Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Lobo solitario, de vuelta al amor - Capítulo 238

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Lobo solitario, de vuelta al amor
  4. Capítulo 238 - Capítulo 238: La red invisible
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 238: La red invisible

**Quetzaly**

Estar presente en el compromiso de Elliot y Renesmee me removió más de lo que esperaba.

No era solo una celebración. No era únicamente un anillo, una promesa o una recepción cuidadosamente orquestada por Alice. Era la constatación de que yo estaba dentro de un mundo al que, durante mucho tiempo, creí observar desde afuera. Y no solo como una loba más, no solo como parte de una manada, sino como la compañera de uno de ellos… de Anthony.

Mientras los miraba a todos reunidos en el jardín de la estancia Cullen, comprendí algo esencial: esa familia —de vampiros, semivampiros y vínculos imposibles— giraba alrededor del amor. No como ideal romántico superficial, sino como eje vital. Amor de pareja. Amor de familia. Amor que salva, que transforma, que insiste incluso cuando la muerte parece inevitable.

Yo conocía esas historias.

Anthony me las había contado muchas veces, sin solemnidad, como quien relata una herencia viva. Carlisle, el patriarca, salvando a Edward, a Esme, a Rosalie, todos al borde de la muerte. Emmett llegando después, destrozado, convertido por petición de Rosalie. Alice y Jasper encontrándose porque ella ya lo había visto antes de conocerlo, porque su don le mostró un futuro compartido y una familia que todavía no existía. Edward enamorándose de Bella un siglo después de haber dejado de ser humano, desafiando todo lo que creía saber sobre sí mismo. Bella transformada tras el nacimiento de Renesmee, otra vez al límite entre la vida y la muerte.

Y Jacob.

Jacob enamorado de Bella antes incluso de saber que podía convertirse en lobo. Jacob perdiéndola. Jacob vagando solo, intentando huir de un dolor que no sabía cómo cargar. Jacob encontrando a Emma en un monte lejano, imprimandose de ella sin buscarlo, sin entenderlo del todo, y encontrando en ese vínculo no solo amor, sino hogar. Y de ese amor, de ese imposible, nacieron Anthony y Elliot.

Milagros encadenados.

Decisiones imposibles.

Amores que no pidieron permiso.

Mientras observaba todo eso, sentí la mano de Anthony entrelazarse con la mía. Lo miré. Él me devolvió la mirada y apretó suavemente mis dedos, como si supiera exactamente lo que estaba pensando. Sonrió, esa sonrisa tranquila, honesta, que nunca intentaba convencer a nadie de nada.

En ese instante entendí que ya era parte de esa red invisible. Una red tejida durante décadas, incluso siglos, a fuerza de pérdidas, luchas y elecciones difíciles. Las manadas también tenían sus historias: matrimonios consolidados, hijos, vínculos nuevos creciendo con cuidado. Vi a Leah y a Collin un poco apartados de la recepción, envueltos en su propia burbuja, aún aprendiendo a caminar juntos.

Y entonces Elliot se arrodilló frente a Renesmee.

El anillo brilló.

La promesa quedó suspendida en el aire.

Una eternidad pronunciada sin miedo.

Sentí un nudo en el pecho.

Yo, que jamás me había pensado un destino así, que siempre había rechazado la idea de un “para siempre”, no pude imaginar en ese momento a nadie más que a Anthony para compartir el tiempo que fuera. Largo o breve. Humano o no. Importaba poco.

Allá, un hombre lobo y una semivampira sellaban su compromiso.

Aquí, sin hacer ruido, invertíamos la fórmula: un semivampiro y una mujer loba.

¿Quién podría entenderlo desde afuera?

Probablemente nadie.

Y no importaba.

Tal vez por eso, cuando decidimos que ese fin de semana sería solo para nosotros, lejos de todo y de todos, algo comenzó a tomar forma dentro de mí. Una certeza silenciosa. Una decisión que ya no quería postergar.

Esa noche, acostados en lo alto de la montaña, bajo un cielo abierto y profundo, lo observé con una atención distinta. No era que no hubiera notado antes su belleza, su presencia fuerte y serena. Era que, por primera vez, necesitaba decirlo en voz alta.

—Eres realmente muy lindo —le dije, mirándolo de frente.

Su expresión cambió, sorprendida, casi vulnerable.

Lo besé con decisión. No hubo titubeo. No hubo duda. Quería que entendiera que había elegido estar con él también en ese plano, que ese momento era nuestro y que no quería seguir dejándolo en suspenso.

Anthony se tensó apenas al inicio, más por sorpresa que por rechazo. Durante ocho meses no había cruzado un solo límite, ni siquiera lo había insinuado. Su respeto había sido absoluto. Para alguien que había vivido tomando casi todo de inmediato —y especialmente en lo físico— eso era una transformación profunda.

—¿Estás segura? —preguntó, con la respiración agitada, sus labios aún cerca de los míos.

Asentí, sin apartar la mirada.

—Sí. Sé que soy inexperta —admití—, pero quiero compartir esta parte de mi vida contigo. Solo contigo.

Él me recostó con cuidado sobre la colcha como si cada movimiento fuera una promesa en sí misma.

—Entonces iré despacio —me dijo—. A tu ritmo. Si algo no te gusta, si quieres parar, solo dímelo. Y así será.

Asentí de nuevo.

Nos besamos otra vez. Esta vez con más entrega. Con más verdad. Y algo comenzó a despertarse en mí: sensaciones desconocidas, intensas, abrumadoras y, al mismo tiempo, profundamente satisfactorias.

No sabía aún hasta dónde llegaríamos esa noche.

Solo sabía que no quería parar.

Y que, por primera vez, no tenía miedo de elegir.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo