Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Lobo solitario, de vuelta al amor - Capítulo 159

  1. Inicio
  2. Lobo solitario, de vuelta al amor
  3. Capítulo 159 - Capítulo 159: El borde del abismo
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 159: El borde del abismo

**Anthony**

Había cruzado demasiadas líneas como para fingir que no lo sabía.

Ya no se trataba solo de observar, ni siquiera de cazar a quienes se escondían detrás de una máscara de monstruosidad evidente. El límite se había desplazado sin que me diera cuenta, como siempre pasa cuando uno cree tener el control. Aquella noche lo entendí con una claridad brutal.

Ella no había hecho nada.

Era hermosa, sí, de una belleza tranquila, de esas que no buscan llamar la atención. Su risa era ligera, su sangre corría limpia, sin sombras. No había crueldad en su mente, ni violencia en su historia. Solo vida.

Y yo estuve a punto de arrebatársela.

La tuve cerca. Demasiado cerca. Sentí el pulso vivo bajo su piel, el llamado urgente de mi naturaleza rugiendo con una voz que ya no era solo deseo, sino necesidad. Todo en mí gritaba que diera el paso final, que dejara de fingir que era distinto.

Pero no pude.

Algo se quebró justo antes del abismo. Una imagen, un recuerdo, una voz que no era la de Demetri ni la mía propia. Era más antigua, más profunda. Era el eco de mi madre, de mi padre, de lo que alguna vez juré ser sin decirlo en voz alta.

Me aparté.

Huyó el impulso como una ola que se retira dejando la arena al descubierto. Ella nunca supo lo cerca que estuvo del final. Yo sí. Y ese conocimiento me cayó encima como un peso insoportable.

Había tocado fondo.

No porque hubiera caído del todo, sino porque estuve a punto de hacerlo… y eso era suficiente para darme miedo.

Fue poco después cuando regresé a la reserva y me encontré con mi hermano.

Elliot estaba ahí, de pie frente al bosque, distinto y, al mismo tiempo, más él que nunca. Había algo en su postura, en su mirada, que me detuvo antes de hablar. Ya no era el chico quebrado que había dejado atrás. Era alguien que había atravesado la tormenta y había regresado con algo nuevo en el pecho.

—Hermano —me dijo—. Ya estoy bien. Encontré mi camino.

Sentí un nudo cerrarse en mi garganta.

No supe por dónde empezar, así que fui directo a lo único que importaba.

—Lo siento —dije—. Por todo. Por el taller. Por Nessie. Por haberte empujado a ese límite.

Me miró con calma, sin rastro de reproche.

—No era necesario que te apartaras de ella por mí.

Apreté los puños.

—Sí lo era. Tú eres más importante. Siempre lo has sido.

Elliot negó despacio.

—Si crees que puedes hacerla feliz, hazlo. No cargues con culpas que no te corresponden.

Lo miré a los ojos, buscando una certeza que no encontré en mí mismo.

—No, hermano. Yo me aparto.

No insistió. Tal vez porque entendía que algunas decisiones no se toman para ser justas, sino para sobrevivir a uno mismo.

Fue entonces cuando ocurrió.

La vi.

Cabello negro, suelto, indomable. Una postura desafiante, como si el mundo entero fuera algo que debía conquistar o romper, no complacer. No sonrió. No me miró con curiosidad ni con deseo.

Me miró con desdén.

Y eso… eso me incomodó más que cualquier invitación.

¿Quién se creía esa mujer para no impresionarse?

La inquietud se instaló en mi pecho como una chispa peligrosa. No era atracción inmediata, ni hambre, ni deseo conocido. Era algo distinto. Un reto. Un choque.

Por primera vez en mucho tiempo, no sentí que yo fuera el depredador.

Y esa idea, absurda e inesperada, me siguió mientras la observaba alejarse, con la certeza incómoda de que acababa de cruzarme con alguien que no iba a dejarme igual.

Tal vez no había salido del abismo.

Tal vez solo había encontrado otro borde.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo