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Lo Que Nadie Ve - Capítulo 12

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12: Capítulo 11 12: Capítulo 11 NEFERTARY In the end everyone betrays you Había pasado una semana desde la muerte de mi padre, aún no tenía ninguna pista o rastro del asesino y eso afectaba demasiado mis cambios de humores.

Mi paciencia está llegando a su límite.

Para rematar, Lucy ha estado más metida en mi vida y eso ha sido un completo fastidio.

Hoy me encontraba en las gradas con ella reclamando cosas que para mí eran absurdas.

-Últimamente estás muy cercana a esos dos, ¿de qué me he perdido?

No me cuentas nada, Nefertary, eso es lo que me molesta, me tienes fuera de tu vida…

como si fuera una desconocida.

-Mi vida no es una novela del cual debe saber medio mundo.

-¿¡Perdón!?

-se ofende ante mis palabras-.

Yo no soy todo el mundo, soy tu amiga.

-Una amiga que, desde que han llegado esos dos a mi vida, ha querido saber todo lo que hago.

¿Cuándo antes, Lucy?

Eso no te interesaba para nada.

-No puedo creer que lo estés diciendo en serio.

No soy ese tipo de amiga.

-Pues estás demostrando todo lo contrario y si vas a seguir así, no me interesa más tu amistad -Con eso me retiro de ahí, dejándola con la palabra en la boca, y me adentro al campus para dirigirme a los pasillos que me llevarán a mi aula de clases.

Al entrar veo a Michael, sentado en una de las últimas sillas, leyendo un libro.

Me dirijo hacia él y tomo asiento a su lado.

-Este no es tu lugar.

-Habla sin quitar la mirada del libro.

-Desde hoy lo será.

-Añado.

-¿Me contarás qué ha pasado con Lucy?

-Ya no somos amigas.

En realidad, nunca lo fuimos.

-De cierta manera hizo que te interesaras en ella.

-No me interesa en lo absoluto – ‘Mientes y lo sabes.’ Cierra su libro, dejándolo sobre la mesa, y corta la poca distancia que teníamos para quedar cara a cara, teniendo toda mi atención.

-Si no te interesara, no estarías molesta por el interés que ella tiene en querer saber más de tu vida.

-Estás…

-Mis ojos dirigen mi atención hacia sus labios, haciéndome recordar aquella tarde.

Ahora no debería, aunque…

-Espero no interrumpir.

-Volteo para mirar quién es la persona que fue tan amable de interrumpir y me encuentro con la cara de Mathias, cuyo semblante está muy serio.

-Pues lo hiciste.

-Le responde Lorenz con molestia.

Unir a estos dos va a ser más difícil de lo que he pensado.

Si pudieran agarrarse a golpes, lo harían sin dudar.

Al fin y al cabo, tenían que ser hombres.

-Bueno, ¿a qué se debe tu interrupción, Mathias?

-Le pregunto, tratando de cambiar el ambiente pesado que hay entre los tres.

-Necesito hablar contigo a solas.

-Justo en ese momento toca el timbre, anunciando el inicio de la primera clase.

-Eso no se podrá en estos momentos.

-Añade Mich con una sonrisa de burla en su rostro.

-Búscame en el receso, estaré en la biblioteca.

-Este asiente y se retira a su banca.

-Lo necesito, los necesito a ambos en el mismo bando.

-Le digo entre dientes y en un susurro.

-Dudo que lo necesites, lo que quieres es…

-Y lo haré, así que no me hagas elegir.

-Su mandíbula se tensa ante lo dicho.

Las primeras horas de clases fueron las más aburridas.

El tiempo pasó lento.

En el receso fue lo mismo, aunque me reuní con Mathias como habíamos acordado, fue la charla más patética de mi vida.

¿Quién se cree para darme consejos de con quién debo juntarme?

Es estúpido.

Aparte, la vida o el destino quiso ayudarme con mi plan de juntar a Mathias y Michael en un supuesto proyecto escolar, que utilizaré para adentrar a Mathias a mi verdadero mundo, cuyas opciones son muy pocas para él.

Al llegar a la mansión, me encuentro con la dicha, la divinidad y el honor de tener la presencia de Egil.

‘Cuánto aborrezco a esta rata.’ -¡Qué linda sorpresa tenerte aquí en esta mansión!

¿Se podría saber a qué se debe tu visita?

-Déjate de hipocresía, Nefertary, no estoy para tus ñañecadas.

-Acabas de oírlo, madre.

-Quien se une con nosotros-.

Estoy siendo cortés y mira cómo me trata.

-Finjo tristeza.

-Necesito hablar contigo en privado, Nefertary.

-Siempre tan seria.

‘Arruinan la diversión.’ -Bueno, yo te espero en el jardín, aún tenemos cosas que aclarar -Este se despide de mi madre, dejándole un beso plantado en la frente.

Volteo los ojos en desagrado por dicha acción.

Vanessa, sin decir más nada, se adentra por los pasillos que dirigen al despacho.

Yo retomo a hacer lo mismo, pero Egil me toma con fuerza del brazo y acerca su cara a mi oído.

-Para tu mala suerte ya no serás la única hijita de papi.

Tu padre no resultó ser tan santo en eso, Nefertary.

-Me libero de su agarre y retomo mi camino, tratando de calmar mi respiración, desconcertada por aquel comentario.

Entonces la mala soy yo.

Ser yo misma está mal.

Fingir ser buena y gentil…

¿entonces no está mal?

Quieren contenerme de todo.

¿Acaso no ven en lo que me están llevando a convertirme?…

Para llegar a la locura solo hace falta un pequeño empujón de la sociedad y quienes crean los monstruos somos nosotros mismos.

‘Somos unos hipócritas que fingimos normalidad cuando no la hay.’ -¿Qué es lo que quieres de mí, madre?

-Mi voz sale débil y lo odio, odio eso.

Ella me mira queriendo acercarse, aunque se mantiene en su lugar.

-El juez vino hoy en la mañana a leer el testamento de tu padre y…

-¿Tengo una…?

-De todos espero, espero la traición, pero él…

es lo que menos te esperas: un puñal por la espalda.

Reúno el valor para completar la pregunta-.

¿Tengo una media hermana?

-¿Egil te lo dijo?

-Pregunta molesta.

-A su manera.

-Nefertary, yo…

-Solo dime lo que dice el testamento.

-La interrumpo, no estoy para sus discursos.

-Tú y ella tienen el 50% de todos los bienes de tu padre.

-¿La viste?

-No, por lo que sé, no quiere tener contacto con nosotras -Me río de ello.

Es lo más absurdo que he escuchado.

-¿Puedo cancelar mis clases de hoy?

-Yo me encargaré de eso si así lo deseas.

-Eso es suficiente.

Salgo del despacho para dirigirme a la cochera.

Al llegar tomo la primera llave de cualquier vehículo que está guindada en una esquina de la pared.

‘Es tan asfixiante estar en esta mansión que necesito salir de aquí.’ Como si mi vida dependiera de qué tan rápido conduzco el auto, solo piso el acelerador sin importar qué me lleve por delante.

Ya no sé qué sentir.

Tengo una tormenta de ira, tristeza, demasiadas preguntas.

Estoy cansada de analizar todo para llegar a una conclusión que no me creo ni yo misma.

-¿Por qué me haces esto?

-Grito-.

¿Qué más me ocultas?

¿Por qué me complicas la vida, padre?

-Detengo el auto en una esquina de la carretera- Sabes que detesto llorar, sabes muy bien que aborrezco estar así.

-No hago ni el mínimo esfuerzo en controlar todo lo que estoy sintiendo en estos momentos.

Nunca sentí tanto odio, dolor y tristeza, como lo estoy sintiendo ahora- Te mueres y tus secretos comienzan a salir a la luz del día.

-Suena tan absurdo que me río de mis propias palabras- ¿Por qué no me lo dijiste?

¿Por qué ahora me tengo que enterar por otros?

-¿POR QUÉ?

-Doy unos golpes al volante- ¿¡POR QUÉ CARAJOS!?

Justo en estos momentos escucho el tono de llamada de mi móvil sonar.

Lo ignoro por completo.

Me siento perdida para seguir con mi falsa vida.

Soy una idiota que cree que todo lo tiene controlado.

Soy tan patética que no sé ni controlar mis sentimientos.

-Yo soy un desastre inestable.

-Me río de mis propias palabras-.

Un desastre inestable.

-Vuelve a sonar mi móvil, no lo pude dejar en la maleta, tuve que traerlo conmigo.

~Espero que sea importante.

-Digo al contestar el móvil.

~Por supuesto que lo es.

Necesitas practicar más tus modales a la hora de contestar tu móvil.

-Pongo los ojos en blanco.

~Dime de una vez lo que tienes que decirme, Mathias.

-Mi voz sale peor de lo que pensé.

~¿Te encuentras bien?

Te oyes diferente, Nefeta…

~¿Para qué me llamaste?

-Silencio es lo que hay por parte de los dos.

~El…

El proyecto de biología que había que presentar en quince días ha sido adelantado.

~¿Para cuándo?

-Le pregunto.

~Este viernes.

~MALDITO VIEJO MAL PARIDO.

-En estos momentos no puedo controlar ni mis pensamientos.

Todo mi carácter de mierda siempre lo tiene que presenciar este-.

Llama a Michael y dile que nos reuniremos en su mansión a las 4:30.

~Aparte de que no tengo su número, Nefertary, ¿cómo pretendes que salga del colegio?

~Tienes a Aitor y Aida.

Ya pasó a recogerte.

-Le cuelgo.

Ese viejo ha arruinado todos mis planes.

Ahora tengo que adelantarlo todo por la sencilla razón de que no es un simple proyecto escolar.

Busco el contacto de Steven para llamarlo.

~A la orden, señorita.

~Hoy en la noche nos reuniremos en la colina del norte.

Luego te daré la hora exacta.

Necesito que envíes una camioneta a seguirme, ya te pasaré la ubicación.

~¿A seguirla?, ¿para qué?

-Pregunta.

~¿Acaso no has escuchado que el autosecuestro es un delito, Steven?

~Ya será realizada la acción.

-Sin más, cuelgo la llamada.

He dicho tantas veces que me fastidia el drama de los demás.

Ahora lo utilizaré, que mi estado de ánimo en estos momentos me sirva para algo.

✧────── ༉───✦───༉ ─────✧ -Aún no entiendo cómo conseguiste el permiso para que pudiera salir de aquí.

-Después de que tengas el apellido Ibagon, todo es fácil.

-¿Qué te pasa?

-Nada, nada me pasa.

-Respondo de mala gana.

-¿¡Nada!?, es poco creíble, ¿sabes?

Desde que entraste no te has quitado esas gafas de sol.

Evitas hablar para que no se note el cambio de tu voz.

-Llegamos al parqueadero.

-Entra al auto.

-Le ordeno.

-No lo haré.

No lo haré al menos que me expliques.

¿Qué te está pasando?

-Siempre tan insistente.

-Entra al puto auto si quieres saber qué mierda me pasa, Mathias.

-Digo entre dientes.

Este duda un poco, aunque al final accede a mi petición.

Ambos entramos al auto.

Al estar ahí, me mira esperando respuestas.

Fijo mi mirada al frente y doy un suspiro antes de comenzar a hablar.

-Mi padre…

Mi padre no fue la persona que creía, la que creí conocer…

Tenía una doble vida, ¿sabes?

-¿A qué te refieres exactamente?

-Pregunta intrigado.

-Estaba involucrado con la mafia.

Era un fraude -Hay un breve silencio por unos segundos- Desde su muerte nos han llegado anónimos, amenazas de muerte por parte de sus enemigos, en los que piden que les devolvamos algo que mi padre tenía del cual no tenemos la menor idea de qué cosa es.

-Mis lágrimas recorren mis mejillas, dejándolas humedecidas- Cuando llamaste me di cuenta que me estaban siguiendo.

Mathias…

tengo…

-Hago una pausa para respirar- Tengo mie…

Tengo miedo de que algo le pase a mi madre o a mí.

-Este me atrae hacia él para abrazarme.

Rompo en llanto estando entre sus brazos.

‘¡Qué falsa eres!’ -Buscaremos cómo frenar esto.

No te preocupes, ¿okey?

-Me da pequeñas palmaditas en la espalda tratando de calmarme.

-¿Cómo…

cómo lo haremos?

-Me separo de él-.

Si ya hemos ido a la policía.

Por el momento están investigando, pero no tienen ninguna pista.

También mi madre ha reforzado la seguridad en la mansión y aun así siguen llegando los anónimos.

-El silencio nos invade por un momento.

-Lo que te voy a decir es muy alocado…

Es tan repentina la idea…

-Duda un poco en si decirlo-.

¿Qué tal…

qué tal si entramos en sus negocios?

-¿¡Qué!?…

¿De qué demonios me estás hablando, Mathias?

¿Sé más claro?

-De escabullirnos en sus negocios, de tener a un espía…

Un buchón de su equipo.

-¿Te estás escuchando?

Ni siquiera sabemos quién nos está mandando los anónimos.

¿Cómo piensas que haremos eso?

Es…

es absurdo.

-Lo sé.

Es lo único que se me ocurre en estos momentos.

-Ya no quiero hablar de esto…

me po…

-Okey, vale, dejémoslo así por el momento, ¿vale?

-Asiento-.

Debemos ir a reunirnos con Michael.

-Sí, sí, tienes razón.

-Respiro profundo.

El resto del camino no volvimos a tocar el tema.

Cuando llegamos a la mansión de Lorenz, fuimos directamente al proyecto escolar.

Hubo momentos en los que Ludwig y Michael no concordaban con nada.

Eso me irritaba tanto que tenía que buscar soluciones para que ninguno de los tres nos volviéramos unos animales en busca de solucionar todo a golpes, porque era más que obvio que yo les hubiera dado una lección a esos estúpidos por meterse con mi paz mental.

‘Ja, si ni tienes.’ Cuando nos dimos cuenta, ya eran las diez de la noche y el instituto estaba cerrado para dejar a Mathias, así que tuvo que quedarse con Michael, que le ofreció una de las habitaciones de huéspedes.

Tengo que admitir que eso me sorprendió, aunque ya sabía las razones de por qué lo hacía.

Ludwig dudó al principio y terminó aceptando.

Mañana sabré si se habrán muerto o aún siguen con vida.

En estos momentos, yo estoy en el lugar que había concordado con Steven para concretar lo del secuestro.

-¿Entendiste lo que te dije?

-Sí.

-Perfecto.

Ahora, ¿qué hay del señor Klaus Fischer?

-Ha muerto…

No le pudimos sacar nada de información, señorita…

-Lo interrumpo.

-¿Cómo carajos pasó?, ¿cómo mierda fue que pasó?

-Al parecer tenía problemas cardiovasculares, los cuales le provocaron un infarto…

Ni mencionar que también le ayudó uno de sus juegos a que muriera más rápido.

-Tomo una bocanada de aire para no perder el control.

-¿Me estás diciendo que, gracias a mí, no pudiste sacarle información?

-No me refería a eso.

Disculpe si lo malentendió, no fue lo que quise decir.

-Ten más cuidado con tus palabras.

-Mantén la calma.- Quiero otra puta rata para el laboratorio y espero que me la consigas lo antes posible.

Aparte, quiero que investigues quién es la otra hija de mi padre.

-Así será.

No tiene de qué preocu…

-Últimamente te has vuelto tan incompetente, Steven, que me cuesta creer en tus palabras.

Ahora puedes retirarte.

Quiero estar a solas.

-Un ataque de ira en estos momentos y tendré una puta tumba para mí.

Necesito acabar con la humanidad de Mathias Ludwig.

Quiero despertar su lado oscuro, ese que cada persona tiene dormido, contenido, y no saben del gran error que hacen.

No disfrutan la vida como es.

¿Por qué seguir etiquetando las cosas buenas y las malas?

Simplemente es lo mismo.

-Al parecer es la hora perfecta para que el monstruo libere al cazador…

o lo convierta en uno.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Amy_rns ¿Les dolió el secretito de papi?

Porque a ella también…

pero lo suyo se convierte en furia, y la furia en estrategia.

Mathias y Michael juntos en una mansión…

¿sobrevivirán o tendremos dos nuevos cadáveres?

Y si Nefertary despierta el lado oscuro de Ludwig, ¿realmente sabe con qué está jugando?

Porque recuerden: Los monstruos no nacen, se crean.

Y ella está creando uno.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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