Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Lo Que Nadie Ve - Capítulo 15

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Lo Que Nadie Ve
  4. Capítulo 15 - 15 Capítulo 14
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

15: Capítulo 14 15: Capítulo 14 NEFERTARY If you live in my world, you follow my rules Tras lo sucedido, no fue lo que tenía en mente, aunque debo admitir que sí me fascinó el hecho de que fuera más real, de que no fuera actuado como lo tenía planeado.

Ver la cara de Mathias, todo confundido, sorprendido ante mi comportamiento tan normal en aquella situación…

Lo más excitante fue ver en sus ojos el reflejo claro del miedo, ese tono burlón y despreocupado se había ido.

Ahora, el chico que tengo al frente está más perdido en sus pensamientos que anuente a la vida real.

—Listo, te recomiendo reposar todo este fin de semana —le dice el doctor.

Luego de haber salido del edificio, subimos al auto para ir a una cabaña que estaba a unas horas de la ciudad.

No podíamos regresar así como estábamos, ‘hechos mierda’, tampoco podía llevarlo a mi lugar favorito.

No necesitaba que entrara en pánico, primero debía asimilar lo sucedido.

Así, Steven se ocupó de todo: del médico y lo que este iba a necesitar, sobre todo de averiguar quién fue el puto infeliz de mierda que había planeado el secuestro.

‘Quiero darle las gracias personalmente.’ —Estos son los medicamentos que él necesita para su recuperación —me entrega la receta, la cual agarro y se la paso a uno de mis hombres.

—¿Algún problema interno?

—No, pero si siente algún dolor más fuerte de lo normal, que vaya al hospital —con eso se retira de la habitación.

—¡Qué hipócrita eres!…

Después de…

—¿Pretendes echarme la culpa de todo?, cuando te advertí que te alejaras de mí —lo interrumpo.

—¿Cómo podía adivinar que una chica como tú estaba involucrada en la mafia?, si hace un par de días estabas asustada porque…

—se detiene para analizarme— ¿Estabas fingiendo?

—¿Crees que finjo ser la puta chica perfecta, sin fallos, solo porque así lo quiero yo?

¿Pensaste que la Gran Nefertary Ibagon solo escondía a una chica rebelde?

¿En serio pensaste eso?

¿En serio fuiste tan ingenuo?

—¿En qué mierda me metiste?

—aquellas palabras me divierten por el simple hecho de que salen con rencor.

—”Cuando pretendas echarme la culpa de todo, te recordaré que te di a escoger”, ¿se te hacen conocidas aquellas palabras?

Tu decisión fue la que te trajo a este presente.

Era más que claro que cualquier persona que esté conmigo corre el riesgo de morir.

Para ti ya es muy tarde.

Perteneces aquí.

Aunque…

si quieres salir, avísame para preparar tu funeral, al igual que tú lo hiciste con aquel tipo.

—Fue en defensa propia.

—Lo mío también fue en defensa propia.

Si no lo fuera, ya estaría muerta.

No seas tan patético.

—Lo tuyo es completamente diferente.

—¿En qué sentido, Mathias?

¿En qué sentido es diferente?

Explícame.

¿Qué hay de malo en matar a estafadores, asesinos, violadores y sobre todo a aquellas personas que te han traicionado?

—El silencio recorre la habitación.

‘Puedes odiarme todo lo que quieras en este instante, sin embargo, sé que me amarás, que te fascinará esta vida donde podrás ver la verdadera cara de las personas y, sobre todo, ser tú mismo, sin restricciones.

Podrás probar tus verdaderos límites, esos que siempre nos reprimen la sociedad.

Podrás liberar al monstruo que llevas reteniendo, porque todos tenemos uno.’ —Bueno…

—me acerco a él hasta quedar a pocos centímetros de su cara—.

Me tengo que ir, tendré que dejarte solo.

—Mis ojos se desvían a sus labios.

‘Cuánto me gustaría hacerlo en estos momentos.’ —No hagas una estupidez ante mi ausencia —le planto un beso en la mejilla.

Al salir de la cabaña, ya me esperaba Steven frente al auto.

‘Nunca le había dado un golpe, nunca tuve la necesidad de hacerlo hasta ahora.

Se está volviendo incompetente, pero ese no fue el motivo de por qué lo golpeé.

Él no me había decepcionado en nada de lo que hacía, me estaba fallando.’ —¿Ya están en camino?

—este solo asiente.

—Solo quiero que vuelvas a ser el mismo —con eso subo al auto— Que siempre estemos un paso adelante ante todo y todos.

✧────── ༉───✦───༉ ─────✧ Mientras espero a que lleguen, empiezo a analizar lo sucedido hace unas horas.

Este enemigo al que enfrento a ciegas no es como los otros.

Sabe cada paso que doy.

Esto fue una advertencia, un aviso de que el juego “no ha terminado.” —Y sí que tuvo una noche excitante —comenta Aitor con una gran sonrisa burlona apenas me ve—.

Quisiera saber los detalles —este me hace volver a la realidad.

—Si tanto insistes…

mi autosecuestro fue más real de lo que pensé.

—¿De qué carajos hablas?

—Les informo que, gracias a aquel suceso, tenemos a un enemigo del cual no sabemos ni una mierda, aunque él o ella conoce cada uno de nuestros pasos.

—Dirás tu enemigo.

—Te equivocas.

Al estar conmigo, en mi bando, ¿quién te asegura que no irá por ti, Aitor?

—¿Este fue el motivo de que nos reuniéramos?

—pregunta Aida.

—Sí.

No solo para que conozcan lo grave que es el asunto.

Estamos en un juego en donde no hay resurrección, donde peleamos a ciegas…

por el momento.

—¿Cuál es tu plan?

—habla Michael, por primera vez.

—Vamos a iniciar la cacería.

Vamos a ganarnos el mejor lugar que haya en el infierno, porque no pienso tener piedad por nada que se me cruce en el camino.

Steven les pasará información de las próximas ratas que nos den a conocer el nombre del que, por ahora, piensa tener todo el control.

—Has dicho que sabe de nosotros, ¿cómo…?

—Es más emocionante enfrentarte a alguien que ya sabe lo que eres capaz de hacer.

Será más excitante para ustedes, ¿no lo creen?

¿No quieren subir de nivel?

¿O tengo conmigo a unos payasos fingiendo ser sádicos?

—Enfoco mi mirada solo en Aitor, quien es el más fácil de manipular por su patético narcisismo y egocentrismo.

—Esperaremos los nombres de tus juguetitos —responde entre dientes.

‘Y sí que he dado en tu punto débil, Aitor.’ —¿Algo más que quieras decirnos?

—captura Aida mi atención.

—Mathias…

ténganlo más vigilado.

Ya sabe algunas cosas de mí.

—Está bien…

¿Podrías darnos un tour por esta instalación?

—llamo a uno de mis hombres.

—Dales un recorrido, especialmente por la habitación “I”.

Hay un juguete de exhibición por parte de Rithne.

—¿Quién es Rithne?

—Ya lo sabrás, Aida.

Ahora síganlo —con eso se retiran de la habitación, dejándome sola con Lorenz.

Tras unos minutos de silencio, Michael se levanta de la silla y se sienta en el borde de la mesa.

—Quisiera saber lo que estás pensando…

—No creo que te interese —me acerco a él, quedando en el espacio que había en medio de sus piernas.

—Todo lo que venga de ti me interesa, jamás dudes de eso —envuelve sus brazos en mis caderas— ¿Tanto amas esta vida, Nefertary?

—Es lo que hace sentir que estoy viva, y no me importa morir en ella.

—Si tan solo arriesgaras la tuya…

—No obligo a nadie a entrar en ella.

Cada quien toma su propia decisión, Michael.

Tú tienes claro eso.

—¿Me contarás a detalle lo que te pasó?

—Solo si tú me cuentas qué le pasó a Cansú ese día.

—¿Quién se atrevió a golpearte así?

—Quien lo ha hecho ya está muerto.

Así que no me cambies el tema.

—Solo…

solo dame tiempo.

—¿Más del que ya te he dado?

—se ríe de aquella pregunta.

—Es patético cómo quieres saber cada detalle de la vida de los demás solo para usarlo en su contra.

En cambio, de ti nadie sabe nada, por el simple hecho de que no hagan lo mismo que tú.

Aparte de…

—deja la palabra en el aire— ¿Por qué arrastrarlo a él?

—Sabía muy bien a quién se refería.

—Lo necesito —dije en un susurro.

Este me atrae más hacia él para abrazarme.

—No se lo merece…

aunque ya no tiene vuelta atrás, mi cisne mudo —dio un largo suspiro.

Lorenz entendía mi terquedad de querer a Mathias conmigo.

Parecía absurdo tener la necesidad de necesitarlo.

Él parecía comprender todo lo que pasaba por mi mente, al punto de ya no criticar mis actos, solo los aceptaba.

Todo solo por estar a mi lado.

Tanto que me empezaba a gustar y me aterraba al mismo tiempo.

No creo en la casualidad o el destino.

Sé que él lo trajo a mi vida.

Sabía que iba a necesitar a alguien que me diera estabilidad, que me sostuviera.

Pero ¿a qué costo, padre?

¿Qué más tengo que perder?

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Amy_rns ¿De verdad pensaron que conocían a Nefertary?

Mathias acaba de ver lo que ella realmente es… y lo peor es…

¿qué le va a gustar?.

Una última cosa: “¿Qué más tengo que perder?” Recuerden esa frase.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo