Lo Que Nadie Ve - Capítulo 13
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
13: Capítulo 12 13: Capítulo 12 DESCONOCIDA A new ally or enemy?
—¿Qué novedades me tienes?
—pregunta apenas me ve entrar a su oficina.
—Ni siquiera me dejas llegar, tomar asiento y saludarme como se debe.
—Me quejo.
—No tenemos tiempo para eso.
—Para todo hay un tiempo y sabemos muy bien que con la espera logramos todo.
—Su rostro es tan repugnante que me provoca náuseas con tan solo verlo.
‘¿Estás segura de eso?’ —Un claro ejemplo de ello es haber logrado deshacernos de Gregorio Ibagon.
—Una sonrisa invade su rostro.
—En eso tienes razón.
Nunca creí que fueras capaz de matar a tu propio padre y debo admitir que me sorprendiste.
—¿De qué padre me hablas?
Si un padre ausente no es un padre.
—Si tú lo dices.
—Se encoge de hombros—.
Ahora cambiemos el tema por algo más de mi interés.
¿Hay alguna novedad de Nefertary?
—Pregunta mientras se sirve un trago de ron.
—Mi hermanita querida está planeando su autosecuestro.
—¿Autosecuestro?
—Asiento.
—Sí, se ha encaprichado con un chico al que quiere volver loco, que pertenezca a su “mundo”.
—¡Qué estúpida!
—Toma asiento.
—Yo no opino lo mismo, ella crea a sus propios monstruos.
—Lo malo de hacer creaciones propias es que en algún momento se pueden rebelar ante su creador exigiendo libertad, lo cual ocasiona problemas.
—Bebe de su trago.
—Eso solo le afectará a ella, y tendremos que aprovechar eso.
—Tienes todo calculado, ¿por qué no te veo tan preocupada?
—Indagando como siempre.
—Así es.
Su mayor enemiga es ella misma.
Sus fallos la hacen perder el control.
No saber controlar su ira es lo peor.
Tenemos que aprovecharnos de eso.
—Entonces espero tus órdenes.
Solo no me hagas esperar demasiado, quiero acabar con esa escoria lo antes posible.
—No me presiones.
Te he dicho que todo tiene su tiempo.
—Pone los ojos en blanco—.
Cambiando el tema, el problema de Klaus Fischer está resuelto.
—Su mirada cambia a una de satisfacción.
—Debe estar enloqueciendo en estos mismos instantes.
Su única pista ha muerto.
—Sí, aunque sabemos muy bien que aun así no se detendrá.
—¿Por qué no le ayudamos con el autosecuestro?, que sea más real.
Darle un pequeño susto no estaría mal.
—Lo pensaré, pero…
¿tienes claro que eso nos pondría en riesgo?
—Asiente.
—La muerte de Klaus nos dará algunos días para nuestro próximo movimiento.
—Se levanta de su asiento para acercarse a mí, quedando a centímetros de mi cara—.
¿Te he dicho antes que me encanta tu astucia?
—Su mirada se dirige hacia mis labios.
—Es la primera vez que me lo dices.
Creo que se te había olvidado mencionarlo desde el inicio.
—Le digo mientras me muerdo el labio inferior, provocando sus ganas.
Aprovecho la oportunidad de tenerlo tan cerca, lo agarro de la corbata para atraerlo a mí y besarlo con brusquedad, ansias y deseo.
Este me corresponde de la misma manera.
Entrelazo mis dedos en su cabello y dejo caer mis brazos sobre sus hombros.
Él me levanta del lugar donde estaba sentada para apoyarme sobre el escritorio, lo cual le permite mejor acceso a cualquier parte de mi cuerpo.
Me atrae más a su cuerpo mientras sus manos se dirigen a mis glúteos.
Ya estando en ellos, le da un apretón provocando que se me escape un gemido.
Empieza a dejar besos en mi cuello.
—No sabes cuánto he estado anhelando este momento, señorita Ziegler.
—Mis manos se dirigen hacia su cinturón para desabrocharlo.
—¿No le da vergüenza en quererse follar…
a una chica…
—hago una pausa para dejar escapar un gemido— que tiene unos veinte años menos que usted, señor Ziegler?
—No, para nada.
—Tanto su respiración como la mía están descontroladas.
Al fin tengo acceso a su parte íntima, la cual está muy dura, tanto que puedo sentir mi entrepierna humedecida con ganas de tener su miembro dentro de mí.
—¿Ni aunque seamos familia?
—Este alza mi vestido y escabulle una de sus manos debajo de mi ropa interior para hacer pequeños círculos en mi parte sensible, mientras yo acaricio su miembro de arriba abajo provocando que se le escape un gemido—.
No ha respondido mi pregunta, Ziegler.
—Eso no…
no importa ahora.
—Con la mano que tenía libre, baja el cierre del vestido para dejar al descubierto mis pechos, los cuales empieza a besar, dejando pequeños mordiscos en ellos.
Trato de controlar mis gemidos, pero es imposible ya que se me escapan.
—Cuánto…
cuánto tiempo vas a esperar…
Quiero sentir tu miembro dentro de mí.
—Este se detiene para mirarme con lujuria.
—Abre las piernas entonces, señorita Ziegler.
—Le obedezco.
Este se acerca y empieza con su miembro a frotarlo sobre mi zona sensible.
—Estás jodidamente mojada.
—Dejo escapar otro gemido.
Es jodidamente placentero.
He tenido muchas fantasías desde que era chica.
Siempre he querido ser follada por él.
—¿Quieres sentirlo dentro de ti?
—Asiento mientras me besa los pechos.
—Pensándolo bien…
—entro en sí, ‘esto no puede estar pasando, por más que lo desee, estoy cometiendo una estupidez’.
—¿Sí?
—No tenemos tiempo para esto.
—Le doy un empujón para apartarlo de mí.
—¿De qué hablas?
—Pregunta todo confundido mientras me arreglo el vestido.
—Que vas a tener que resolver tu pequeño problema…
—dirijo mi mirada hacia su miembro— sin mí.
Este se acerca a mí con intención de besarme nuevamente.
Lo esquivo.
—Lo siento, señor Ziegler.
No podemos mezclar los asuntos laborales con los personales.
Es parte de nuestro acuerdo, ¿no lo recuerda?
Salgo de su oficina tratando de normalizar mi respiración, dejándolo a él con ganas de más.
‘No puedo creer lo que estuve a punto de hacer.’ Tengo que eliminarlo.
No puedo dejar que mis deseos me controlen, por más que lo desee.
Debo tener muy en claro que él solo me provoca asco y odio.
Necesito deshacerme de él, necesito adelantar su muerte.
Ziegler es el enemigo de mi padre, y sé perfectamente quién estaría feliz de ser mi aliada para acabar con su vida.
Nefertary Ibagon, es momento perfecto de que sepas quién es tu querida hermana.
Es hora de que ambas tengamos nuestro propio juego.
¿Quién de las dos será la ganadora?
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Amy_rns Y así, mientras Nefertary se ahoga en secretos, dolor y control… la otra hace su jugada.
¿Aliada o enemiga?
¿Venganza o poder?
¿Familia o una bomba de tiempo lista para explotar?
Porque a veces los monstruos no se crean…
se heredan.
Y prepárense, porque ahora el tablero tiene dos reinas.
Y solo una puede ganar.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com