Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Lo Que Nadie Ve - Capítulo 3

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Lo Que Nadie Ve
  4. Capítulo 3 - 3 Capítulo 02
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

3: Capítulo 02 3: Capítulo 02 NEFERTARY Damn World —Bueno chicos, sin más imprevistos, podemos proseguir la clase, si es que no hay una tercera persona detrás de la puerta —dijo la señorita Sarah sacándome de mis pensamientos.

Confieso que es la primera vez que una persona, ‘bueno dos’, me han dejado en shock, en la nebulosa, son estos dos chicos, ‘Mathias y Michael’, no sé cómo expresarlo, digamos que me confunden, siempre he tenido el don de leer a las personas con sus gestos, y estos dos hacen que mi cerebro reinicie, buscando un fallo en el sistema, sé lo que tengo que hacer, ‘tener mucho cuidado con ellos’, no sé cómo cambiarán mi vida de hoy en adelante.

Dejando mis pensamientos, trato de prestar atención en clases, cosa que es como un giro de 360⁰, vuelvo a estar en la misma posición.

—Serene, estos chicos parecen estrellas de Hollywood, mejor dicho, dioses —dice Lucía en un tono donde solo yo la podía escuchar.

—¿Y?.

—es lo único que salió de mi boca, un estúpido “Y”.

—¿Cómo que “Y”?, ni siquiera te alteraron tus hormonas, estos chicos son con los que las chicas sueñan para que nos follen —no puedo creer que hayan salido esas palabras de su boca.

—Pues yo no soy esas chicas y tampoco quiero ser otra en la lista de ellos, ¡gracias!

—le dije mirándola a los ojos.

—De verdad que vas a morir virgen.

—gira los ojos, es que no puedo creer cómo le alborotaron todas sus hormonas a Lucía esos dos.

No le dije nada y dirigí mi mirada hacia el frente donde la profesora estaba explicando los temas que se darán este trimestre en su asignatura.

✧────── ༉───✦───༉ ─────✧ Ya terminado el periodo de clases por hoy, la limusina está esperando por mí, me despido de Lucía y le pido disculpas por no poder ir a cenar hoy a su mansión.

Entro a la limusina y le pido al chófer que ponga un poco de música clásica, mientras llegamos a la mansión.

Escucho la hermosa melodía de Beethoven – Für Elise, uno de mis temas favoritos en la música clásica, mi instrumento favorito es el piano, solo escuchar su melodía me transporta a otro universo.

Sin darme cuenta, llegué más rápido de lo que creí a la mansión ‘es increíble cómo la música me hace perder la noción del tiempo’.

—Llegó nuestra chica perfecta, nuestra reina Nefertary Ibagon —dice mi madre mientras está bajando de las escaleras, ella es una mujer muy hermosa, pelinegra, ojos color miel y ni hablar de su cuerpo, saqué su misma genética en eso, no parece alguien de 44 años, más bien de unos 32, una mujer con mucha clase, ella es la señora Vanessa Ibagon.

—¿No vas a saludar a tu madre?

—Por supuesto.

Buenas tardes madre, ¿cómo ha estado tu día?

—Perfectamente.

¿Y el tuyo, hija querida?

—bien, las ratas hipócritas dieron a entender que sigo siendo perfecta, nada del otro mundo, si ‘podría decir eso ya estaría bajo tierra’.

—Estupendo, nada del otro mundo, todo sigue igual como siempre —le dedico una sonrisa de boca cerrada.

—Bueno, me alegro mucho que lo estés.

Recuerda que hoy a las 8:00 pm debes estar lista para la fiesta.

—Estaré puntual como siempre, no tienes de qué preocuparte madre.

—Eso espero, Nefertary, eso espero.

-arrastró las dos últimas palabras —¿Y qué tema tocarás para la fiesta?

—se supone que era sorpresa y como siempre sabe lo que voy a hacer.

—Es una sorpresa para todos, sin excepciones madre —me apresuro a decirle antes de que pusiera un pero.

—Está bien, espero que no me decepcione tu “sorpresa”.

—Nunca ha pasado y esta no será la primera.

—Eso espero.

—me dio un beso en la frente, y se dirigió a la puerta, pero antes de abrirla, se dio media vuelta para decirme.

—Recuerda Nefertary, ocultar tus defectos, tus errores, oculta al monstruo, y sé la chica perfecta —y con esas palabras siguió su camino.

Subiendo las escaleras, me dirijo rápidamente a mi habitación tratando de controlar la ira que llevo por dentro, cómo es posible que soporte esta mierda, cómo es posible que mi propia madre me quiera mantener en esa estúpida y miserable chica perfecta.

Ya dentro de mi habitación, dejo salir el aire que he tenido controlado hasta ahora.

—Los odio a todos.

—lo digo tan solo en un susurro para mí misma mirándome frente al espejo de mi habitación.

Puta migraña que tuvo que venirme justo en estos momentos.

Puta nefasta vida que llevo cada día.

MATHIAS Digamos que hoy ha sido un día muy interesante, saltarse las primeras 4 clases y aparecer después del receso es típico de mí el primer día escolar.

Esa chica pelinegra, esos ojos color gris con un toque de azul, cuando entré al salón de clases, fue la misma chica que defendió a la nerd, parece ser la chica perfecta, pero todos sabemos que la perfección no existe y mucho menos en el mundo real.

‘Se ha ganado toda mi atención, aparte que me resulta familiar.’ —¿Qué pasa por tu cabeza, Mathias?, que te veo muy sonriente el día de hoy —se me olvidaba que estaba en la sala de la mansión con mi padre.

—Nada interesante, padre.

—Tú a mí no me engañas, esas sonrisas tuyas son peligrosas y te delatan que estás planeando algo.

—¿Así?, según usted ¿qué estoy planeando?

—mi querido padre, cómo conoce a la perfección a su único heredero.

—¿Cuándo vas a aprender a respetar a tus mayores y a responder preguntas cuando se te hacen unas de ellas?

—me dice levantando su ceja izquierda, mientras lee un libro.

—Pues no tienes un hijo perfecto y no pretendo serlo.

—No te estoy diciendo que lo seas, solo quiero que intentes ser un poco educado, por lo menos esta noche.

—¿Esta noche?

—no tengo idea alguna de lo que está hablando.

—¿Lo olvidaste, no?, claro que lo olvidaste, hablar contigo es hablar con las paredes de esta mansión —se levanta del sofá y camina en dirección a los pasillos que llevan a su despacho, pero antes de seguir de largo se detiene y me dice lo siguiente —Solo te digo, Mathias, a las 7:20 pm te quiero listo con ropa formal —da media vuelta y me mira directamente a los ojos —No te atrevas a desafiarme, te lo advierto Mathias.

Y con eso se fue y se perdió entre los pasillos que llevan a su despacho.

Me dirijo hacia mi habitación, al llegar me tiro a la cama boca abajo, lidiar con mi padre no es fácil, ya sé a quién salí con no tener límites, ese señor no tiene cuando se trata de castigarme, ‘se ha vuelto así desde que pasó… no importa eso ahora’.

Cuando me digno a ver el reloj es justo 6:00 pm, ir a un aburrido evento de negocios con mi padre, odio cuando tienen que ir en familia.

Me dirijo hacia el baño a darme una ducha rápida, para ponerme un smoking negro, cuando termino de vestirme me dirijo hacia la sala, me imagino que ya me debe estar esperando, bajando las escaleras puedo ver su figura sentada mirando el reloj de la mesita que está al lado.

—4 minutos antes de tiempo, ¿no?

—le dedico una sonrisa torcida.

—Solo sabes lo que te conviene, vamos, el chófer está esperando.

Sin decir nada lo sigo, pues ya en el auto, literal no tengo idea si vamos a una mansión o qué sé yo, solo sé que esta mierda será aburrida, al menos que busque un juguete de una noche.

Al llegar y salir del auto, veo que es una mansión, ‘qué mierda’, antes de entrar, mi padre me detiene, pero qué le pasa a este señor, Dios.

—¿No vamos a entrar?

—le pregunto confundido.

—Mathias, ni una estupidez, ni un juguetito.

Y con eso avanzamos hacia la entrada, y esta puta noche no pudo estar más jodida para mí.

Al entrar a la mansión, se puede ver que son muy refinados, tienen buen gusto, sí, me he fijado en eso para no aburrirme en este tipo de eventos.

Siguiendo a mi padre, nos dirigimos a saludar a los dichosos dueños de la mansión.

—Matteo Ludwig, mi viejo amigo —dice el señor que debe ser el anfitrión, es de la misma estatura de mi padre, 1.90, mismos rasgos, se podría decir que son hermanos, solo que él tiene los ojos color gris con un toque de azul, ‘me hace recordar a la “chica perfecta”‘, mientras que mi padre completamente azules iguales a los míos.

—Gregorio Ibagon, cuánto tiempo sin verte.

—se dan un abrazo de viejos amigos.

—Este es mi hijo Mathias.

—Mucho gusto, señor Ibagon.

—le extiendo la mano.

—El gusto es mío, Mathias —también extiende su mano, para estrecharla, luego de eso prosigue para hablar.

—Bueno, les presento a mi esposa Vanessa y a mi querida hija Nefertary.

Cuando noto la presencia de la chica, ‘que tiene por lo cierto un hermoso vestido azul’.

No me lo esperaba, de verdad no me lo esperaba, es la misma chica del colegio, retiro lo dicho de que esta noche iba a ser una mierda.

‘¿Nefertary, necesitas que te libere?’

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo