Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Lobo solitario, de vuelta al amor - Capítulo 243

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Lobo solitario, de vuelta al amor
  4. Capítulo 243 - Capítulo 243: Cuando la vida insiste
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 243: Cuando la vida insiste

**Jacob**

Carlisle no habló de certezas absolutas. Nunca lo hace cuando se trata de nosotros.

Pero tampoco habló de dudas.

—La probabilidad es muy alta —dijo con esa calma que solo él puede sostener cuando el mundo parece inclinarse—. Los cambios fisiológicos, la respuesta del escudo de Emma, el consumo acelerado de sangre, el movimiento que ambos sintieron… todo apunta a un embarazo.

Sentí que el aire me atravesaba el pecho.

Embarazo.

La palabra no era nueva para nosotros, pero tampoco era algo cotidiano. Los mellizos habían sido un milagro irrepetible, eso creímos durante años. Algo que ocurrió una vez porque el universo, la biología y la magia decidieron alinearse de forma imposible. Y ahora… ahora parecía que el universo volvía a insistir.

—Va a ser necesario un monitoreo casi diario —continuó Carlisle—. Tal como ocurrió con el embarazo anterior. Cada proceso es distinto, incluso dentro del mismo cuerpo. Necesitamos observar cómo responde Emma, cómo evoluciona el feto… o los fetos.

Emma y yo nos miramos.

No hizo falta decir nada.

—Lo mejor —añadió— es que la familia lo sepa. No solo por apoyo emocional. También por logística, por seguridad. Esto no es algo que deban atravesar solos.

Asentí.

Cuando bajamos a la sala, ya no había forma de ocultar nada.

Todos estaban allí.

Edward, con esa mirada que siempre sabe más de lo que debería.

Esme, con las manos entrelazadas, expectante.

Alice, inquieta, conteniendo visiones que aún no terminaban de definirse.

Jasper, leyendo la tensión como si fuera un mapa.

Rosalie, Emmett… todos.

El silencio era denso.

Respiré hondo y hablé.

—Imagino que ya saben que algo pasa —dije, rompiendo finalmente la quietud—. No hace falta ser muy perceptivo en esta familia.

Un leve murmullo recorrió la sala.

—Hay una probabilidad muy alta —continué— de que Emma esté embarazada otra vez.

El mundo se detuvo un segundo.

Luego vino todo a la vez.

La sorpresa.

Las sonrisas contenidas.

El asombro genuino.

—Todavía no es una confirmación absoluta —aclaré—, pero todo indica que sí. Y, como ocurrió antes, vamos a tener que monitorearla muy de cerca. Será un embarazo particular, eso es casi seguro.

Fue entonces cuando **Emmett**, fiel a su naturaleza, rompió la solemnidad.

—Déjenme adivinar —dijo con una sonrisa ladina—. ¿Viaje romántico, playa, descanso… y *boom*?

Hizo un gesto amplio con las manos.

—Porque, seamos honestos, cada vez que ustedes dos se van solos, regresan con un evento histórico.

Las risas estallaron de inmediato.

Emma negó con la cabeza, divertida.

—Bueno —respondió Emmett, encogiéndose de hombros—, al menos ya sabemos que la casa no se va a aburrir. Empezaba a sentirse peligrosamente tranquila.

El comentario alivió la tensión como solo él sabía hacerlo.

Esme se acercó a Emma y la abrazó con una ternura que me apretó el pecho. Edward se quedó observándola con una mezcla de orgullo y preocupación silenciosa. Alice, por su parte, parecía estar reorganizando el futuro a toda velocidad dentro de su cabeza.

Rosalie sonrío satisfecha y luego nos felicitó.

— Ya saben que cuentan conmigo para asistir a todo lo que tenga que ver con el nuevo bebé. Los felicito.

— Gracias Rose — dijo Emma con una sonrisa sincera y yo también le agradecí.

—Sea lo que sea —dije finalmente—, lo vamos a enfrentar juntos. Como siempre.

Más tarde, ya de regreso en casa, llegaron los mellizos.

Anthony fue el primero en hablar, todavía con la sorpresa marcada en el rostro.

—¿Es verdad? —preguntó—. ¿De verdad hay una posibilidad…?

Emma asintió.

—Hay una gran probabilidad de que estén esperando un hermanito… o hermanita.

Anthony no dudó. La abrazó con fuerza.

—Mamá, todo va a salir bien —dijo con convicción—. Esta vez no estás sola. Nosotros vamos a cuidarte. Papá no va a poder con esto sin ayuda.

Elliot se acercó después, más silencioso, más contenido… pero con los ojos brillantes.

—Si vuelven a ser padres —dijo—, todo va a estar bien. Lo sé.

Hizo una pausa y luego añadió, con una sonrisa nerviosa:

—Aunque… ¿y si vuelven a ser dos?

Las risas regresaron.

Emma alzó una ceja.

—No invoques eso tan a la ligera —respondió—. Ya sobrevivimos una vez.

Faltaba alguien más.

Billy.

Cuando se lo contamos, su reacción fue distinta. No hubo bromas ni carcajadas, solo una sonrisa amplia, honesta, profundamente emocionada.

—Siempre supe que mi hijo iba a llenar este mundo de nietos —dijo—. Parece que la vida me está dando la razón.

Esa noche, cuando todo quedó en silencio y Emma dormía a mi lado, volví a apoyar la mano sobre su vientre.

Todavía no se sentía nada.

Pero yo lo sabía.

La vida estaba volviendo a abrirse paso.

Y esta vez, no íbamos a enfrentarla con miedo, sino con la certeza de que el amor —cuando es real— siempre encuentra la forma de insistir.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo