Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Lobo solitario, de vuelta al amor - Capítulo 61

  1. Inicio
  2. Lobo solitario, de vuelta al amor
  3. Capítulo 61 - 61 Donde pertenezco
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

61: Donde pertenezco.

61: Donde pertenezco.

**Jacob** Lo primero que noto al cruzar el límite invisible del terreno Cullen es el olor.

O, más bien, la ausencia de la reacción que antes me provocaba.

El efluvio vampírico sigue ahí —frío, limpio, imposible de confundir—, pero ya no me tensa los músculos ni me raspa los nervios como antes.

No me invade.

No me agrede.

Es… tolerable.

Casi imperceptible, como un recuerdo que ya no duele.

La familiaridad ha hecho su trabajo.

Tal vez yo también he cambiado más de lo que creía.

Camino junto a Emma hacia la casa.

Su mano en la mía mantiene mi atención anclada al presente.

Ella avanza con calma, sin rigidez, sin desafío.

Eso no pasa desapercibido.

La casa está llena.

Todos están allí, reunidos como si hubieran estado esperando exactamente este momento.

Lo primero que percibo no es hostilidad, sino sorpresa.

Luego reconocimiento.

Y después… algo más.

Alivio.

Siento las miradas apenas cruzo el umbral.

No son hostiles.

Tampoco desconfiadas.

Son… evaluadoras.

Como si intentaran encajar al hombre que está de pie aquí con el recuerdo del chico que salió destrozado por esta misma puerta.

Esme se adelanta un paso, con esa calidez silenciosa que siempre ha tenido.

Rosalie permanece un poco más atrás, observando, hermosa y afilada como una estatua viva.

Emmett sonríe, claramente a punto de decir algo imprudente.

—Vaya —dice—.

Un año desaparecido y vuelves con pareja.

Siempre supe que tenías buen gusto, perro.

Sonrío.

No podría estar más de acuerdo.

Edward se posiciona al lado de Bella, que sostiene a Nessy con gesto protector.

Y mirarla ya no duele.

Volver a verla así —perfecta, contenida, definitivamente vampira— ya no me rompe por dentro.

No hay punzada ni nostalgia amarga.

Solo comprensión.

Ese siempre fue su destino.

Y el mío nunca estuvo ahí.

Sus ojos se abren apenas al verme y, durante un segundo, parece olvidar todo lo demás.

Da un paso involuntario hacia mí… y se detiene.

Se contiene.

Sonrío.

Ella también.

No hay palabras pendientes entre nosotros.

No reproches.

No promesas incumplidas.

Solo el reconocimiento silencioso de que sobrevivimos… y tomamos caminos distintos.

Edward está a su lado, atento, pero no tenso.

Cuando cruzamos miradas, entiendo algo importante: ya no me ve como una herida abierta.

Me ve como un aliado.

Como familia.

—Me alegra verte así —me dice en voz baja.

Asiento.

—A mí también.

Antes de que alguien diga una palabra, Renesmee se mueve.

No corre.

No duda.

Se acerca directamente a Emma.

La pequeña toma sus manos sin pedir permiso, como si lo hubiera decidido desde siempre.

El contacto es inmediato, profundo.

Emma se estremece apenas, pero no retrocede.

Observo en silencio.

Renesmee sonríe.

—Te siento —le dice—.

Eres como yo.

El aire cambia.

Carlisle se queda inmóvil.

Edward frunce el ceño, concentrado.

Bella da un paso hacia adelante, llamando a la niña con suavidad.

Emma se inclina un poco para quedar a su altura.

Aún tomada de sus manos, observa lo que Renesmee le muestra y queda visiblemente conmovida.

Renesmee apoya la frente un instante contra la de ella.

Luego se gira… y entonces sí, viene hacia mí.

Me arrodillo antes de que llegue.

Cuando me toca la mejilla, la visión llega clara.

No confusa.

No fragmentada.

Me ve.

Desde lejos.

Desde siempre.

La veo recién nacida, consciente, observándolo todo.

Me reconoce como una presencia constante.

Luego me ve irme, subido a la moto, alejándome por el camino.

El nudo en el pecho es inmediato, pero no paralizante.

—Te vi —dice—.

Sabía que volverías.

Bella me observa con los ojos brillantes.

No de tristeza, sino de alivio.

Edward respira hondo, claramente afectado.

—No puedo escucharla —dice, refiriéndose a Emma—.

No como a los demás.

Es… fragmentado.

Carlisle da un paso al frente, visiblemente impresionado.

—Esto es extraordinario —dice—.

No solo por lo que eres… sino por cuándo has llegado.

Emma aclara que no es una solución ni un arma.

Carlisle responde de inmediato que lo sabe, y que nunca ha sido esa su intención.

Entonces Edward se vuelve hacia todos.

—Alice y Jasper fueron quienes advirtieron a Jacob —explica—.

Les avisaron del peligro.

Pero no estarán aquí cuando llegue el momento.

El silencio pesa.

—Alice ayudará desde la distancia —continúa—.

Pero no participará directamente.

Carlisle asiente con gravedad.

—El plan sigue siendo el mismo —dice—.

Evitar la confrontación.

Reunir testigos.

Obligar a Aro a escuchar.

Las decisiones se suceden con rapidez.

Denali.

Nómadas.

Clanes antiguos.

Todos parten esa misma noche.

Antes de que se dispersen, Carlisle se vuelve hacia Emma.

—Si estás dispuesta —dice—, cuando todo esto avance… me gustaría que nos cuentes tu historia.

Ella lo mira con atención.

—¿Mi historia… para qué?

—Para comprender —responde él—.

Tu edad, tu desarrollo, tu dieta, tu control.

No como un experimento.

Como una persona.

Edward asiente.

—Entenderte a ti podría ayudarnos a entender mejor a Renesmee.

Emma me mira.

No buscando permiso.

Buscando presencia.

—Lo haré —dice al fin—.

Pero mi forma de vida puede que no sea una regla absoluta.

—Es probable —responde Carlisle—, pero sí un punto de referencia.

Aprieto su mano.

Mientras la familia comienza a separarse para partir en direcciones distintas, lo entiendo con claridad absoluta: No estamos reuniendo aliados para una guerra.

Estamos reuniendo verdad.

Y aun así, los Vulturi vendrán.

Porque siempre lo hacen.

Pero esta vez no encontrarán a un muchacho herido huyendo del dolor.

Encontrarán a un lobo que ya eligió dónde pertenece.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo