Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Lobo solitario, de vuelta al amor - Capítulo 67

  1. Inicio
  2. Lobo solitario, de vuelta al amor
  3. Capítulo 67 - 67 Hijos de dos mundos
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

67: Hijos de dos mundos 67: Hijos de dos mundos **Edward** Aún antes de partir a Denali, no podía quitarme a Jacob de la mente.

No al muchacho que había salido de nuestra casa un año atrás, con el dolor a flor de piel y el orgullo hecho jirones, sino al hombre que había regresado.

Había algo distinto en él.

No era solo madurez.

Era… quietud.

Como si, por fin, hubiera dejado de pelear contra sí mismo.

Y Emma.

Su presencia era una anomalía fascinante incluso para mí.

No solo por su similitud con Renesmee, sino por la forma en que interfería con mis sentidos.

Su mente no estaba cerrada como la de Bella; era algo más complejo, más escurridizo, como si la información se negara a quedarse quieta el tiempo suficiente para ser comprendida del todo.

Jacob había encontrado a alguien que no solo no pertenecía a ninguno de nuestros mundos, sino que parecía existir entre ellos con una naturalidad inquietante.

El destino tenía un sentido del humor cruel… y preciso.

Mientras avanzábamos hacia Denali, Bella observaba el paisaje en silencio, con Renesmee dormida entre nosotros.

Había calma en ella, una calma distinta a la de su primer año como vampira.

—Jacob se ve bien —le dije de pronto.

Bella giró el rostro hacia mí de inmediato.

—Mucho —respondió sin dudar—.

Nunca lo había visto así.

No había celos en su voz.

Ni nostalgia mal resuelta.

Solo alivio sincero.

—¿Qué piensas de Emma?

—pregunté.

Bella reflexionó unos segundos.

—Es… fuerte —dijo al fin—.

Pero no en la forma en que solemos medir la fuerza.

Está rota en algunos lugares, eso es evidente.

Y aun así… sigue de pie.

Hizo una pausa, acariciando distraídamente el cabello de nuestra hija.

—Jacob la mira como si el mundo finalmente hubiera dejado de pesarle tanto.

Eso no es poca cosa.

Asentí.

—No puedo verla del todo —admití—.

Su mente se me escapa.

No es como la tuya.

Es como si eligiera qué mostrar… incluso sin saberlo.

Bella frunció el ceño, pensativa.

—Tal vez su don funciona incluso cuando ella no es consciente —murmuró—.

Como Renesmee, al principio.

Esa posibilidad me recorrió como un escalofrío.

Tal vez Jacob no había llegado a nosotros con una coincidencia… sino con una respuesta.

— Denali nos recibió con su habitual silencio blanco.

Tanya apareció primero, seguida por Kate, Eleazar y Carmen.

La sorpresa fue inmediata al vernos, pero nada comparado con lo que ocurrió cuando Renesmee dio un paso al frente.

No hubo necesidad de explicaciones apresuradas.

Renesmee nunca las necesitaba.

—Hola —dijo, con esa voz suave que parecía calmar incluso el aire.

El asombro fue total.

Kate fue la primera en acercarse, cautelosa, intrigada.

Eleazar observaba con atención intensa, evaluando no con los ojos, sino con algo más profundo.

Carmen se llevó una mano al pecho, visiblemente conmovida.

—Edward… —susurró Tanya—.

¿Qué es ella?

—Nuestra hija —respondí—.

Renesmee.

Renesmee tomó la mano de Kate y compartió su don.

Vi cómo la comprensión se desplegaba en los rostros de todos: crecimiento, conciencia, amor, humanidad.

Nada artificial.

Nada prohibido.

—No es una niña inmortal —dijo Eleazar finalmente, con absoluta certeza—.

No lo es.

—Crece —añadió Carmen, con una sonrisa temblorosa—.

Y siente.

—Y piensa —confirmó Bella con firmeza.

Cuando mencionamos a los Vulturi, la atmósfera cambió.

—Irina estaba equivocada —dijo Tanya, con pesar—.

Pero Aro no suele admitir errores.

—Por eso necesitamos testigos —explicó Carlisle—.

Voces que no puedan ser ignoradas.

Eleazar nos miró largo.

—Los acompañaremos —dijo al fin—.

Esto no es una violación de la ley.

Es una excepción que demuestra que la ley está incompleta.

Regresamos a Forks tres días después, acompañados.

Mientras Renesmee dormía entre Bella y yo, pensé en Jacob.

En Emma.

En cómo, sin buscarlo, habían traído consigo una pieza que encajaba demasiado bien en un rompecabezas imposible.

Los testigos empezarían a llegar.

Pero la verdad completa aún no había sido revelada.

Y cuando lo fuera, el equilibrio del mundo vampírico podría cambiar para siempre.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo