Nada fuera de lo normal, lo mismo que llevan haciendo hace 5 años, solo que de personas que están en mi lista negra, claro.

Aparte, les pagaré por ello.

—Aida lo piensa por un momento.

—Aceptamos, pero no queremos el dinero, y lo del chico será fácil, de eso no tienes por qué preocuparte.

—sin pensarlo tanto y aceptando por los dos, no le queda al otro más que conformarse, es una regla de los hermanos Mendes.

Nefertary les da una sonrisa de satisfacción.

—Yo no estaría tan convencida, Aida, ya que para él ustedes no son de su agrado.

—Déjalo en nuestras manos, aparte quiero una cabaña para esta misma noche.

—No pierdes el tiempo, Aitor, la tendrás, puedes confiar en ello.

Mientras tú, Lorenz, te pasaré a buscar a las 18:00, te quiero puntual.

—¿Cómo te comunicará cuando ya tengas todo arreglado?

—le pregunta Aitor a Nefertary antes de que salga de la habitación.

—No tienes que preocuparte de nada, te llamarán cuando lo tengan todo listo.

—con eso se retira.

—Ahora entiendo el apuro que tenías de venirte a Suiza lo antes posible.

—dice Aida.

—Ella está más loca que nosotros, ¿o me equivoco?

—añade Aitor, quien sigue fingiendo que lee el libro.

—No te equivocas en lo absoluto, Suiza será más divertido de lo que ustedes dos piensan, amarán este país como no tienen idea, eso se los aseguro.

—¿Sabe todo de nosotros?

—Dirías casi todo, hay dos cosas que no sabe.

—Eliminado lo de la muerte de Cansu, ¿cuál es la otra cosa que no sabe esta tipa?

—Se los diré cuando se lo haya dicho a ella primero, ya que fue una promesa que debo cumplir.

—Tú eres más de romper promesas que de cumplirlas, Michael, esta tipa a leguas se ve que es muy inestable, en el buen sentido.

‘ustedes dos se llevarán muy bien’ —Me tocará tolerar su presencia, es muy entrometida en la vida de los demás.

—Ya me lo imaginaba viniendo de tu parte, Aitor, solo tus jueguitos son de tu agrado.

—en ese preciso momento dan dos toques a la puerta.

—Disculpen la interrupción, chicos, pero les traigo galletas recién salidas del horno.

—Usted no ha interrumpido nada.

—dice Aitor con felicidad al ver a mi madre entrar en la habitación, quien toma la bandeja de galletas.

—Ahora, con su permiso, déjeme probar estas delicias.

—Toma todas las que quieras, igual estoy haciendo más en la cocina.

—le dedica una sonrisa.

—No se lo hubiera dicho, señora Angélica, ahora no se lo sacará de encima.

—En eso Aida tiene razón, madre.

—Le han quedado riquísimas.

—añade Aitor con la boca llena de galletas, ignorando lo que Aida y yo hemos dicho.

—Temo decirle que si sigue cocinando así, me tocará proponerle matrimonio esta misma noche.

—eso hace reír a mi madre.

—Tendrás que enfrentarte a Dadmir primero, Aitor.

Ahora, si necesitan algo, estaré en la cocina.

—con eso se retira de la habitación.

—Solo tu madre sabe cómo hacer que este imbécil se comporte como nene de siete años, aparte creo que no nos dejó ninguna galleta.

—eso me hace reír.

—Yo me retiro, las galletas se están acabando y necesito ir por más a la cocina, no prometo volver porque no lo haré.

—Y por esa sencilla razón pensaba un millón de veces si las reuniones tenían que ser en mi casa o en el instituto.

—eso hace reír a Aida, ese chico es capaz de acabar con la cocina entera.

—¿Tienes planes, Aida?

—No, ¿por qué lo preguntas?

—entonces le dedico una sonrisa codiciosa, haciendo que se arrepienta de sus palabras.

—Entonces me acompañarás a una librería, necesito comprar algunos libros.

✧────── ༉───✦───༉ ─────✧ —No entiendo por qué necesitas muchos libros del mismo autor.

—dice irritada por quinta vez.

—Te expliqué que es una saga y necesito tener todos los libros.

—Pero Mich, ya tienes tres, ya los tienes todos, no sé qué más buscar.

Aparte, no sé qué ves de interesante en esos libros, si solo son hojas con palabras en ellas.

—Aida, me está hablando de una trilogía y no lo es.

Aparte, los libros no solo son hojas con palabras en ellas, cada libro es mágico, con una gran historia o aventura esperando ser leída, con personajes que te pueden enamorar o puedes odiar como si fueran reales, que solo vivirán en tu mente ya que no saldrán de aquellas páginas.

Es un escape de la realidad en conclusión.

—Bueno, eso no lo pienso vivir, ya que amo el mundo real aunque parezca una mierda a veces.

Aparte, ¿has visto el grueso de esos libros?

—pongo los ojos en blanco.

—Morirás antes de terminarlos de leer.

—Algún día encontrarás el libro que te haga entrar al mundo de los lectores y te darás cuenta que no es para nada aburrido.

—Lo dudo, mira cuántas veces me has obligado a venir contigo a las librerías y termino quejándome de ellos.

—Sí, y cuando lo haces me provocan ganas de matarte.

—susurro para mí mismo.

—Para tu buena suerte, ya los he encontrado todos.

—¿Significa que nos iremos?

—asiento con la cabeza.

—Pero antes toca pagarlos.

—No entiendo por qué siempre que vienes a comprar libros me tienes que traer contigo.

—Cuando vengo contigo, las chicas piensan que eres mi novia y no se me acercan a hablar o pedirme el IG.

—se detiene a reírse.

—Michael Lorenz, eres el único chico que no saca provecho de la situación, es estúpido lo que haces.

—Sí, ríete todo lo que quieras.

—Debería de cobrarte por el acompañamiento.

Pagué los libros y nos fuimos a un café que estaba a unas cuadras de la librería por unas horas.

En ese transcurso Aida no dejó de quejarse de todo lo que le molestaba en este mundo.

Cuando estuvimos en el auto, prefirió que la dejara en algún mall antes que en el colegio y yo me regresé a la mansión.

—¿Cómo te ha ido, hijo mío?

—pregunta mi madre al verme llegar.

—Digamos que bien.

—camino hacia ella para darle un beso en la frente.

—Aida estuvo muy insoportable el día de hoy, ¿Aitor ya se ha ido?

—le pregunto separándome de ella.

—Hace una hora que se fue, tenía cosas que hacer al parecer —tendrás una noche muy ocupada, madre —En tu habitación te espera alguien.

—Entonces me retiro, no haré esperar más a mi visita.

—me dirijo hacia mi recámara.

Al llegar abro la puerta y entro, me encuentro con esos ojos tan hipnotizadores, llenos de odio ocultando su tristeza: Nefertary.

Aquella chica que piensa que sabe controlarse y cree controlar a los demás, la que oculta sus miedos, la que finge ser perfecta.

—¿Por qué has llegado una hora antes?

—Aparte de que no tengo nada que hacer… —Exactamente, ¿a dónde iremos?

—Si vas a formar parte de mi mundo, es justo que lo conozcas.

Se levanta de la cama y camina hacia la salida, de mi parte no me queda nada más que seguirla.

En el camino nos topamos con mi madre antes de salir de la mansión.

—¿Adónde van, chicos?

—nos pregunta con una sonrisa en su rostro.

—Iremos a una reunión de amigos, de paso también le mostraré la ciudad a Mich.

—le responde Nefertary con una sonrisa y neutralidad única.

—Bueno, solo me queda decirles que se diviertan, en especial tú, Nefertary, lo necesitas.

—dicho eso nos despedimos de mi madre y salimos de la mansión.

Al salir, ya nos esperaba un auto al cual subimos para irnos.

✧────── ༉───✦───༉ ─────✧ Ya había pasado una hora, aún no habíamos llegado a dicho lugar, lo cual me estaba hartando porque mi curiosidad estaba aumentando y no me gustaba para nada, es lo peor que los seres humanos podemos hacer: desear saber algo.

—Llegaremos en media hora, no estés tan ansioso.

—la miro y esta me da una sonrisa de diversión.

—Cambia esa cara, Michael, estás muy serio.

—¿Debería hacerle caso a la persona más inestable del país?

—se esfuma su sonrisa por un momento.

—No me provoques, es mejor que estés en calma.

—Yo no quiero tu calma.

—¿Cuál es tu razón para querer hacerme enojar?

—No tengo ninguna o… ¿tal vez sí, Ibagon?

—imito una de sus sonrisas.

En el resto del transcurso no llegamos a hablar.

Habíamos llegado al fin a una cabaña a la cual entramos, no se veía tan abandonada ni era tan lujosa.

En una esquina había una puerta que ocultaba un ascenso.

—¿No me digas que a unos metros hay una bóveda subterránea?

—le pregunto divertido.

—Y no solo eso, ehh.

—ese brillo en sus ojos de locura vuelve a aparecer.

—Este lugar es mi verdadero hogar.

—añade mientras entramos al ascenso.

—Se puede decir que es tu lugar de diversión.

—digo en un susurro.

—Bueno, este lugar tiene muchas habitaciones con diferentes usos, enumeradas alfabéticamente y en números romanos.

—Bienvenida, señorita Ibagon.

—dice un hombre que le entrega un portafolio.

—Los esperan en la habitación H.

—esta le da una sonrisa de aprobación.

—Mich, temo decirte que… —deja la palabra en el aire.

—Solo sígueme, querido, luego te darás cuenta por ti solo.

Seguimos avanzando por el pasillo, en el cual puedo notar que cada habitación tiene ventanas donde puedes ver su interior.

—A veces hay espectadores, solo que el centro de atención no los verá.

—esta me echa un vistazo y vuelve a mirar al frente.

Al llegar a dicha habitación, en la cual hay dos hombres cuidando la puerta, se puede observar por la ventana a un hombre atado a una camilla de pies a cabeza, semidesnudo.

—Abran la puerta.

—les ordena Nefertary a los tipos, quienes acceden a su petición.

Al estar abierta, los gritos del hombre maldiciendo llegan a nuestros oídos.

—¡Querido amigo!

No sabes lo feliz que estoy de verte.

—Maldita perra.

—le grita el hombre, quien nos mira con ira.

—Ya he perdido la puta cuenta de cuántas veces he oído esa frase.

—esta chica no le tiene miedo a nada, le fascina ser odiada por las personas.

—Bueno, mi gran amigo… o ya no tan amigo… mira que querer tomar más de lo debido y engañarnos, uhm, no creí que pudieras caer tan bajo.

—Dije que lo devolvería.

—Efectivamente, pero tu plazo acabó y pues los demás quieren… sabes perfectamente qué quieren de ti.

Lorenz, este hombre era mi socio y también de otros amigos más que tengo.

El gran ciudadano que ves aquí pensó que no descubriríamos que nos robó y estafó.

—añade sarcásticamente— Lo perdonamos, le dimos otra oportunidad y nos falló nuevamente.

—finge tristeza.

—¿Y eso qué tiene que ver contigo?

—le pregunto.

—Tú lo matarás o yo te mataré a ti.

—el hombre vuelve a gritar, maldecir, decir estupideces.

—Creo que notaste las mesas con juguetes muy exóticos.

—cómo no pasar desapercibido, pongo los ojos en blanco.

—Déjame adivinar: si mato a este hombre, cosa que por cómo grita por su patética vida, no parece… pruebo que soy digno de entrar o conocer tu mundo.

—me mira divertida, afirmando la respuesta.

Me dirijo a una de las mesas sintiendo el peso de su mirada en cada paso que doy, y elijo una daga.

—Nunca pasan de moda.

—mira la daga que tengo en las manos y luego me mira a mí.

—¿Qué le harás?

Estoy tan interesada en saberlo, ya que su vida no vale nada.

Diviértete con él, Michael.

—el tipo vuelve con su estúpido drama.

—Cállate o tendré que cort… —le clavo la daga en el cuello, haciendo que me salpique sangre en la cara, al igual que a Nefertary, quien estaba muy cerca también.

El tipo empieza a convulsionar y ahogarse con su propia sangre, ocasionando que muera de golpe.

Miro a Nefertary, que me observa perpleja y decepcionada.

—Necesitaba callarse de alguna manera.

—digo de lo más normal.

—¡Qué aburrido eres!

¿Qué pasa con los gritos de tortura, nene?

—se queja.

Me encojo de hombros.

—No le diste ni siquiera una muerte digna al pobre.

—Si esperabas que jugara con él y con los próximos, vete olvidando de esa idea.

—Lo que acabo de ver es decepcionante.

—le saca la daga del cuello y empieza a hacer una incisión desde su cuello hasta su ombligo.

—¿Qué haces?

—Es más que obvio, ¿no lo crees?

Tengo que hacerlo antes de que se enfríe el cuerpo, esto da dinero.

—Como digas.

Yo necesito cambiarme.

—ella llama a uno de sus hombres para que entre.

—Necesito un contenedor y que lleven a Lorenz a la habitación principal, le dan también ropa nueva.

—el tipo asiente.

—Síguelo, si necesitas algo más, se lo dices.

—Ok.

—dicho eso, me aproximo a seguirlo.

—Michael Lorenz.

—me detengo antes de salir para verla.

—Bienvenido a mi mundo.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Amy_rns Soy yo o estos chicos son muy impredecible, hablo en general.

Ahora que Mathias y Michael está oficialmente en el mundo de Nefetary ¿Qué pasará?…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo