Lobo solitario, de vuelta al amor - Capítulo 213
- Inicio
- Lobo solitario, de vuelta al amor
- Capítulo 213 - Capítulo 213: Lo que queda cuando el ruido se apaga
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 213: Lo que queda cuando el ruido se apaga
**Anthony**
Contrario a lo que había imaginado, Anthony cumplió su promesa.
No volvió a buscarme.
No volvió a hablarme.
Ni siquiera volvió a mirarme.
Al principio pensé que eso me daría alivio. Espacio. Tranquilidad. La certeza de que había puesto un límite claro y que este había sido respetado.
Pero no fue así.
Su cambio era evidente. Llegaba a clases puntual, se sentaba lejos, salía sin rodeos. En los pasillos sentía su presencia antes de verlo, como una vibración conocida, pero cuando nuestros caminos se cruzaban, él giraba ligeramente el cuerpo, tomaba otra ruta. No por desprecio, sino por cuidado. Eso lo sabía.
También sabía —porque no soy tonta— que iba al gimnasio en horarios imposibles para no coincidir conmigo.
Y eso… eso me inquietaba.
No sabía qué sentir.
Una parte de mí pensaba que quizá había ido demasiado lejos, que lo había herido, que su orgullo —ese que yo siempre había asumido tan grande— había sido golpeado de una manera irreversible. Otra parte, más honesta, me recordaba que eso era exactamente lo que yo había pedido.
Entonces, ¿por qué no me sentía satisfecha?
¿Por qué esa ausencia pesaba más que su presencia incómoda?
Una tarde lo entendí un poco mejor, aunque no buscaba respuestas.
Había ido a la playa a despejar la cabeza cuando encontré a Elliot sentado sobre un tronco, mirando el mar. Estaba solo. Sin Nessie.
—Qué milagro verte solo —le dije, acercándome.
Sonrió.
—Nessie salió de expedición de caza —explicó—. Van a estar varios días de campamento.
—¿Y tú no fuiste?
—No siempre voy —respondió—. Pero Balto sí. Ya sabes cómo es, no pierde oportunidad de acompañarla… y de ejercitar su instinto.
Asentí, sentándome a su lado. El silencio entre nosotros era cómodo, sin tensión. Eso siempre había sido así con Elliot.
—¿Anthony también fue? —pregunté, como al pasar.
—Sí —dijo sin pensarlo—. Él también.
No sé por qué, pero fue entonces cuando Elliot empezó a hablar.
No como quien defiende. No como quien justifica. Sino como quien comparte algo importante.
Me contó que Anthony había nacido con un instinto vampírico más fuerte incluso que el de su madre. Que desde bebé su control había sido una lucha constante. Que antes de conocer realmente a Billy y a la familia de su padre, tuvo que aprender primero a no morder humanos. Que en casa siempre supieron que con él el camino sería más complejo.
Me habló de noches sin dormir, de vigilancia constante, de miedo contenido.
De errores. De caídas.
De cómo estuvo al borde de la muerte.
De su recuperación lenta, dolorosa.
De todo lo que corrigió en ese tiempo.
—Estoy muy orgulloso de él —dijo Elliot al final—. Mis padres también. No ha sido fácil, pero Anthony hoy es alguien muy distinto al que era.
Yo escuchaba en silencio, con algo apretándome el pecho.
Porque yo no sabía nada de eso.
Yo solo conocía los rumores. Las versiones incompletas que circulaban en la manada. La imagen del hijo problemático, del semivampiro impulsivo, del casanova irresponsable.
Había juzgado desde afuera.
Había sido dura.
Había sido injusta.
Cuando nos despedimos y caminé de regreso, lo hice con una sensación extraña, nueva. Algo se había movido dentro de mí.
Pensé en él.
En su silencio.
En su distancia respetuosa.
En la disciplina que había elegido.
Y, por primera vez, no sentí rechazo.
Sentí curiosidad.
Empatía.
Algo que se parecía peligrosamente a ganas de verlo. De hablarle. De entenderlo.
Eso me asustó.
Porque todo aquello era territorio desconocido para mí.
Porque nunca había sabido qué hacer con ese tipo de impulsos.
Porque yo no buscaba eso.
Nunca lo había hecho.
Y aun así, mientras el sol caía sobre el océano, una certeza incómoda empezó a instalarse en mi interior:
Había visto solo una parte de Anthony Black.
Y quizá, solo quizá, había empezado a extrañar la posibilidad de conocer el resto.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com