Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Lobo solitario, de vuelta al amor - Capítulo 188

  1. Inicio
  2. Lobo solitario, de vuelta al amor
  3. Capítulo 188 - Capítulo 188: Cicatrices que salvan
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 188: Cicatrices que salvan

**Anthony**

Las horas se volvieron días.

Los días, meses.

Mi recuperación transcurrió por completo en la casa de mis tíos, y aunque mi cuerpo fue el que estuvo inmóvil, nunca estuve solo. Mi madre fue la primera en instalarse a mi lado: rigurosa con los horarios, suave con las manos, inquebrantable en la fe. Después venía mi padre, silencioso, firme, con esa presencia que no necesita palabras. Luego Elliot. Luego Rosalie. Y así, en turnos casi sagrados, todos.

Cada uno me habló.

Cada uno me reprendió.

Ninguno me juzgó.

En mi cuello, ya sano, quedó la cicatriz de la mordida: una marca que no olvido y no quiero olvidar. El resto de las heridas fue cediendo bajo vendajes, tiempo y paciencia. Sobreviví. Y eso me obligó a replantearlo todo.

Me equivoqué.

Casi pierdo la vida.

Casi destruyo a mi familia.

Y aun así me dieron otra oportunidad.

Durante años creí que yo era, ante todo, semivampiro. Que mi padre solo había puesto la semilla y que todo lo demás —la fuerza, la sed, el conflicto— venía de mi madre. Hoy sé lo orgulloso que estoy de llevar sangre de lobo. Esa sangre me salvó. Esa herencia fue la diferencia entre vivir y no contarlo.

Mi padre…

Ahora lo miro distinto.

No solo como autoridad, sino como referente. Como héroe. Cuando recuerdo cómo se enfrentó a los vampiros que casi me arrancan la vida, algo se me aprieta en el pecho. No fue solo fuerza: fue amor en estado puro.

Y mi madre…

La devoción con la que me cuidó. La entereza con la que sostuvo todo cuando el mundo parecía resquebrajarse. Sin ellos dos, estaría perdido.

Elliot.

Mi hermano.

Si no fuera por él —por Balto siguiéndome ese día— no estaría aquí. Lo sé. Lo siento. Y no lo olvidaré.

La familia Cullen…

Rosalie siempre fue una segunda madre. Desde niños me cuidó con una fiereza que yo no supe agradecer a tiempo. Emmett se sentaba por las tardes solo para hacerme reír; Jasper regulaba mis emociones y me contaba historias de cuando cazaba humanos, incluso la vez en que casi mata a Bella en una fiesta de cumpleaños y el desastre que siguió. Una familia llena de historias, de sombras y redenciones.

Alice…

Primero la reprimenda. Siempre.

Después la sonrisa y su frase favorita: que no puede perder a uno de sus mejores modelos. Siempre le dejé hacer conmigo lo que quisiera en temas de moda; eso la hacía feliz.

Esme y Carlisle…

Siempre los sentí como abuelos. Cada herida tratada con la dedicación de Carlisle. Cada plato de comida preparado por Esme con una calma que sanaba más que cualquier medicina.

Edward y Bella…

Edward me habló sin rodeos. Me mostró su propio camino, sus errores, su lucha. Tomé una decisión clara: no volveré a tomar sangre humana, ni siquiera de transfusiones. En cuanto pueda cazar, mi dieta será estrictamente animal.

Bella se sentaba a leerme cuando estaba a su cuidado. Me hablaba de su juventud, de Edward, de mi padre, de cómo todo termina acomodándose.

—Todo se va a acomodar entre tú y Nessie —me dijo una vez—. Al final van a ser como Jacob y yo.

Me quedé pensando.

—¿Entonces crees que lo de Elliot y Nessie se va a dar?

—Claro que sí —respondió, como si fuera lo más obvio del mundo—. Elliot está imprimado.

Abrí los ojos como platos.

—No…

—¿Por qué crees que Balto anda detrás de ella todo el tiempo? —se encogió de hombros—. Desde que pudo controlar a su lobo, lo primero que hizo fue buscarla. Esos dos están destinados.

Reí, aún incrédulo.

—Debí imaginar que Jacob y yo terminaríamos siendo consuegros de alguna manera.

Y Nessie…

Usó su sangre para mis transfusiones. La sentí cercana, tranquila. Amiga. Prima. Casi hermana. Tal vez, algún día, mi cuñada.

Así va mi recuperación.

Soy un tipo afortunado.

Tengo más de lo que merezco.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo